Epistaxis recurrent
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las hemorragias nasales recurrentes (epistaxis recurrente) son sangrados que salen de la nariz y que vuelven a aparecer con frecuencia. La mayoría de las veces el sangrado viene de la parte frontal de la nariz, donde hay muchos vasos sanguíneos pequeños y frágiles. Aunque pueden ser alarmantes, por lo general no son graves y se pueden controlar en casa.
Datos clave
- La mayoría de las hemorragias nasales recurrentes vienen de la parte frontal del tabique nasal (el cartílago que divide las fosas nasales).
- En muchos casos, la causa es la sequedad del aire o el hábito de hurgarse la nariz.
- Apretar la nariz firmemente con los dedos durante 10 a 15 minutos suele detener el sangrado.
- Si las hemorragias son muy frecuentes o abundantes, es importante consultar a un médico.
Sí, es muy común. Casi todas las personas han tenido al menos un sangrado nasal alguna vez. Las hemorragias nasales recurrentes afectan a personas de todas las edades, pero son más frecuentes en niños y adultos mayores.
Afecta a cualquier persona, pero es más común en niños (de 3 a 10 años) y en adultos mayores de 50 años. También es frecuente en personas que viven en climas secos o que usan medicamentos anticoagulantes (que adelgazan la sangre).
Síntomas
- Sangrado que no se detiene después de 20 minutos de presión directa.
- Sangrado muy abundante, con gran pérdida de sangre (más de media taza).
- Sensación de mareo, debilidad o desmayo.
- Dificultad para respirar o tragar.
- Sangrado después de un golpe fuerte en la cabeza o la cara.
- ⚠Sangrados nasales que ocurren más de una vez por semana sin una causa clara.
- ⚠Sangrado que reaparece poco después de haberse detenido.
- ⚠Si se toman medicamentos anticoagulantes y las hemorragias se vuelven frecuentes.
- ⚠Si además del sangrado nasal hay moretones sin causa, sangrado de encías o fatiga.
Síntomas comunes
- Sangrado que sale por uno o ambos orificios nasales.
- Sensación de que la sangre baja por la garganta (especialmente si se está acostado).
- Sangre de color rojo brillante o rojo oscuro.
- La hemorragia puede durar desde unos segundos hasta varios minutos.
Síntomas en niños
- Sangrado que suele ser leve y se detiene rápido.
- Puede ocurrir después de hurgarse la nariz o de un golpe leve.
- Los niños a veces se asustan al ver la sangre, pero no suele ser peligroso.
Síntomas en adultos mayores
- Sangrado que puede ser más abundante y durar más tiempo.
- La sangre puede bajar por la garganta y causar náuseas o tos con sangre.
- En adultos mayores, las hemorragias nasales pueden estar relacionadas con la presión arterial alta o con medicamentos.
Causas
Causas principales
- Sequedad del aire (climas secos, calefacción o aire acondicionado).
- Hurgarse la nariz o frotarla con frecuencia.
- Golpes leves en la nariz.
- Infecciones nasales (resfriados, sinusitis, alergias) que irritan la mucosa.
- Uso de medicamentos anticoagulantes (como la aspirina o warfarina).
- Tabique nasal desviado o deformidades en la nariz.
Factores de riesgo
- Vivir en zonas con clima seco o de altura.
- Tener alergias o resfriados frecuentes.
- Usar aerosoles nasales sin receta o con abuso.
- Tomar medicamentos que adelgazan la sangre.
- Tener presión arterial alta no controlada.
- Consumir alcohol en exceso, que puede dilatar los vasos sanguíneos de la nariz.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si la hemorragia no se detiene tras 20 minutos de presión.
- Si se siente mareo, debilidad o desmayo.
- Si la hemorragia es muy abundante o se produce después de un golpe en la cabeza.
Programe una cita de rutina si:
- Si las hemorragias nasales ocurren con frecuencia (varias veces a la semana).
- Si además hay moretones, sangrado de encías o fatiga.
- Si se toman anticoagulantes y las hemorragias aumentan.
- Si la hemorragia nasal va acompañada de dolor o congestión persistente.
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre la frecuencia, duración y posibles causas de las hemorragias. Luego examinará su nariz con una luz especial (otoscopio o endoscopio nasal) para ver de dónde viene el sangrado. También puede tomarle la presión arterial y hacer algunas preguntas sobre su salud general.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre (hemograma) para ver si hay anemia o problemas de coagulación.
