Chronic venous insufficiency
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La insuficiencia venosa crónica es una condición en la que las venas de las piernas tienen dificultad para devolver la sangre al corazón. Normalmente, las venas tienen válvulas que se abren y cierran para que la sangre fluya hacia arriba. Cuando estas válvulas se dañan o se debilitan, la sangre se acumula en las piernas, causando hinchazón, dolor y otros síntomas.
Datos clave
- Es una afección muy común, especialmente en personas mayores de 50 años.
- Puede empeorar si no se trata, pero con cuidados adecuados se puede controlar.
- Los cambios en el estilo de vida, como hacer ejercicio y elevar las piernas, ayudan mucho.
Sí, es una condición muy frecuente. Se estima que hasta el 40% de las personas adultas tienen algún grado de insuficiencia venosa, y las mujeres la padecen con mayor frecuencia que los hombres.
Afecta principalmente a mujeres, personas mayores de 50 años, aquellas con obesidad, mujeres embarazadas, y quienes pasan muchas horas de pie o sentadas. También es más común en personas con antecedentes familiares de venas varicosas o coágulos.
Síntomas
- Dolor intenso y repentino en una pierna, acompañado de hinchazón, enrojecimiento y calor (posible señal de trombosis venosa profunda, un coágulo peligroso).
- Dificultad para respirar o dolor en el pecho (posible embolia pulmonar).
- Sangrado abundante de una vena varicosa.
- ⚠Úlceras en las piernas que no mejoran o se infectan (con pus, enrojecimiento o fiebre).
- ⚠Hinchazón que no se reduce al elevar las piernas o empeora rápidamente.
- ⚠Dolor que interfiere con el sueño o las actividades diarias.
Síntomas comunes
- Sensación de piernas pesadas o cansadas, sobre todo al final del día.
- Hinchazón en los tobillos o pantorrillas (edema) que mejora al elevar las piernas.
- Venas varicosas (venas hinchadas y retorcidas que se ven bajo la piel).
- Dolor o molestia que empeora al estar de pie y mejora al caminar o acostarse.
- Picazón o sensación de ardor alrededor de las venas.
- Calambres nocturnos en las piernas.
Síntomas en niños
- La insuficiencia venosa crónica es muy rara en niños. Si ocurre, los síntomas son similares a los de los adultos: hinchazón, venas visibles y dolor.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores, los síntomas pueden ser más severos: hinchazón persistente, cambios en la piel (como engrosamiento o decoloración), úlceras venosas (llagas que no sanan) y mayor riesgo de infecciones.
Causas
Causas principales
- Válvulas venosas débiles o dañadas que no cierran bien, permitiendo que la sangre se devuelva hacia abajo.
- Antecedentes de coágulos sanguíneos en las venas profundas (trombosis venosa profunda), que pueden dañar las válvulas.
Factores de riesgo
- Edad avanzada (mayor de 50 años).
- Ser mujer (cambios hormonales del embarazo y menopausia).
- Embarazo (aumenta la presión en las venas pélvicas).
- Obesidad o sobrepeso.
- Estar de pie o sentado por largos períodos sin moverse.
- Falta de ejercicio regular.
- Antecedentes familiares de insuficiencia venosa o varices.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes dolor intenso y repentino en una pierna con hinchazón, enrojecimiento y calor.
- Si una úlcera en la pierna se infecta (con pus, mal olor o fiebre).
- Si el dolor o la hinchazón empeoran rápidamente y no mejoran con reposo.
Programe una cita de rutina si:
- Si sientes molestias constantes como pesadez, hinchazón o calambres en las piernas.
- Si notas venas varicosas que te preocupan o causan dolor.
- Si tienes cambios en la piel de las piernas (coloración oscura, endurecimiento).
Diagnóstico
El médico diagnosticará la insuficiencia venosa crónica mediante un examen físico de tus piernas mientras estás de pie y acostado, y preguntará sobre tus síntomas y antecedentes. También puede solicitar una ecografía doppler, un estudio indoloro que muestra cómo fluye la sangre en tus venas.
