Amaurosis fugax
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La amaurosis fugaz es una pérdida temporal de la visión en un ojo, que suele durar desde unos segundos hasta unos minutos. Se describe a menudo como si una cortana o sombra cayera sobre el ojo. Es una señal de advertencia de que podría haber un problema con el flujo sanguíneo hacia el cerebro, como un pequeño coágulo que viaja desde el cuello hasta el ojo. Aunque la visión vuelve a la normalidad, es muy importante buscar atención médica de inmediato porque puede ser un aviso de un derrame cerebral (ataque cerebral).
Datos clave
- La amaurosis fugaz se llama a veces 'ceguera de un ojo que va y viene'.
- Aunque la visión se recupera por completo, siempre debe considerarse una emergencia médica.
- Es una señal de advertencia de un posible ataque cerebral o derrame cerebral, especialmente si va acompañada de otros síntomas como debilidad o dificultad para hablar.
- El tratamiento temprano puede prevenir un derrame cerebral grave.
No es una afección común, pero es importante porque puede ser el primer signo de problemas circulatorios serios, como la enfermedad de las arterias carótidas (las arterias del cuello que llevan sangre al cerebro).
Afecta principalmente a personas mayores de 50 años, especialmente aquellas con factores de riesgo como presión arterial alta, diabetes, colesterol alto, tabaquismo o antecedentes de enfermedad cardíaca. Sin embargo, también puede ocurrir en personas más jóvenes, por ejemplo, como parte de una migraña o por otras causas.
Síntomas
- Pérdida de visión repentina en un ojo que dura más de unos minutos.
- El episodio va acompañado de otros síntomas de derrame cerebral, como debilidad en un lado del cuerpo (brazo o pierna), dificultad para hablar, confusión, pérdida de equilibrio o dolor de cabeza intenso.
- Si la persona tiene más de 50 años y presencia factores de riesgo como hipertensión o diabetes, cualquier pérdida temporal de la visión debe tratarse como una emergencia.
- ⚠Cualquier episodio de pérdida de visión en un ojo, incluso si dura solo segundos y se recupera por completo, debe ser evaluado por un médico el mismo día o en las próximas horas, aunque no requiera una llamada de emergencia inmediata si los síntomas ya pasaron.
Síntomas comunes
- Pérdida repentina de la visión en un ojo, como si una cortina o persiana bajara.
- La pérdida de visión suele ser completa, aunque a veces solo afecta una parte del campo visual.
- Dura desde unos segundos hasta 10-15 minutos, casi siempre menos de una hora.
- La visión regresa por completo después del episodio.
Síntomas en niños
- En niños y adolescentes, la amaurosis fugaz puede estar asociada a migrañas (un tipo de dolor de cabeza que a veces afecta la visión). En estos casos, la pérdida de visión suele ir acompañada de dolor de cabeza o de otros síntomas visuales como luces brillantes o formas ondulantes.
- También puede ocurrir por otras causas como problemas de coagulación o trastornos inflamatorios, pero es poco frecuente.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, la causa más común son pequeños coágulos (émbolos) que viajan desde las arterias carótidas hasta el ojo.
- Puede ser el primer aviso de que existe un estrechamiento de las arterias del cuello (aterosclerosis) y un alto riesgo de sufrir un derrame cerebral.
Causas
Causas principales
- La causa más frecuente es un pequeño coágulo de sangre (émbolo) que viaja desde una arteria del cuello (arteria carótida) hasta una arteria del ojo, bloqueando temporalmente el flujo sanguíneo.
- El estrechamiento de las arterias carótidas por acumulación de placa de colesterol (aterosclerosis) es el origen más común de estos coágulos.
- Otras causas menos comunes incluyen espasmos de los vasos sanguíneos (como en la migraña), inflamación de los vasos (vasculitis) o problemas de coagulación sanguínea.
Factores de riesgo
- Presión arterial alta (hipertensión).
- Diabetes.
- Colesterol alto (hipercolesterolemia).
- Tabaquismo.
- Enfermedad cardíaca, especialmente fibrilación auricular (un ritmo cardíaco irregular).
- Obesidad.
- Edad avanzada (mayor de 50 años).
- Antecedentes familiares de enfermedad vascular o derrame cerebral.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si experimenta pérdida repentina de la visión en un ojo, incluso si dura solo segundos, debe acudir a un servicio de urgencias o llamar a su médico de inmediato. No espere a que se repita.
- Si además presenta otros síntomas como debilidad en un brazo o pierna, dificultad para hablar, confusión o dolor de cabeza muy fuerte, llame a los servicios de emergencia (por ejemplo, 112 en España, 911 en muchos países de América Latina).
Programe una cita de rutina si:
- Si ya ha tenido un episodio y fue evaluado, pero quiere revisar su salud vascular general o mejorar sus factores de riesgo, solicite una cita con su médico de cabecera o un neurólogo.
Diagnóstico
El médico evaluará su historial médico, los síntomas exactos y realizará un examen físico completo. Escuchará las arterias del cuello con un estetoscopio para detectar soplos (ruidos anormales que indican estrechamiento). Luego, solicitará pruebas para confirmar la causa.
Pruebas que se pueden realizar
- Ecografía Doppler de las arterias carótidas: una prueba de ultrasonido que muestra si hay estrechamiento o placas en las arterias del cuello.