- Pruebas de coagulación (tiempo de protrombina, etc.) si se sospecha un trastorno sanguíneo.
- Endoscopia nasal (introducir un tubo delgado con cámara) para ver el interior de la nariz y las fosas nasales.
Qué esperar en su cita
El diagnóstico suele ser rápido y sencillo. El médico le explicará si encuentra una causa evidente, como un vaso sanguíneo visible o irritación. Si es necesario, le hará análisis de sangre. No se preocupe: la mayoría de las veces no se necesitan pruebas complicadas.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa y de la frecuencia de las hemorragias. En muchos casos, se pueden controlar con medidas caseras y cambios en el ambiente. Si las hemorragias son persistentes, el médico puede ofrecer procedimientos simples para cerrar los vasos sanguíneos que sangran.
Autocuidado en el hogar
- Mantenga la cabeza inclinada hacia adelante (no hacia atrás) para que la sangre no baje por la garganta.
- Apriete suavemente la parte blanda de la nariz (justo debajo del hueso) con los dedos pulgar e índice durante 10 a 15 minutos.
- Aplique una compresa fría o hielo envuelto en un paño sobre el puente de la nariz.
- Mantenga la nariz húmeda: use un humidificador en casa, aplique vaselina o gel salino en el interior de las fosas nasales.
- Evite hurgarse la nariz, sonarse fuerte o levantar objetos pesados después de un sangrado.
Tratamientos médicos
Si las hemorragias son frecuentes o abundantes, el médico puede recomendar procedimientos como la cauterización (quemar el vaso sangrante con una sustancia química o con electricidad) o colocar un tapón nasal especial que se absorbe solo. Estos se hacen en la consulta y suelen ser rápidos. En algunos casos, se recetan pomadas o sprays nasales para mantener la mucosa hidratada. No se mencionan nombres de medicamentos específicos.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En raras ocasiones, si las hemorragias son muy intensas y no responden a otros tratamientos, puede ser necesaria una cirugía para ligar (atar) los vasos sanguíneos que sangran. Esto se hace en un quirófano y bajo anestesia general.
Vivir con esta afección
Vivir con hemorragias nasales recurrentes puede ser molesto, pero la mayoría de las personas las manejan bien con medidas simples. Lleve siempre un pañuelo o un poco de algodón por si acaso. Si se siente ansioso, recuerde que lo más común es que no sean peligrosas.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga el ambiente húmedo, especialmente en invierno o en habitaciones con calefacción.
- Use un gel salino nasal o vaselina todas las noches para evitar la sequedad.
- Evite fumar y el humo del tabaco, ya que irritan la nariz.
- Si practica deportes de contacto, use protección nasal.
- No tome aspirina o ibuprofeno sin consultar con su médico, ya que pueden empeorar las hemorragias.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial, pero es útil mantener una alimentación equilibrada rica en vitamina C y vitamina K (presentes en frutas y verduras), que ayudan a la salud de los vasos sanguíneos y la coagulación. El ejercicio moderado es bueno, pero evite esfuerzos muy intensos justo después de un sangrado.
Salud mental y bienestar emocional
Tener hemorragias nasales repetidas puede generar ansiedad o preocupación, sobre todo si son inesperadas o abundantes. Es normal sentirse así. Hable con su médico sobre sus miedos; él o ella puede darle tranquilidad y estrategias para controlar la situación.
Prevención
No siempre se pueden prevenir, pero se pueden reducir las probabilidades manteniendo la nariz hidratada, evitando hurgarse y protegiéndose de golpes. Si la causa es la sequedad, un humidificador en el dormitorio ayuda mucho.
Vacunas
No hay vacunas para prevenir las hemorragias nasales.
Programas de detección
No se realiza un cribado especial. Si tiene hemorragias frecuentes, su médico puede evaluar la necesidad de analíticas de sangre.
Complicaciones
Si no se trata
- Anemia (falta de glóbulos rojos) por pérdida de sangre repetida.
- Mayor riesgo de infecciones nasales si la mucosa se daña.
- En casos raros, la sangre puede bajar al estómago y causar vómitos o malestar.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las hemorragias nasales recurrentes se controlan bien con cuidados caseros y, si es necesario, con tratamientos médicos simples. Con el tiempo, suelen disminuir o desaparecer. Incluso si persisten, hay muchas opciones para manejarlas y seguir una vida normal. No pierda la esperanza: su médico le ayudará a encontrar la mejor solución.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 9 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.