Bursitis of the knee
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La bursitis de rodilla es la inflamación (hinchazón y dolor) de una bolsa llamada bursa. La bursa es un pequeño saco lleno de líquido que funciona como un cojín entre los huesos, los tendones y los músculos alrededor de la rodilla. Cuando se inflama, la rodilla se hincha y duele.
Datos clave
- Es una afección común que suele mejorar con reposo y cuidados en casa.
- No es contagiosa ni significa que tenga una enfermedad grave.
- Si no se trata, puede volverse crónica o infectarse, pero eso es poco frecuente.
Sí, es bastante común, sobre todo en personas que realizan actividades que presionan mucho la rodilla, como arrodillarse o agacharse repetidamente.
Afecta a personas de todas las edades, pero es más frecuente en adultos que trabajan de rodillas (jardineros, albañiles), deportistas (voleibol, fútbol) y adultos mayores con artritis u otros problemas en las rodillas.
Síntomas
- Fiebre alta (más de 38.5°C) junto con dolor e hinchazón en la rodilla.
- La rodilla está muy roja, caliente al tacto y el enrojecimiento se extiende hacia arriba o abajo de la pierna.
- Dolor intenso repentino que impide apoyar el pie o mover la rodilla después de una lesión (caída, golpe fuerte).
- ⚠Hinchazón que aparece después de una herida o corte en la rodilla.
- ⚠Dolor que empeora en lugar de mejorar después de 2-3 días de cuidados en casa.
- ⚠Dificultad para caminar o poner peso sobre la pierna afectada.
Síntomas comunes
- Hinchazón en la parte frontal o lateral de la rodilla, como una pelota blanda.
- Dolor al tocar la zona hinchada o al mover la rodilla.
- Sensación de calor en la piel sobre la hinchazón.
- Rigidez o dificultad para doblar la rodilla por completo.
Síntomas en niños
- Es menos común, pero puede aparecer por caídas o juegos repetitivos como gatear.
- Los niños pueden quejarse de dolor al moverse o al intentar estirar la pierna.
Síntomas en adultos mayores
- Puede confundirse con el dolor de la artritis, pero la hinchazón suele estar más localizada.
- El dolor puede ser leve pero molesto, y a veces limita caminar o subir escaleras.
Causas
Causas principales
- Presión repetida o prolongada sobre la rodilla, como arrodillarse por mucho tiempo.
- Golpe directo en la rodilla (caída, choque).
- Infección en la piel o en la bursa (menos común, pero más grave).
- Enfermedades como la artritis reumatoide o la gota.
Factores de riesgo
- Trabajos que requieren arrodillarse o agacharse mucho (fontaneros, jardineros, limpiadores).
- Deportes que implican caídas o golpes en las rodillas (voleibol, lucha, fútbol).
- Tener sobrepeso, porque aumenta la presión sobre las rodillas.
- Edad avanzada o enfermedades que debilitan las articulaciones.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene fiebre, escalofríos o la rodilla está muy roja y caliente (podría ser una infección).
- Si la hinchazón aparece de repente después de un golpe fuerte y no puede caminar.
Programe una cita de rutina si:
- Si la hinchazón y el dolor duran más de una semana a pesar del reposo y el hielo.
- Si nota que la rodilla se pone rígida o le cuesta estirarla por completo.
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre sus actividades diarias, cómo empezó el dolor y si ha tenido fiebre. Luego examinará su rodilla, presionando suavemente la zona hinchada y viendo cuánto puede moverla.
Pruebas que se pueden realizar
- Ecografía de la rodilla: una prueba sencilla sin radiación que muestra si la bursa está inflamada o si hay líquido.
- Radiografía: puede ayudar a descartar otros problemas como fracturas o artritis.
- Análisis de líquido (aspiración): si se sospecha infección, el médico puede extraer una pequeña muestra del líquido de la bursa con una aguja para analizarla.
Qué esperar en su cita
Las pruebas no duelen, aunque la aspiración puede causar molestias breves. El médico le explicará los resultados y le dará recomendaciones según lo que encuentre.
Tratamiento
La mayoría de las bursitis de rodilla se tratan sin cirugía. El objetivo es reducir la hinchazón y el dolor, y evitar que vuelva a aparecer. El tratamiento depende de la causa: si es por presión, reposo y cambios en la actividad; si es por infección, se necesitan medicamentos recetados.
Autocuidado en el hogar
- Reposo: evite arrodillarse, agacharse o hacer ejercicio que fuerce la rodilla durante unos días.
- Hielo: aplique una bolsa de hielo envuelta en un paño sobre la hinchazón durante 15-20 minutos, varias veces al día.
- Compresión: use una venda elástica suave para sujetar la rodilla sin apretar demasiado.
- Elevación: mantenga la pierna elevada (sobre una almohada) cuando esté sentado o acostado para ayudar a bajar la hinchazón.
Tratamientos médicos
Si el dolor no mejora, el médico puede recomendar antiinflamatorios orales (como ibuprofeno o naproxeno, siempre bajo indicación) o aplicar una inyección de corticoesteroides (una medicina que baja la inflamación) directamente en la bursa. En caso de infección, recetará antibióticos y podría ser necesario drenar el líquido.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía es poco frecuente y solo se considera si la bursitis es crónica y no mejora con otros tratamientos, o si hay una infección que no responde a los antibióticos. Consiste en extirpar la bursa inflamada (bursectomía).
Vivir con esta afección
Puede seguir con sus actividades diarias, pero evite arrodillarse o apoyar el peso sobre la rodilla afectada. Use una almohada debajo de la rodilla al sentarse y, si necesita arrodillarse, póngase rodilleras o cojines.
Consejos de estilo de vida
- Si su trabajo implica arrodillarse, haga pausas frecuentes y use protección como rodilleras acolchadas.
- Al hacer ejercicio, evite actividades que golpeen las rodillas (como correr en superficies duras) mientras se recupera.
- Mantenga un peso saludable para reducir la presión sobre las articulaciones.
Dieta y ejercicio
Lleve una alimentación equilibrada rica en frutas, verduras y pescado, que ayuda a controlar la inflamación. Realice ejercicios suaves como nadar o montar en bicicleta estática, que no fuerzan la rodilla. Pregunte a su médico o fisioterapeuta qué movimientos son seguros.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor persistente puede hacerle sentir frustración o tristeza. Es normal. Hable con su médico si nota que el dolor le afecta el ánimo o le impide hacer lo que disfruta. La recuperación lleva tiempo, y pedir apoyo emocional es parte del tratamiento.
Prevención
En gran medida sí. Evite arrodillarse por periodos largos, use rodilleras o almohadillas si su trabajo o hobby lo requiere, y haga ejercicios para fortalecer los músculos de las piernas (cuádriceps) que protegen la rodilla.
Vacunas
No hay vacunas para prevenir la bursitis.
Programas de detección
No se realizan pruebas de detección periódicas para la bursitis. La prevención se basa en cuidar las rodillas.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección de la bursa (bursitis séptica), que puede extenderse a otras partes de la pierna.
- Cronicidad: la hinchazón y el dolor pueden volverse persistentes y difíciles de tratar.
- Rigidez o limitación del movimiento de la rodilla.
Pronóstico a largo plazo
La bursitis de rodilla tiene un pronóstico excelente. Con los cuidados adecuados, la mayoría de las personas se recuperan completamente en unas semanas. Incluso si necesita tratamiento médico o fisioterapia, es muy probable que pueda volver a sus actividades normales sin problemas. Solo en casos muy raros se requiere cirugía, y después de ella la recuperación también suele ser buena.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 16 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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