Gout flares
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Un brote de gota es un episodio repentino de dolor intenso, hinchazón y enrojecimiento en una articulación, generalmente el dedo gordo del pie. Esto ocurre cuando se acumulan cristales de ácido úrico en la articulación. El ácido úrico es una sustancia que se produce cuando el cuerpo descompone ciertos alimentos y bebidas.
Datos clave
- Los brotes de gota suelen aparecer de repente, a menudo por la noche.
- El dolor puede ser tan intenso que hasta el roce de una sábana molesta.
- Sin tratamiento, un brote puede durar de unos días a unas semanas.
- La gota es una forma de artritis (inflamación de las articulaciones) que puede controlarse con el tiempo.
Sí, la gota es una de las formas más comunes de artritis inflamatoria. Afecta a millones de personas en todo el mundo y es más frecuente en hombres que en mujeres, aunque después de la menopausia el riesgo en mujeres aumenta.
La gota afecta con mayor frecuencia a hombres de mediana edad y a mujeres después de la menopausia. También es más común en personas con obesidad, presión arterial alta, diabetes, enfermedad renal o que toman ciertos medicamentos como diuréticos. Los antecedentes familiares de gota aumentan el riesgo.
Síntomas
- Si el dolor es insoportable y no puede moverse ni apoyar la articulación.
- Si además del dolor tiene fiebre alta (más de 38.5 °C) y escalofríos, lo que podría indicar una infección en la articulación.
- Si la articulación está muy hinchada, caliente y roja, y sospecha que podría ser una infección (no solo gota).
- ⚠Si tiene un brote de gota nuevo y no ha sido diagnosticado antes, debe consultar a un médico en el mismo día.
- ⚠Si el dolor no mejora después de 48 horas de reposo y cuidados básicos.
- ⚠Si tiene gota conocida pero el brote es más grave de lo habitual o afecta a más de una articulación.
Síntomas comunes
- Dolor articular intenso y repentino, a menudo en el dedo gordo del pie.
- Inflamación, enrojecimiento y calor en la articulación afectada.
- Sensibilidad extrema al tacto, incluso al roce de una almohada o ropa.
- Dificultad para mover la articulación normalmente.
- Fiebre leve o malestar general durante el brote.
Síntomas en niños
- La gota es poco común en niños, pero cuando aparece suele asociarse a enfermedades hereditarias del metabolismo.
- Los síntomas en niños son similares a los de adultos: dolor, hinchazón y enrojecimiento en una articulación, a menudo en el dedo gordo del pie o el tobillo.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores, la gota puede afectar articulaciones diferentes, como la rodilla, la muñeca o el codo.
- Los síntomas pueden ser menos típicos, con dolor más difuso y menos enrojecimiento.
- El riesgo de tener brotes frecuentes y complicaciones como tofos (bultos de cristales bajo la piel) es mayor si no se controla.
Causas
Causas principales
- Acumulación de cristales de ácido úrico en una articulación. El ácido úrico se forma cuando el cuerpo descompone unas sustancias llamadas purinas, presentes en ciertos alimentos y bebidas.
- El cuerpo produce demasiado ácido úrico o los riñones no eliminan suficiente, lo que lleva a niveles altos en sangre (hiperuricemia).
- Cuando el ácido úrico en sangre supera un límite, forma cristales afilados que se depositan en las articulaciones y causan inflamación.
Factores de riesgo
- Tener familiares con gota.
- Ser hombre o mujer después de la menopausia.
- Tener obesidad, presión arterial alta, diabetes, enfermedad renal o insuficiencia cardíaca.
- Tomar medicamentos que aumentan el ácido úrico, como algunos diuréticos (para la presión).
- Consumir mucha carne roja, mariscos, vísceras (hígado, riñón) y bebidas azucaradas o alcohol, especialmente cerveza.
- Deshidratación, cirugía, lesiones o infecciones pueden desencadenar un brote.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor articular repentino e intenso, especialmente si es la primera vez.
- Articulación muy hinchada, roja y caliente que no mejora en unas horas.
- Fiebre alta junto con dolor articular (posible infección).
- Síntomas que afectan su capacidad para caminar o realizar actividades cotidianas.
Programe una cita de rutina si:
- Si ha tenido un brote de gota en el pasado y quiere prevenir futuros episodios.
- Si tiene niveles altos de ácido úrico en análisis de sangre y quiere saber cómo controlarlos.
- Si nota bultos (tofos) debajo de la piel cerca de las articulaciones o en los oídos.
- Si tiene episodios frecuentes (más de dos al año) para considerar tratamiento preventivo.
Diagnóstico
El médico diagnostica la gota basándose en sus síntomas, un examen físico y análisis de laboratorio. Preguntará sobre la aparición del dolor, su ubicación y duración, así como sobre su alimentación y medicamentos.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para medir el nivel de ácido úrico (aunque puede estar normal durante un brote).
- Extracción de líquido de la articulación con una aguja (artrocentesis) para buscar cristales de ácido úrico al microscopio. Es la prueba más precisa.
- Radiografías o ecografías para descartar otras causas de dolor articular y ver si hay daño crónico.
- Análisis de orina de 24 horas para medir cuánto ácido úrico eliminan sus riñones (a veces se pide).