Pruebas que se pueden realizar
- Ecografía doppler venosa: usa ondas de sonido para ver el flujo sanguíneo y detectar válvulas que no funcionan bien.
- Flebografía (en casos raros): se inyecta un contraste y se toman rayos X para ver las venas.
Qué esperar en su cita
La evaluación suele ser sencilla. Te pedirán que te quites los pantalones y medias para examinar tus piernas. La ecografía doppler se realiza con un gel frío y un pequeño dispositivo que se desliza sobre la piel; no duele. Los resultados permiten al médico recomendar el mejor plan de tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento de la insuficiencia venosa crónica se enfoca en aliviar los síntomas, mejorar la circulación y prevenir complicaciones. Incluye cambios en el estilo de vida, uso de medias de compresión y, en algunos casos, procedimientos médicos para reparar o cerrar las venas afectadas.
Autocuidado en el hogar
- Elevar las piernas por encima del nivel del corazón durante 15-30 minutos varias veces al día.
- Hacer ejercicio regularmente, como caminar, nadar o montar bicicleta, para activar la circulación.
- Usar medias de compresión graduada (prescritas por el médico) durante el día para ayudar a que la sangre fluya hacia arriba.
- Evitar estar de pie o sentado por períodos prolongados; hacer pausas para mover las piernas.
- Mantener un peso saludable para reducir la presión sobre las venas.
Tratamientos médicos
Además de los autocuidados, el médico puede recomendar tratamientos como la escleroterapia (inyecciones que cierran las venas pequeñas), la ablación (uso de calor, láser o radiofrecuencia para sellar venas dañadas) o la cirugía para extirpar venas varicosas. Estos procedimientos se realizan de forma ambulatoria y suelen ser efectivos.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Se considera cirugía cuando los síntomas son graves, las venas varicosas son muy grandes o los tratamientos menos invasivos no han funcionado. La cirugía más común es la ligadura y extracción de venas (stripping) o técnicas más modernas como la flebectomía ambulatoria.
Vivir con esta afección
Con insuficiencia venosa crónica, es importante cuidar tus piernas a diario: revisa la piel para detectar cambios o llagas, usa las medias de compresión según lo indicado, y aprovecha los descansos para elevar las piernas. Evita la ropa ajustada y los zapatos de tacón alto.
Consejos de estilo de vida
- Mantén un peso saludable.
- Camina al menos 30 minutos al día.
- Haz ejercicios de flexión de tobillos y rodillas cuando estés sentado.
- Evita cruzar las piernas al sentarte.
- Usa ropa holgada y zapatos cómodos.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada rica en fibra (frutas, verduras, cereales integrales) ayuda a prevenir el estreñimiento, que empeora la presión en las venas. El ejercicio moderado, como caminar o nadar, fortalece los músculos de las pantorrillas y mejora el retorno venoso.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con síntomas crónicos como dolor, hinchazón o cambios en la apariencia de las piernas puede ser frustrante y afectar el estado de ánimo. Es normal sentirse a veces desanimado. Hablar con tu médico, unirte a grupos de apoyo o buscar ayuda psicológica puede ayudarte a manejar estas emociones.
Prevención
No siempre se puede prevenir, especialmente si hay factores hereditarios, pero se puede reducir el riesgo manteniendo un peso saludable, haciendo ejercicio regular, evitando estar mucho tiempo de pie o sentado, y usando medias de compresión durante viajes largos o embarazos.
Complicaciones
Si no se trata
- Úlceras venosas en las piernas (llagas dolorosas que tardan en sanar).
- Trombosis venosa superficial (coágulos en venas cercanas a la piel).
- Sangrado de venas varicosas.
- Cambios permanentes en la piel (engrosamiento, oscurecimiento, endurecimiento).
Pronóstico a largo plazo
Con un tratamiento adecuado y cuidados constantes, la mayoría de las personas con insuficiencia venosa crónica pueden controlar los síntomas y evitar complicaciones graves. La calidad de vida suele mejorar significativamente con cambios en el estilo de vida y el uso de medias de compresión. Es importante seguir las recomendaciones médicas y acudir a revisiones periódicas.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 16 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.