Hashimotos thyroiditis
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La tiroiditis de Hashimoto es una enfermedad en la que el sistema de defensa del cuerpo (sistema inmunitario) ataca por error a la glándula tiroides, una glándula pequeña con forma de mariposa que está en la parte delantera del cuello. Esto hace que la tiroides se inflame y no pueda producir suficientes hormonas tiroideas. Es la causa más común de tener una tiroides poco activa (hipotiroidismo).
Datos clave
- Es una enfermedad autoinmune, es decir, el sistema inmunitario ataca al propio cuerpo.
- Es más frecuente en mujeres que en hombres.
- Puede causar hipotiroidismo (falta de hormonas tiroideas) con el tiempo.
- El tratamiento consiste en reemplazar las hormonas que la tiroides no puede producir.
Sí, la tiroiditis de Hashimoto es bastante común. Se estima que afecta a entre el 1 y el 2% de la población, y es más frecuente en mujeres de mediana edad.
Afecta principalmente a mujeres entre 30 y 60 años, aunque puede ocurrir en cualquier persona, incluso en niños y adolescentes. Es más común en personas con antecedentes familiares de enfermedad tiroidea u otras enfermedades autoinmunes.
Síntomas
- Si tiene dificultad para respirar o siente que se ahoga
- Si su ritmo cardíaco está muy lento (menos de 40 latidos por minuto) y se siente mareado o desmayado
- Si tiene dolor en el pecho, especialmente si se irradia al brazo o la mandíbula
- Si tiene convulsiones
- ⚠Si nota un bulto grande o doloroso en el cuello que crece rápidamente
- ⚠Si tiene fiebre alta (>38.5°C) con dolor de cuello intenso
- ⚠Si presenta cambios repentinos en la voz o dificultad para tragar
- ⚠Si aparecen síntomas nuevos como visión borrosa o dolor de cabeza persistente
Síntomas comunes
- Cansancio y debilidad
- Aumento de peso sin razón aparente
- Sensibilidad al frío
- Estreñimiento
- Piel seca y pálida
- Uñas quebradizas
- Caída del cabello
- Dolor y rigidez muscular
- Dolor en las articulaciones
- Depresión o tristeza
- Problemas de memoria o concentración
- Ritmo cardíaco lento (bradicardia)
- Ronquera o voz más grave
- Bocio (inflamación de la glándula tiroides que se ve como un bulto en el cuello)
Síntomas en niños
- Crecimiento más lento de lo esperado
- Retraso en el desarrollo dental
- Pubertad tardía
- Menor rendimiento escolar o problemas de atención
- Cansancio y falta de energía
- Aumento de peso
Síntomas en adultos mayores
- Cansancio generalizado
- Pérdida de memoria o confusión (puede parecer demencia)
- Estreñimiento persistente
- Pérdida del apetito o pérdida de peso (poco común)
- Piel seca y caída del cabello
- Depresión o apatía
Causas
Causas principales
- La causa exacta se desconoce, pero se sabe que el sistema inmunitario produce anticuerpos que atacan a la glándula tiroides.
- Factores genéticos: la predisposición a tener Hashimoto puede heredarse.
- Factores ambientales: infecciones virales, cambios hormonales (como embarazo o menopausia) o estrés intenso pueden desencadenar la enfermedad en personas con predisposición genética.
Factores de riesgo
- Ser mujer (es 5 a 10 veces más común que en hombres)
- Tener antecedentes familiares de enfermedad tiroidea (hipotiroidismo, bocio) u otras enfermedades autoinmunes (como diabetes tipo 1, artritis reumatoide o enfermedad celíaca)
- Edad entre 30 y 60 años
- Exposición excesiva a yodo (por medicamentos o contrastes radiológicos) o radiación en el cuello
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dificultad para respirar o tragar
- Dolor fuerte en el cuello acompañado de fiebre
- Mareo o desmayo inexplicable
- Pérdida de conciencia
Programe una cita de rutina si:
- Cansancio excesivo que dura semanas sin explicación
- Aumento de peso inexplicable con cambios en el apetito
- Sensación de frío todo el tiempo
- Piel muy seca y cabello que se cae en exceso
- Bulto en el cuello (bocio)
- Antecedentes familiares de enfermedades de la tiroides
Diagnóstico
El médico suele diagnosticar la tiroiditis de Hashimoto con un examen físico (palpar el cuello) y análisis de sangre. La prueba principal es medir los niveles de hormonas tiroideas (T4 y TSH) y los anticuerpos antitiroideos (anti-TPO y anti-tiroglobulina).
