Ankylosing spondylitis overview
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La espondilitis anquilosante es un tipo de artritis que afecta principalmente la columna vertebral. Causa inflamación en las articulaciones entre los huesos de la columna, lo que puede provocar dolor y rigidez. Con el tiempo, algunos de los huesos de la columna pueden fusionarse, lo que hace que la columna sea menos flexible.
Datos clave
- Es una enfermedad crónica, es decir, de larga duración, que puede controlarse con tratamiento.
- No tiene cura, pero los tratamientos actuales ayudan a reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida.
- Afecta más a hombres que a mujeres, y suele empezar entre los 15 y los 40 años.
No es una enfermedad muy común. Se estima que afecta entre 1 y 2 de cada 1000 personas en todo el mundo.
Afecta principalmente a personas jóvenes, más a menudo a hombres que a mujeres. También puede presentarse en niños y en adultos mayores, aunque es menos frecuente.
Síntomas
- Dolor intenso y repentino en el pecho o la parte alta de la espalda que no se alivia con el movimiento.
- Pérdida repentina de la visión, visión borrosa o dolor ocular intenso.
- Dificultad repentina para respirar.
- ⚠Inflamación en un ojo (enrojecimiento, dolor, sensibilidad a la luz) – necesita atención el mismo día.
- ⚠Dolor muy fuerte que no mejora con sus medicamentos habituales – consulte a su médico ese día.
- ⚠Fiebre alta sin causa clara.
Síntomas comunes
- Dolor y rigidez en la parte baja de la espalda y las caderas, que empeora por la mañana o después de estar quieto.
- Mejora con el movimiento o después de hacer ejercicio.
- Dolor que despierta por la noche.
- Fatiga o cansancio constante.
- Dolor en otras articulaciones como rodillas, hombros o tobillos.
Síntomas en niños
- Los niños pueden tener dolor en las caderas, las rodillas o los talones antes de tener dolor en la columna.
- Pueden tener fiebre, pérdida de apetito o crecimiento lento.
- En algunos casos se presenta inflamación en los ojos (ojo rojo y doloroso).
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, los síntomas pueden confundirse con el desgaste normal de la edad.
- Puede haber más rigidez matutina y dolor en la columna que no mejora con el reposo.
- Es posible que la enfermedad haya estado presente sin diagnosticarse durante años.
Causas
Causas principales
- Se desconoce la causa exacta. Se cree que es una enfermedad autoinmune, donde el sistema de defensa del cuerpo ataca por error las articulaciones sanas.
- La mayoría de las personas con esta afección tienen un gen llamado HLA-B27, pero tener este gen no significa que desarrollará la enfermedad.
Factores de riesgo
- Tener el gen HLA-B27.
- Tener familiares con espondilitis anquilosante u otras enfermedades autoinmunes.
- Las infecciones intestinales repetidas podrían aumentar el riesgo, aunque no está demostrado.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor ocular, enrojecimiento o cambios en la visión.
- Si el dolor de espalda es tan intenso que no puede moverse o le despierta cada noche.
- Si tiene fiebre alta junto con el dolor de espalda.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene dolor lumbar que dura más de 3 meses, sobre todo si empeora con el reposo.
- Si nota rigidez matutina que dura más de 30 minutos.
- Si tiene dolor en otras articulaciones, cansancio sin motivo o problemas para dormir por el dolor.
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre sus síntomas y su historia familiar. Le hará un examen físico para evaluar el movimiento de la columna y el dolor en las articulaciones. No hay una sola prueba que confirme la enfermedad; el diagnóstico se basa en la combinación de síntomas, examen físico y resultados de pruebas.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre: para detectar el gen HLA-B27, signos de inflamación (como la proteína C reactiva) y descartar otras enfermedades.
- Radiografías: pueden mostrar cambios en las articulaciones de la columna y el sacro (hueso de la pelvis).
- Resonancia magnética: permite ver inflamación en las articulaciones antes de que aparezcan cambios en los rayos X.
Qué esperar en su cita
El diagnóstico puede llevar tiempo, a veces meses o años. El médico puede derivarlo a un reumatólogo, que es el especialista en enfermedades de las articulaciones. Le hará preguntas detalladas y podrá solicitar las pruebas necesarias. Sea paciente y describa todos sus síntomas con claridad.
