CT pulmonary angiogram
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una angiografía pulmonar por tomografía computarizada (también llamada angio-TC de pulmón) es una prueba de imagen que permite ver las arterias de los pulmones. Se usa principalmente para detectar coágulos de sangre (émbolos) que puedan estar bloqueando el flujo sanguíneo, una condición llamada embolia pulmonar. La prueba utiliza una máquina especial de rayos X (tomógrafo) y un medio de contraste (un tinte que se inyecta en una vena) para obtener imágenes detalladas.
Datos clave
- Es una prueba rápida, generalmente toma menos de 10 minutos.
- Se inyecta un contraste yodado por una vena del brazo para resaltar las arterias pulmonares.
- Es el estudio más preciso para diagnosticar una embolia pulmonar.
- La exposición a radiación es baja, pero se evita en embarazadas si es posible.
Sí, es una prueba común en los servicios de urgencias cuando se sospecha una embolia pulmonar. Cada año se realizan miles de estas pruebas en todo el mundo.
Se realiza en personas con síntomas que hacen sospechar una embolia pulmonar, como dolor en el pecho, dificultad para respirar o tos con sangre. También puede indicarse en pacientes con factores de riesgo como cirugías recientes, reposo prolongado o antecedentes de coágulos.
Síntomas
- Dificultad repentina y severa para respirar.
- Dolor en el pecho que no se alivia con reposo.
- Tos con sangre abundante.
- Desmayo o pérdida del conocimiento.
- ⚠Dolor en el pecho leve pero persistente.
- ⚠Falta de aire que empeora con el esfuerzo.
- ⚠Hinchazón o dolor en una pierna (posible señal de coágulo).
Síntomas comunes
- Dolor repentino en el pecho, que a menudo empeora al respirar hondo o toser.
- Falta de aire que aparece de repente.
- Tos que puede tener sangre.
- Latidos cardíacos rápidos o irregulares.
- Mareo o desmayo.
Síntomas en niños
- Los niños pueden tener síntomas similares a los adultos, pero a veces solo presentan cansancio extremo o dificultad para respirar durante el juego.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, la falta de aire y el dolor en el pecho pueden ser menos intensos; a veces el único síntoma es sentirse débil o confundido.
Causas
Causas principales
- La principal causa de una embolia pulmonar es un coágulo que se forma en las venas profundas de las piernas (trombosis venosa profunda) y viaja hasta los pulmones.
- Otras causas menos frecuentes incluyen coágulos formados por lesiones, tumores o burbujas de aire en el torrente sanguíneo.
Factores de riesgo
- Reposo en cama o inmovilidad prolongada (como viajes largos, cirugía o enfermedad).
- Cirugía reciente, especialmente de cadera, rodilla o abdomen.
- Cáncer y algunos tratamientos para el cáncer.
- Antecedentes personales o familiares de coágulos.
- Embarazo y hasta 6 semanas después del parto.
- Uso de anticonceptivos hormonales o terapia de reemplazo hormonal.
- Obesidad.
- Tabaquismo.
- Edad avanzada (mayor de 60 años).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes dolor repentino en el pecho y dificultad para respirar, llama a emergencias (112 en España, 911 en México) o acude a urgencias de inmediato.
Programe una cita de rutina si:
- Si presentas dolor en el pecho leve o falta de aire que aparece solo al hacer ejercicio, pide una cita con tu médico de cabecera en los próximos días.
- Si tienes factores de riesgo (como cirugía reciente o viaje largo) y notas hinchazón o dolor en una pierna, consulta a tu médico para que evalúe si necesitas estudios.
Diagnóstico
La angiografía pulmonar por TC es el estudio principal para diagnosticar una embolia pulmonar. Antes de realizarla, el médico suele hacer una evaluación clínica y pedir análisis de sangre (como el dímero D) para determinar si la prueba es necesaria.
Pruebas que se pueden realizar
- Angiografía pulmonar por TC (angio-TC de pulmón): el estudio definitivo.
- Dímero D: un análisis de sangre que mide fragmentos de coágulos; si es normal, reduce la probabilidad de embolia.
- Gammagrafía pulmonar de ventilación/perfusión: alternativa para personas que no pueden recibir contraste.
- Ultrasonido de piernas: para buscar coágulos en las venas profundas.
- Electrocardiograma y radiografía de tórax: para descartar otras causas de los síntomas.