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre: TSH (hormona estimulante de la tiroides), T4 libre, T3 libre
- Anticuerpos antitiroideos: anti-TPO (peroxidasa tiroidea) y anti-tiroglobulina
- Ecografía del cuello: para ver el tamaño y la estructura de la glándula tiroides y descartar nódulos
Qué esperar en su cita
El médico le explicará cada resultado. Si tiene anticuerpos elevados y niveles bajos de hormonas tiroideas, se confirma el diagnóstico. La ecografía ayuda a ver si hay cambios en el tejido tiroideo. No se preocupe: es un proceso sencillo y no doloroso.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es reemplazar las hormonas tiroideas que el cuerpo no puede producir. Esto se hace con una hormona sintética que es igual a la que produce la tiroides. El médico ajustará la dosis según sus necesidades individuales. Es un tratamiento seguro y bien tolerado.
Autocuidado en el hogar
- Tome su medicamento todos los días a la misma hora (generalmente en ayunas).
- Evite tomar calcio, hierro o antiácidos al mismo tiempo que la hormona tiroidea (espere al menos 4 horas).
- Mantenga una dieta equilibrada, rica en frutas y verduras.
- Realice actividad física moderada para mantener el peso y la energía.
- Controle el estrés con técnicas de relajación o meditación.
- Duerma lo suficiente (7-8 horas) para ayudar a su cuerpo a recuperarse.
Tratamientos médicos
El tratamiento principal es la terapia de reemplazo hormonal tiroidea. Consiste en tomar una hormona sintética (levotiroxina) que suplanta a la hormona T4 que la tiroides ya no produce. La dosis se adapta a cada persona y se ajusta con análisis de sangre periódicos. Es un tratamiento de por vida, pero con controles regulares se mantiene la salud.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía rara vez es necesaria. Se considera solo si hay un bocio muy grande que causa problemas para respirar o tragar, o si se encuentran nódulos sospechosos de malignidad (cáncer). En la mayoría de los casos, el tratamiento con medicamentos es suficiente.
Vivir con esta afección
Vivir con Hashimoto es manejable. La mayoría de las personas llevan una vida normal con el tratamiento adecuado. Es importante tomar la medicación cada día y hacerse los análisis de sangre según lo indique el médico. Con el tiempo, muchas personas olvidan que tienen la enfermedad.
Consejos de estilo de vida
- Establezca una rutina diaria para tomar su medicación.
- Haga ejercicio suave como caminar, nadar o yoga para mantener la energía.
- Evite el estrés excesivo: practique respiración profunda o pase tiempo al aire libre.
- Mantenga un peso saludable con alimentación balanceada.
- Evite fumar y limite el consumo de alcohol.
Dieta y ejercicio
No necesita una dieta especial, pero es bueno comer alimentos ricos en selenio (nueces de Brasil, pescado), zinc (legumbres, carne) y vitaminas del grupo B (cereales integrales, verduras). Limite el consumo de soja y crucíferas (brócoli, coliflor) crudas en grandes cantidades, porque pueden interferir con la función tiroidea. El ejercicio moderado ayuda a controlar el peso y mejorar el estado de ánimo.
Salud mental y bienestar emocional
El hipotiroidismo puede causar depresión, ansiedad y problemas de memoria. Esto puede mejorar mucho con el tratamiento hormonal. Si nota que su estado de ánimo no mejora con la medicación, hable con su médico. También puede buscar apoyo psicológico. Recuerde que cuidar su mente es tan importante como cuidar su cuerpo.
Prevención
No se puede prevenir la tiroiditis de Hashimoto porque es una enfermedad autoinmune con causas genéticas y ambientales complejas. Sin embargo, llevar un estilo de vida saludable puede ayudar a reducir el riesgo de desarrollar hipotiroidismo o retrasar su aparición.
Vacunas
No hay vacuna para la tiroiditis de Hashimoto. Las vacunas recomendadas para la población general (gripe, COVID-19, etc.) son seguras y no causan la enfermedad.
Programas de detección
No se recomienda hacer pruebas de detección en personas sin síntomas, a menos que tengan antecedentes familiares fuertes de enfermedad tiroidea autoinmune. Si tiene familiares con Hashimoto o hipotiroidismo, comente con su médico la posibilidad de un análisis de anticuerpos.
Complicaciones
Si no se trata
- Hipotiroidismo grave (mixedema): cansancio extremo, depresión profunda, bocio grande.
- Problemas cardíacos: ritmo cardíaco lento, aumento del colesterol y riesgo de enfermedad cardiovascular.
- Coma mixedematoso: situación rara pero grave que requiere atención urgente.
- En mujeres embarazadas: puede provocar aborto espontáneo, parto prematuro o problemas de desarrollo en el bebé.
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico es muy bueno. Con el tratamiento adecuado (reemplazo hormonal), la mayoría de las personas viven una vida normal y saludable. Es importante seguir los controles médicos para ajustar la dosis y evitar complicaciones. No se preocupe: muchas personas con Hashimoto llevan una vida plena, con familia, trabajo y actividades normales.
Encontrar apoyo
Organizaciones locales
- Pregunte a su médico de cabecera o endocrinólogo · España y América Latina
- Consulte en su farmacia local · España y América Latina
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 9 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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