- Angiografía por tomografía computarizada (angio-TAC) o angiografía por resonancia magnética (angio-RM): imágenes detalladas de los vasos sanguíneos del cuello y el cerebro.
- Electrocardiograma (ECG): para ver el ritmo cardíaco y descartar fibrilación auricular.
- Análisis de sangre: para medir colesterol, glucosa y factores de coagulación.
- Examen oftalmológico completo: para descartar problemas en el ojo mismo, como desprendimiento de retina.
Qué esperar en su cita
El proceso de diagnóstico suele realizarse con rapidez, a menudo en el servicio de urgencias o en una consulta de neurología. Es posible que deba permanecer en observación o ser ingresado para completar los estudios. No se preocupe, el equipo médico le explicará cada paso.
Tratamiento
El tratamiento de la amaurosis fugaz se enfoca en prevenir futuros episodios y, sobre todo, en reducir el riesgo de un derrame cerebral. Depende de la causa subyacente. Su médico diseñará un plan personalizado.
Autocuidado en el hogar
- Dejar de fumar: es la medida más eficaz para reducir el riesgo de nuevos coágulos.
- Controlar la presión arterial mediante cambios en la dieta y el ejercicio, bajo supervisión médica.
- Mantener un peso saludable y hacer actividad física regular (como caminar 30 minutos al día).
- Seguir una alimentación baja en grasas saturadas y sal, rica en frutas, verduras y granos enteros.
Tratamientos médicos
El tratamiento médico puede incluir medicamentos para prevenir la formación de coágulos (como antiagregantes plaquetarios) y fármacos para controlar la presión arterial, el colesterol o la diabetes. En algunos casos, se recetan anticoagulantes si hay un problema del ritmo cardíaco. Todos estos medicamentos deben ser prescritos por un médico; nunca se automedique.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si las pruebas muestran un estrechamiento grave de la arteria carótida (más del 70%), su médico puede recomendar una cirugía llamada endarterectomía carotídea. Este procedimiento limpia la arteria y restablece el flujo sanguíneo. También existe una opción menos invasiva con un stent (un pequeño tubo de malla que mantiene la arteria abierta). Decidir qué procedimiento es mejor depende de su caso particular.
Vivir con esta afección
Después de un episodio de amaurosis fugaz, usted y su equipo médico trabajarán juntos para controlar los factores de riesgo. Es posible que necesite tomar medicamentos a diario y acudir a controles regulares. Lleve un registro de cualquier síntoma nuevo o cambios en la visión y comuníqueselo a su médico.
Consejos de estilo de vida
- Evite el tabaco y el consumo excesivo de alcohol.
- Mantenga una rutina de ejercicio moderado, como caminar, nadar o andar en bicicleta, al menos 150 minutos a la semana.
- Controle el estrés con técnicas de relajación, meditación o actividades placenteras.
- Duerma lo suficiente y mantenga un horario regular.
Dieta y ejercicio
Una dieta saludable para el corazón incluye muchas frutas, verduras, cereales integrales, proteínas magras (pollo sin piel, pescado) y grasas saludables (aceite de oliva, aguacate, nueces). Reduzca el consumo de sal, azúcares añadidos y alimentos procesados. El ejercicio ayuda a mejorar la circulación y a mantener un peso saludable.
Salud mental y bienestar emocional
Experimentar una pérdida repentina de la visión, aunque sea temporal, puede generar ansiedad o miedo a que ocurra algo más grave. Es normal sentirse preocupado. Hable con su médico sobre estos sentimientos; él o ella puede orientarlo o derivarlo a un profesional de salud mental si es necesario.
Prevención
Sí, en muchos casos se puede prevenir o reducir el riesgo de amaurosis fugaz y de derrame cerebral. La clave es controlar los factores de riesgo vascular: mantener la presión arterial, el colesterol y la glucosa en rangos saludables, no fumar, hacer ejercicio y comer bien. Si ya ha tenido un episodio, el tratamiento médico puede prevenir otro.
Vacunas
No hay vacunas específicas para prevenir la amaurosis fugaz, pero mantenerse al día con las vacunas recomendadas (como la gripe) puede ayudar a evitar infecciones que desestabilicen las enfermedades crónicas.
Programas de detección
Las personas con factores de riesgo, especialmente mayores de 50 años, pueden beneficiarse de exámenes periódicos de presión arterial, colesterol y azúcar en sangre. Su médico puede recomendar una ecografía de las carótidas si hay sospecha de estrechamiento. No se realizan cribados masivos, pero hable con su médico sobre su riesgo personal.
Complicaciones
Si no se trata
- Derrame cerebral (ictus) o ataque isquémico transitorio (AIT): la complicación más grave, que puede causar daño cerebral permanente.
- Pérdida permanente de la visión en el ojo afectado si el coágulo no se disuelve o si se obstruye una arteria más grande de la retina.
- Empeoramiento de la enfermedad arterial subyacente.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico y tratamiento tempranos, el pronóstico es muy bueno. La mayoría de las personas pueden evitar un derrame cerebral y seguir una vida activa y saludable. El episodio de ceguera temporal no suele dejar secuelas visuales permanentes. Lo más importante es tomar medidas para controlar los factores de riesgo y seguir las recomendaciones de su equipo médico. Hay mucha esperanza.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 16 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.