Chronic subdural haematoma awareness
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Un hematoma subdural crónico es una colección de sangre que se acumula lentamente entre el cerebro y su cubierta externa (la duramadre), generalmente después de un golpe leve en la cabeza. Esta sangre se forma durante semanas o meses, presionando el cerebro y causando síntomas.
Datos clave
- La mayoría de los casos ocurren en personas mayores de 60 años, pero puede afectar a cualquier edad.
- A menudo se debe a un golpe en la cabeza que pudo haber pasado desapercibido.
- El tratamiento frecuente consiste en drenar la sangre mediante una pequeña cirugía, y la recuperación suele ser buena.
No es una enfermedad muy frecuente, pero es más común en personas mayores y en quienes toman medicamentos para evitar coágulos (anticoagulantes).
Afecta principalmente a adultos mayores, personas que toman anticoagulantes, quienes tienen problemas con el alcohol, y personas que han tenido caídas o golpes en la cabeza.
Síntomas
- Pérdida repentina del conocimiento o desmayo.
- Convulsiones (ataques epilépticos).
- Debilidad severa o parálisis en un lado del cuerpo.
- Dolor de cabeza extremo que aparece de repente.
- ⚠Confusión o somnolencia que no mejora.
- ⚠Dolor de cabeza persistente después de un golpe en la cabeza.
- ⚠Problemas para caminar o mantener el equilibrio que empeoran.
Síntomas comunes
- Dolor de cabeza persistente o que empeora.
- Confusión o dificultad para pensar con claridad.
- Somnolencia o sueño excesivo.
- Debilidad en un brazo o una pierna.
- Problemas para caminar o mantener el equilibrio.
Síntomas en niños
- Irritabilidad o llanto excesivo.
- Vómitos frecuentes.
- Fontanela abultada (el punto blando en la cabeza del bebé).
- Dificultad para alimentarse o succionar.
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o desorientación parecida a la demencia.
- Pérdida de memoria reciente.
- Dificultad para caminar o caídas frecuentes.
- Pérdida de control de la vejiga (incontinencia urinaria).
Causas
Causas principales
- Un golpe leve o moderado en la cabeza, incluso si no parece grave ni causa pérdida de conocimiento.
- Caídas desde la propia altura, muy comunes en personas mayores.
Factores de riesgo
- Edad avanzada (mayor de 60 años).
- Uso de medicamentos anticoagulantes (como aspirina o warfarina, pero no se mencionan nombres).
- Consumo excesivo de alcohol.
- Epilepsia o trastornos que causan caídas frecuentes.
- Tratamientos con diálisis o problemas de coagulación.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si después de un golpe en la cabeza presenta confusión, debilidad en brazos o piernas, o dificultad para hablar.
- Si tiene dolor de cabeza intenso que no se quita con reposo.
- Si una persona mayor muestra cambios repentinos en su comportamiento o memoria.
Programe una cita de rutina si:
- Si ha tenido un golpe en la cabeza leve y nota dolor de cabeza persistente o mareos.
- Si toma anticoagulantes y ha sufrido una caída, incluso sin síntomas inmediatos.
Diagnóstico
El médico realiza un examen físico y neurológico, y luego solicita una imagen del cerebro para confirmar la presencia del hematoma.
Pruebas que se pueden realizar
- Tomografía computarizada (TAC o CT scan) del cráneo.
- Resonancia magnética (RM) del cerebro, especialmente si la TAC no es clara.
Qué esperar en su cita
Las pruebas no duelen, son rápidas y no requieren preparación especial. En la TAC, debe permanecer quieto unos minutos. Los resultados suelen estar listos en poco tiempo.
Tratamiento
El tratamiento principal es drenar la sangre acumulada mediante una cirugía pequeña. En algunos casos muy leves, el médico puede optar por observar y controlar, pero la mayoría necesita cirugía.
Autocuidado en el hogar
- Evitar golpes en la cabeza, usar casco si es necesario.
- No tomar aspirina, ibuprofeno u otros antiinflamatorios sin consultar al médico.
- Descansar y evitar esfuerzos físicos hasta que el médico lo autorice.
Tratamientos médicos
El tratamiento médico se enfoca en estabilizar al paciente y controlar los síntomas. En casos leves, se pueden recetar medicamentos para reducir la hinchazón del cerebro. No se usan medicamentos para disolver el coágulo. Siempre siga las indicaciones de su médico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía es necesaria en la mayoría de los casos para aliviar la presión sobre el cerebro. Se realiza a través de pequeños agujeros en el cráneo (trépano) o, si es más grande, mediante una apertura más amplia (craniectomía).
Vivir con esta afección
Después del tratamiento, muchas personas vuelven a su vida normal. Es importante evitar caídas y golpes en la cabeza durante la recuperación. Siga las revisiones médicas.
Consejos de estilo de vida
- Evitar actividades que aumenten el riesgo de caídas, como subir escaleras sin apoyo.
- No consumir alcohol en exceso.
- Si toma anticoagulantes, hable con su médico sobre cómo manejarlos.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada ayuda a la recuperación. El ejercicio suave, como caminar, puede retomarse cuando el médico lo indique. Evite deportes de contacto o actividades que puedan causar golpes en la cabeza.
Salud mental y bienestar emocional
Algunas personas pueden sentirse ansiosas o deprimidas después del diagnóstico o la cirugía. Es normal y se puede hablar con el médico o un profesional de salud mental.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero se reduce el riesgo evitando caídas y golpes en la cabeza, especialmente en personas mayores o quienes toman anticoagulantes.
Complicaciones
Si no se trata
- Aumento de la presión sobre el cerebro, que puede causar daño cerebral permanente.
- Problemas de memoria, pensamiento o movimiento que no mejoran.
- Convulsiones o pérdida del conocimiento.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas que reciben tratamiento oportuno se recuperan bien. La cirugía tiene buenos resultados y los síntomas suelen desaparecer. Con el seguimiento adecuado, es posible volver a las actividades cotidianas.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 16 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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