Qué esperar en su cita
Te acostarás en una camilla que se desliza dentro del escáner (un anillo grande). Te colocarán una vía intravenosa en el brazo para inyectar el contraste. Durante la inyección puedes sentir calor o un sabor metálico en la boca; es normal. Debes quedarte muy quieto y contener la respiración unos segundos cuando te lo pidan. La prueba dura solo unos minutos. Después puedes retomar tus actividades, pero bebe agua para ayudar a eliminar el contraste.
Tratamiento
Si la angiografía pulmonar confirma la presencia de un coágulo, el tratamiento se inicia lo antes posible para disolverlo y evitar que crezca o se formen nuevos coágulos. El tratamiento depende del tamaño y la ubicación del coágulo, así como de tu estado general de salud.
Autocuidado en el hogar
- Sigue al pie de la letra las indicaciones de tu médico sobre la medicación y los controles.
- Usa medias de compresión si te las recetan para mejorar la circulación en las piernas.
- Evita estar sentado o acostado por largos periodos; levántate y camina un poco cada hora.
- No tomes medicamentos sin consultar a tu médico, especialmente antiinflamatorios o anticonceptivos.
Tratamientos médicos
El pilar del tratamiento son los medicamentos anticoagulantes (también llamados 'diluyentes de la sangre'), que evitan que la sangre se coagule. Pueden administrarse en forma de inyecciones al principio y luego en pastillas. El tratamiento suele durar al menos 3 meses. En casos graves, se pueden usar fármacos trombolíticos para disolver el coágulo rápidamente, siempre bajo estricta supervisión médica. Nunca debes automedicarte.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En muy raras ocasiones, cuando el coágulo es enorme y pone en peligro la vida, se puede recurrir a una cirugía para extraerlo (embolectomía pulmonar) o a un procedimiento con un catéter. Esto solo se hace en centros especializados y cuando otros tratamientos no son posibles.
Vivir con esta afección
Si te han diagnosticado una embolia pulmonar, tu vida diaria puede requerir algunos ajustes durante el tratamiento y después. Es importante tomar la medicación exactamente como te la receten, sin saltar dosis. Lleva siempre contigo una tarjeta o pulsera que indique que estás tomando anticoagulantes, por si tienes una emergencia.
Consejos de estilo de vida
- Mantén un peso saludable para reducir la presión sobre las venas.
- Evita el tabaco y el alcohol en exceso, ya que aumentan el riesgo de coágulos.
- Usa ropa holgada que no apriete las piernas.
- Si viajas en avión o en coche por más de 4 horas, levántate y camina cada hora, y bebe agua para mantenerte hidratado.
Dieta y ejercicio
Lleva una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y granos enteros. Si tomas anticoagulantes, mantén constante tu consumo de alimentos ricos en vitamina K (como espinacas, brócoli o col rizada), ya que pueden interferir con el medicamento. El ejercicio moderado, como caminar o nadar, es beneficioso, pero evita deportes de contacto que puedan causar golpes o heridas. Consulta a tu médico antes de empezar una rutina nueva.
Salud mental y bienestar emocional
Enfrentar una embolia pulmonar puede generar ansiedad o miedo a que vuelva a ocurrir. Es normal sentirse preocupado. Habla con tu médico sobre estos sentimientos; ellos pueden ofrecerte apoyo o derivarte a un profesional de salud mental. Practicar técnicas de relajación, meditación o yoga puede ayudarte a manejar el estrés.
Prevención
En muchos casos, sí se puede prevenir. La clave es evitar la formación de coágulos en las piernas. Si tienes factores de riesgo, tu médico puede recomendar medidas preventivas como medicamentos anticoagulantes antes de una cirugía, medias de compresión o ejercicios para las piernas durante viajes largos.
Complicaciones
Si no se trata
- Si no se trata, un coágulo pulmonar puede crecer y bloquear una arteria grande, causando daño permanente al pulmón.
- Puede llevar a un colapso repentino y muerte en los casos más graves (embolia pulmonar masiva).
- A largo plazo, puede causar hipertensión pulmonar (presión alta en las arterias de los pulmones) si se forman cicatrices.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas con embolia pulmonar se recuperan completamente si reciben tratamiento a tiempo. Con la medicación adecuada, el coágulo se disuelve y el riesgo de nuevos eventos disminuye. Es importante seguir el tratamiento y los controles médicos para evitar complicaciones futuras.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 16 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.