Tratamiento
El tratamiento busca aliviar los síntomas, retrasar el avance de la enfermedad y ayudarle a mantener una buena calidad de vida. Incluye medicamentos, ejercicios, cambios en el estilo de vida y, en algunos casos, cirugía. Cada persona necesita un plan adaptado a su situación.
Autocuidado en el hogar
- Haga ejercicios de estiramiento y fortalecimiento todos los días, especialmente para la espalda y el cuello.
- Mantenga una buena postura al sentarse y al estar de pie.
- Tome baños calientes o aplique calor en las zonas doloridas para aliviar la rigidez.
- Evite el tabaco, ya que fumar empeora la inflamación y acelera el daño en la columna.
Tratamientos médicos
Los médicos recetan medicamentos antiinflamatorios para reducir el dolor y la rigidez. En casos más avanzados, pueden usar medicamentos que modifican la enfermedad, como los biológicos, que actúan sobre el sistema inmunitario. Siempre deben ser indicados y supervisados por un especialista. Además, la fisioterapia es fundamental para mantener la movilidad.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía es poco frecuente. Se considera solo cuando hay daño severo en las articulaciones, dolor intenso que no mejora con otros tratamientos o cuando la columna está muy rígida y afecta la respiración o la postura. La cirugía más común es la de reemplazo de cadera.
Vivir con esta afección
Vivir con espondilitis anquilosante requiere aprender a manejar los síntomas día a día. La rigidez y el dolor pueden variar, pero con tratamiento y buenos hábitos la mayoría de las personas llevan una vida activa. Es importante escuchar a su cuerpo y descansar cuando sea necesario, sin dejar de moverse.
Consejos de estilo de vida
- Duerma en una cama firme, preferiblemente boca arriba o de lado, para mantener la columna alineada.
- Use una almohada baja o ninguna almohada para evitar que el cuello se tense.
- Evite estar sentado por largos períodos; levántese y camine cada hora.
- Aprenda técnicas de respiración profunda para mantener la capacidad pulmonar.
Dieta y ejercicio
No existe una dieta especial, pero una alimentación equilibrada rica en frutas, verduras y pescados ayuda a controlar la inflamación. Se recomienda evitar el alcohol y el tabaco. El ejercicio es fundamental: natación, caminar, yoga suave y pilates son excelentes para mantener la flexibilidad. Consulte a un fisioterapeuta para un plan adaptado.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con dolor crónico puede causar estrés, ansiedad o tristeza. Es normal sentirse abrumado a veces. Hablar con familiares, amigos o un profesional de la salud mental puede ayudar. Recuerde que no está solo y que hay apoyo disponible.
Prevención
No se puede prevenir, porque su causa exacta se desconoce y existe un componente genético. Sin embargo, llevar un estilo de vida saludable, hacer ejercicio y evitar el tabaco pueden ayudar a retrasar la aparición de síntomas si se tiene predisposición.
Vacunas
No hay vacuna para la espondilitis anquilosante. Manténgase al día con las vacunas recomendadas, como la de la gripe o la neumonía, especialmente si toma medicamentos que afectan el sistema inmunitario.
Programas de detección
No existen pruebas de cribado rutinarias para esta enfermedad. Si tiene familiares cercanos con espondilitis anquilosante, puede consultar con su médico si hay algún síntoma temprano al que prestar atención.
Complicaciones
Si no se trata
- Fusión de los huesos de la columna, lo que limita el movimiento.
- Deformidad de la columna (como una curvatura hacia adelante).
- Inflamación de los ojos (uveítis) que puede dañar la visión si no se trata.
- Enfermedad inflamatoria intestinal.
- Mayor riesgo de fracturas de columna.
- Problemas cardíacos como inflamación de la aorta.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas con espondilitis anquilosante pueden tener una vida plena y activa con el tratamiento adecuado. El diagnóstico temprano y el seguimiento médico mejoran mucho el pronóstico. La enfermedad no es mortal, pero requiere cuidados a largo plazo. Con apoyo, ejercicio y tratamiento, es posible controlar los síntomas y mantener una buena calidad de vida.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- International Ankylosing Spondylitis Federation (IASF)
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 9 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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