Dialysis awareness for patients
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La diálisis es un tratamiento que ayuda a hacer el trabajo de los riñones cuando ya no pueden funcionar bien. Se encarga de limpiar la sangre de desechos y de eliminar el exceso de líquido del cuerpo. Es como un riñón artificial.
Datos clave
- La diálisis no cura la enfermedad renal, pero ayuda a que el cuerpo funcione mejor.
- Hay dos tipos principales: hemodiálisis (en un centro o en casa) y diálisis peritoneal (en casa).
- Muchas personas llevan una vida activa y plena mientras reciben diálisis.
Es un tratamiento común para personas con insuficiencia renal avanzada. Millones de personas en todo el mundo dependen de la diálisis para mantenerse con vida.
Afecta a personas de cualquier edad, desde niños hasta adultos mayores, que tienen daño renal severo. Suele presentarse en quienes tienen enfermedades crónicas como diabetes o presión arterial alta.
Síntomas
- Si tiene dificultad para respirar repentina o siente que no puede respirar
- Si tiene dolor en el pecho o palpitaciones fuertes
- Si se desmaya o pierde el conocimiento
- ⚠Si tiene fiebre alta con escalofríos, especialmente si usa un catéter o una fístula para diálisis
- ⚠Si nota sangrado o enrojecimiento en el lugar de acceso para diálisis
- ⚠Si tiene vómitos que no paran y no puede retener líquidos
Síntomas comunes
- Cansancio extremo y falta de energía
- Hinchazón en las piernas, tobillos o alrededor de los ojos (por retención de líquidos)
- Náuseas o vómitos frecuentes
- Picazón en la piel o piel seca
- Dificultad para concentrarse o confusión
Síntomas en niños
- Crecimiento más lento de lo esperado
- Pérdida del apetito o no aumentar de peso
- Irritabilidad o cambios en el comportamiento
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o desorientación que puede confundirse con demencia
- Debilidad muscular y caídas frecuentes
- Cambios en la frecuencia de orinar (orinar más o menos de lo normal)
Causas
Causas principales
- Diabetes tipo 1 o tipo 2 sin control durante muchos años
- Presión arterial alta que daña los riñones
- Glomerulonefritis (inflamación de los filtros de los riñones)
- Enfermedades hereditarias como la poliquistosis renal
- Daño renal por infecciones graves o medicamentos
Factores de riesgo
- Tener diabetes o presión arterial alta
- Tener antecedentes familiares de enfermedad renal
- Ser mayor de 60 años
- Padecer obesidad
- Fumar o consumir alcohol en exceso
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene falta de aire repentina o hinchazón que empeora rápido
- Si orina muy poco o nada durante un día completo
- Si tiene dolor intenso en la espalda o los costados
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene diabetes o presión alta, hágase revisiones regulares de riñón
- Si nota cansancio persistente, hinchazón o cambios en la orina
- Si ya le han dicho que tiene enfermedad renal, siga las visitas con su nefrólogo (médico de riñones)
Diagnóstico
Se diagnostica mediante análisis de sangre y orina que miden qué tan bien están funcionando los riñones. También se usan ecografías o biopsias para evaluar el daño renal.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir creatinina y tasa de filtración glomerular
- Análisis de orina de 24 horas para ver cuánta proteína se pierde
- Ecografía renal para ver el tamaño y forma de los riñones
- Biopsia renal (tomar una muestra pequeña del riñón) en algunos casos
Qué esperar en su cita
El médico le explicará los resultados y le dirá si sus riñones han perdido suficiente función como para necesitar diálisis. El proceso suele ser gradual y se planifica con tiempo.
Tratamiento
El tratamiento principal para la insuficiencia renal avanzada es la diálisis, que reemplaza parte del trabajo de los riñones. También existe la opción del trasplante renal, que es un tratamiento quirúrgico. La elección depende de su estado de salud, preferencias y recursos.
Autocuidado en el hogar
- Mantenga una comunicación abierta con su equipo de diálisis
- Siga estrictamente las indicaciones sobre la rutina de diálisis y los cuidados en casa
- Lávese las manos y mantenga limpio el lugar de acceso a la diálisis (fístula, catéter o bolsa)
Tratamientos médicos
Los tratamientos incluyen hemodiálisis en un centro o en casa (donde la sangre se limpia con una máquina) y diálisis peritoneal (donde se introduce un líquido en el abdomen para limpiar la sangre). El médico le ayudará a decidir cuál es mejor para usted.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En algunos casos, se puede considerar un trasplante de riñón. Esto requiere cirugía y una evaluación completa para ver si es candidato. También se puede necesitar cirugía para crear una fístula arteriovenosa (conexión entre una arteria y una vena) para la hemodiálisis.
Vivir con esta afección
La diálisis requiere tiempo y planificación. La hemodiálisis suele hacerse 3 veces por semana, cada sesión de 3 a 5 horas. La diálisis peritoneal se hace a diario, pero con más libertad de horario. Con apoyo y organización, puede mantener sus actividades diarias.
Consejos de estilo de vida
- Acepte ayuda de familiares y amigos cuando la necesite
- Planifique sus comidas y líquidos según las recomendaciones de su dietista
- Manténgase activo dentro de lo que su médico permita
- Lleve un registro de su peso y presión arterial en casa
Dieta y ejercicio
Su médico o dietista le dará pautas especiales sobre cuánto líquido beber y qué alimentos comer (bajos en sal, potasio y fósforo). Hacer ejercicio suave, como caminar, puede ayudarle a sentirse mejor. Siempre consulte antes de cambiar su rutina.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentir ansiedad, tristeza o frustración al iniciar la diálisis. Hable con su equipo de salud, un psicólogo o un grupo de apoyo. Si tiene pensamientos de lastimarse a sí mismo, busque ayuda de inmediato: llame a su línea de crisis local o acuda a urgencias.
Prevención
La enfermedad renal que lleva a la diálisis a menudo se puede prevenir o retrasar controlando la diabetes y la presión arterial, llevando una alimentación saludable, haciendo ejercicio y evitando medicamentos que dañen los riñones (como ciertos antiinflamatorios). Si ya tiene enfermedad renal, el tratamiento temprano puede retrasar la necesidad de diálisis.
Vacunas
Consulte con su médico sobre las vacunas recomendadas, como la de la gripe y la hepatitis B, ya que las personas en diálisis tienen mayor riesgo de infecciones.
Programas de detección
Si tiene factores de riesgo (diabetes, presión alta, antecedentes familiares), hágase revisar los riñones con análisis de sangre y orina al menos una vez al año.
Complicaciones
Si no se trata
- Acumulación de desechos en la sangre que puede causar confusión, náuseas y malestar general
- Exceso de líquido en el cuerpo que lleva a hinchazón peligrosa y dificultad para respirar
- Desequilibrio de minerales (potasio alto) que puede causar paro cardíaco
- Anemia severa que produce cansancio extremo
Pronóstico a largo plazo
La diálisis es un tratamiento que salva vidas y permite a muchas personas vivir durante años con buena calidad de vida. Con el cuidado adecuado, apoyo y seguimiento médico, es posible mantener una vida activa y significativa.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 17 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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