Qué esperar en su cita
El proceso de diagnóstico suele ser rápido. Si tiene un brote activo, el médico puede realizar la extracción de líquido articular en la consulta. Los resultados de laboratorio pueden tardar unos días. Mientras tanto, le darán recomendaciones para aliviar el dolor. No necesita preparación especial, pero informe a su médico sobre todos los medicamentos que toma.
Tratamiento
El tratamiento de un brote de gota tiene dos objetivos: aliviar el dolor y la inflamación del brote actual, y prevenir futuros brotes y daños articulares. El tratamiento incluye medidas de autocuidado y medicamentos recetados por el médico. No se recomienda tomar aspirina porque puede empeorar la gota. Consulte siempre a su profesional de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento.
Autocuidado en el hogar
- Reposo de la articulación afectada y elevación (por ejemplo, apoyar el pie en una almohada).
- Aplicar hielo envuelto en un paño sobre la articulación durante 15 a 20 minutos varias veces al día para reducir la hinchazón.
- Beber abundante agua (unos 2 litros al día, si no tiene contraindicaciones) para ayudar a eliminar el ácido úrico.
- Evitar el alcohol y las bebidas azucaradas durante el brote.
- Usar un calzado ancho y cómodo o una férula para proteger la articulación.
Tratamientos médicos
Su médico puede recetarle medicamentos antiinflamatorios no esteroideos (AINE) para reducir el dolor y la hinchazón, o medicamentos que actúan específicamente sobre la inflamación de la gota, como la colchicina o los corticoides. Estos medicamentos deben tomarse exactamente como se indican, y su médico decidirá cuál es el más adecuado para usted según su estado de salud general. Para prevenir futuros brotes, a veces se recetan medicamentos que disminuyen la producción de ácido úrico o ayudan a eliminarlo. Nunca tome medicamentos sin receta sin consultar primero.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía rara vez es necesaria para la gota. En casos muy avanzados, cuando se forman tofos grandes que afectan el movimiento o causan infección, un cirujano puede extirparlos. Pero esto no es común y se reserva para complicaciones graves.
Vivir con esta afección
Vivir con gota significa aprender a reconocer los signos tempranos de un brote y actuar rápido. Muchas personas pueden llevar una vida normal si controlan los niveles de ácido úrico con cambios en la alimentación y, si es necesario, medicación preventiva. Es importante mantener un peso saludable, beber agua y evitar desencadenantes como el alcohol y ciertos alimentos.
Consejos de estilo de vida
- Mantener un peso adecuado mediante una alimentación equilibrada y ejercicio regular.
- Evitar el consumo de alcohol, especialmente cerveza y licores de alta graduación.
- Limitar las carnes rojas, vísceras y mariscos, ricos en purinas.
- Reducir las bebidas azucaradas y los refrescos.
- Hacer ejercicio de bajo impacto como caminar, nadar o andar en bicicleta, cuando no haya brote.
Dieta y ejercicio
Una dieta para la gota se enfoca en reducir las purinas. Se recomienda comer más frutas, verduras, cereales integrales y productos lácteos bajos en grasa. Las cerezas y los arándanos pueden ayudar a reducir los niveles de ácido úrico. El ejercicio regular ayuda a controlar el peso y reduce la inflamación general. Durante un brote, evite ejercitar la articulación afectada.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con brotes de gota puede ser frustrante y doloroso. El dolor intenso e impredecible puede causar ansiedad, estrés o tristeza. Es normal sentirse abrumado al principio. Hable con su médico sobre cómo se siente; él puede orientarle hacia apoyo psicológico si lo necesita. Recuerde que el tratamiento adecuado reduce la frecuencia de los brotes y mejora la calidad de vida.
Prevención
La gota no siempre se puede prevenir por completo, pero se puede reducir en gran medida la frecuencia e intensidad de los brotes. Mantener un nivel saludable de ácido úrico con cambios en la dieta, hidratación adecuada y, si es necesario, medicación preventiva bajo supervisión médica, es la mejor estrategia. Evitar los desencadenantes conocidos (alcohol, ciertos alimentos) también ayuda.
Vacunas
No existe vacuna contra la gota. Las vacunas recomendadas para la edad y condiciones de salud (como la vacuna antigripal o antineumocócica) deben recibirse según el calendario, pero no previenen la gota.
Programas de detección
No hay pruebas de detección masiva para la gota. Si tiene factores de riesgo (como antecedentes familiares, obesidad, hipertensión), su médico puede solicitar análisis de sangre periódicos para medir el ácido úrico. Si el nivel es alto, se pueden iniciar medidas preventivas.
Complicaciones
Si no se trata
- Brotes más frecuentes e intensos que pueden dañar la articulación de forma permanente.
- Formación de tofos: depósitos de cristales de ácido úrico bajo la piel, que pueden inflamarse, infectarse o ulcerarse.
- Daño renal: Los cristales de ácido úrico pueden acumularse en los riñones y provocar cálculos renales o enfermedad renal crónica.
- Artritis gotosa crónica: inflamación persistente que deforma y limita el movimiento de las articulaciones.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico temprano y un tratamiento adecuado, la gran mayoría de las personas con gota pueden controlar los brotes y llevar una vida activa y sin dolor. La gota es una de las enfermedades reumáticas más tratables. Aunque puede ser molesta, no suele ser grave si se maneja correctamente. La clave está en trabajar con su médico para encontrar el plan que mejor se adapte a usted.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
Organizaciones locales
- Consulta con su médico de cabecera o reumatólogo en su centro de salud local · General
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 16 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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