Empyema awareness
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El empiema es una acumulación de pus en el espacio entre el pulmón y la pared del pecho (espacio pleural). Esto sucede cuando una infección, como una neumonía, se extiende y causa inflamación. El pus es una mezcla de glóbulos blancos, bacterias y líquido muerto.
Datos clave
- El empiema generalmente ocurre después de una neumonía mal tratada.
- Requiere atención médica urgente porque puede dificultar la respiración.
- El tratamiento incluye antibióticos y, a menudo, drenar el pus del pecho.
No es muy común, pero puede ocurrir en personas que tienen neumonía, especialmente si no reciben tratamiento a tiempo.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en adultos mayores, personas con enfermedades pulmonares crónicas (como EPOC), diabetes, o un sistema inmunológico debilitado. También puede ocurrir en niños después de una neumonía.
Síntomas
- Dificultad severa para respirar (como si se ahogara)
- Dolor en el pecho muy intenso que no se quita
- Labios o uñas azulados (falta de oxígeno)
- Desmayo o pérdida del conocimiento
- ⚠Fiebre alta que no baja con cuidado en casa
- ⚠Dolor en el pecho que empeora al respirar
- ⚠Tos con sangre o flema con mal olor
- ⚠Sensación de que algo anda muy mal
Síntomas comunes
- Fiebre alta y escalofríos
- Dolor en el pecho que empeora al respirar hondo o toser
- Tos con flema espesa o maloliente
- Dificultad para respirar
- Sudoración nocturna
- Pérdida de apetito y sensación de malestar general
Síntomas en niños
- Fiebre alta
- Respiración rápida o ruidosa
- Irritabilidad o llanto constante
- Poco apetito
- Vómitos
- Letargo (falta de energía)
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o desorientación repentina
- Fiebre baja (puede no ser alta)
- Debilidad general
- Caídas frecuentes
- Pérdida de apetito
Causas
Causas principales
- Una neumonía bacteriana no tratada o mal tratada que se extiende al espacio pleural.
- Infección después de una cirugía de tórax o una lesión en el pecho.
- Propagación de una infección desde otras partes del cuerpo (poco común).
Factores de riesgo
- Tener neumonía, especialmente si no se trata rápido
- Enfermedad pulmonar crónica (EPOC, bronquiectasias)
- Diabetes
- Sistema inmunológico débil (por VIH, trasplante, quimioterapia)
- Alcoholismo o consumo excesivo de alcohol
- Edad avanzada o muy joven
- Cirugía reciente en el pecho o el abdomen
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene fiebre alta y dolor en el pecho al respirar, debe acudir a urgencias el mismo día.
- Si la respiración se vuelve difícil, busque ayuda médica de inmediato.
Programe una cita de rutina si:
- Si ha tenido neumonía recientemente y aún tiene fiebre o tos que no mejora, consulte a su médico de cabecera.
Diagnóstico
Los médicos sospechan empiema por los síntomas y el historial de neumonía. Para confirmarlo, utilizan pruebas de imagen y análisis de líquido pleural.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía de tórax (muestra líquido anormal en el espacio pleural)
- Tomografía computarizada (TC) del tórax (imagen más detallada)
- Ultrasonido del tórax (puede guiar la extracción de líquido)
- Toracocentesis: se extrae una muestra de líquido pleural con una aguja para analizarlo en el laboratorio (cultivo, recuento de glóbulos, etc.)
Qué esperar en su cita
La toracocentesis se hace con anestesia local y suele durar unos 15 minutos. Le pedirán que se siente y se incline hacia adelante. Sentirá presión pero no dolor intenso. Luego le tomarán radiografías para verificar el resultado.
Tratamiento
El tratamiento del empiema tiene dos objetivos principales: eliminar la infección con antibióticos y drenar el pus del pecho para que el pulmón pueda expandirse bien.
Autocuidado en el hogar
- Tomar todos los medicamentos exactamente como los recete el médico, sin saltarse dosis.
- Descansar lo suficiente para ayudar a su cuerpo a combatir la infección.
- Usar un termómetro para controlar la fiebre y reportar cambios al médico.
- Evitar fumar y el humo del tabaco, ya que irritan los pulmones.
Tratamientos médicos
El tratamiento principal son los antibióticos intravenosos (por vena), que se administran en el hospital según el tipo de bacteria que causa la infección. Para drenar el pus, se puede colocar un tubo delgado (tubo torácico) entre las costillas hasta el espacio pleural, conectado a un sistema de succión suave. Esto se hace con anestesia local. En algunos casos, se inyectan medicamentos para disolver las membranas que forman el pus (terapia fibrinolítica). Todo esto lo decide el equipo médico según la gravedad.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si el pus es muy espeso o está dividido en bolsas (loculado), o si el tubo torácico no es suficiente, puede ser necesario un procedimiento quirúrgico llamado videotoracoscopia (VATS). Es una cirugía mínimamente invasiva que permite limpiar el espacio pleural. En casos raros y muy avanzados, se realiza una cirugía abierta (toracotomía).
Vivir con esta afección
Después del tratamiento, la recuperación completa puede tomar varias semanas. Es normal sentirse cansado. Siga las indicaciones del médico y asista a todas las citas de seguimiento.
Consejos de estilo de vida
- Evite el esfuerzo físico intenso hasta que el médico lo autorice.
- No fume ni consuma alcohol durante la recuperación.
- Lávese las manos con frecuencia para evitar nuevas infecciones.
- Mantenga la herida del tubo torácico limpia y seca (si la tuvo).
Dieta y ejercicio
Coma una dieta balanceada rica en frutas, verduras y proteínas para ayudar a la reparación de tejidos. Beber abundante agua (si su médico lo permite). Reanude el ejercicio gradualmente, comenzando con caminatas cortas y aumentando según tolere.
Salud mental y bienestar emocional
Enfrentar una infección grave puede generar ansiedad, miedo o tristeza. Es normal sentirse así. Hable con sus seres queridos o con un profesional de la salud mental. Si tiene pensamientos de hacerse daño, busque ayuda de inmediato (en España llame al 024, en otros países use la línea de crisis local).
Prevención
La mayoría de los casos de empiema se pueden prevenir tratando la neumonía a tiempo y correctamente. También es importante vacunarse contra la gripe y el neumococo, ya que estas infecciones pueden llevar a neumonía.
Vacunas
Las vacunas contra la gripe (anual) y la vacuna antineumocócica (según recomendación del médico) reducen el riesgo de neumonía y, por tanto, de empiema.
Programas de detección
No hay pruebas de cribado específicas para el empiema. La mejor prevención es acudir al médico ante cualquier síntoma de infección respiratoria que no mejora.
Complicaciones
Si no se trata
- Fístula broncopleural: una conexión anormal entre el bronquio y el espacio pleural que dificulta la respiración
- Absceso pulmonar: una acumulación de pus dentro del propio pulmón
- Sepsis: infección generalizada que puede poner en peligro la vida
- Derrame pleural crónico o engrosamiento de la pleura que limita la función pulmonar a largo plazo
Pronóstico a largo plazo
Con tratamiento oportuno y adecuado, la mayoría de las personas con empiema se recuperan completamente. El pronóstico es mejor cuando se diagnostica temprano y se sigue el plan médico. Es importante ser paciente durante la recuperación, que puede tomar varias semanas.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 9 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.