Brotes de hemorroides: cómo aliviar el malestar y prevenir nuevos episodios
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las hemorroides son venas hinchadas en la parte baja del recto y el ano. Un brote significa que estas venas se inflaman y producen picor, dolor o sangrado. Aunque resultan molestas, casi nunca son peligrosas.
Datos clave
- Son una de las afecciones digestivas más frecuentes.
- La mayoría de los brotes mejoran con cuidados en casa.
- El sangrado rectal siempre debe ser evaluado por un profesional sanitario.
Sí, muy común. Se estima que tres de cada cuatro adultos tendrán hemorroides en algún momento de su vida, especialmente a partir de los 45 años.
Pueden afectar a personas de cualquier edad, pero son más frecuentes en adultos de mediana edad y mayores, en mujeres embarazadas y en personas con estreñimiento o que pasan mucho tiempo sentadas.
Síntomas
- Llame inmediatamente al número de emergencias de su país (por ejemplo, 112 en España) si expulsa una gran cantidad de sangre, tiene heces negras o con coágulos, sufre un dolor abdominal intenso o se siente mareado o se desmaya.
- ⚠Sangrado rectal que dura más de unos días o es abundante
- ⚠Dolor muy intenso o que empeora rápidamente
- ⚠Una protuberancia en el ano que se vuelve muy dolorosa o de color oscuro
- ⚠Fiebre o sensación de malestar general
Síntomas comunes
- Picor o irritación alrededor del ano
- Dolor o molestia al estar sentado y al defecar
- Sangre roja brillante en el papel higiénico o en las heces
- Hinchazón o protuberancia sensible cerca del ano
- Sensación de no haber vaciado del todo el intestino
Síntomas en niños
- Son poco frecuentes en niños y niñas. Si un niño presenta dolor o sangrado en esa zona, debe valorarlo un pediatra para descartar otras causas.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores, la piel es más frágil y el estreñimiento suele ser más común, lo que puede aumentar el riesgo de brotes.
- El uso de algunos medicamentos puede influir en el tránsito intestinal, por eso es importante consultar con el médico.
Causas
Causas principales
- Aumento de la presión en las venas del recto y el ano
- Estreñimiento y esfuerzo excesivo al defecar
- Permanecer sentado durante mucho tiempo
- Embarazo y parto
- Obesidad o sobrepeso
Factores de riesgo
- Dieta pobre en fibra
- Beber poca agua
- Falta de actividad física
- Levantar peso de forma habitual
- Tos crónica o vómitos repetidos
- Antecedentes familiares de hemorroides
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si nota sangre en las heces, en el papel higiénico o en el inodoro
- Si el dolor no mejora después de una semana de cuidados en casa
- Si la molestia interfiere con sus actividades diarias
Programe una cita de rutina si:
- Para confirmar que las molestias se deben a hemorroides y no a otra causa
- Si los brotes son repetidos o cada vez más frecuentes
- Si tiene dudas sobre cómo prevenirlos o tratarlos
Diagnóstico
El médico realiza una entrevista sobre los síntomas y una exploración física. Esto suele ser suficiente para diagnosticar un brote de hemorroides.
Pruebas que se pueden realizar
- Inspección visual de la zona anal
- Tacto rectal: el médico introduce un dedo enguantado para palpar el interior del canal anal
- Anoscopia o sigmoidoscopia: una sonda delgada y flexible permite ver el interior del recto y descartar otras causas
Qué esperar en su cita
La exploración es breve y se realiza en la consulta. A veces puede causar un poco de molestia, pero no suele ser dolorosa. Le explicarán cada paso antes de hacerlo.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es calmar el dolor, reducir la inflamación y evitar que el problema vuelva. En la mayoría de los casos, los cambios en la dieta y los hábitos diarios son suficientes.
Autocuidado en el hogar
- Tome baños de asiento con agua tibia, sin jabón, durante 10 o 15 minutos, varias veces al día
- Evite hacer fuerza al ir al baño
- Aplique compresas frías o paños suaves sobre la zona durante pocos minutos
- Límpiese con agua y séquese dando toques, sin frotar
- Lleve ropa interior de algodón, holgada y fresca
Tratamientos médicos
Si los cuidados en casa no bastan, el médico puede recomendar cremas, pomadas o supositorios para reducir la inflamación, siempre bajo supervisión profesional. También existen procedimientos ambulatorios, como la ligadura con banda, la escleroterapia o la coagulación, que se realizan en consulta y sin cirugía. No use ningún tratamiento por su cuenta sin antes consultar.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se reserva para casos de hemorroides grandes, recurrentes o que no responden a otros tratamientos. Su médico le explicará si es necesaria y qué opciones son las más adecuadas.
Vivir con esta afección
Establezca una rutina para ir al baño, sin prisas y a la misma hora todos los días en lo posible. No reprima las ganas y no se siente más de 10 minutos si no hay evacuación.
Consejos de estilo de vida
- Manténgase activo: caminar a diario ayuda al tránsito intestinal
- Evite estar sentado durante horas seguidas; levántese y camine cada hora
- Baje de peso si su médico lo recomienda
- Evite levantar objetos muy pesados o hágalo con técnica adecuada
Dieta y ejercicio
Lleve una dieta rica en fibra, con frutas, verduras, legumbres y cereales integrales. Beba abundante agua a lo largo del día. El ejercicio moderado, como caminar o nadar, favorece un tránsito intestinal regular y reduce el esfuerzo al defecar.
Salud mental y bienestar emocional
El picor, el dolor y la vergüenza pueden afectar al ánimo y al descanso. Es comprensible. Recuerde que las hemorroides no son algo que deba ocultarse: hablar con su médico le ayudará a sentirse más tranquilo.
Prevención
En gran medida, sí. Mantener una dieta con suficiente fibra, beber agua, hacer ejercicio y evitar el esfuerzo al defecar son las medidas más eficaces para prevenir los brotes.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado específica para hemorroides. Sin embargo, cualquier sangrado debe ser evaluado por un profesional para descartar problemas más serios.
Complicaciones
Si no se trata
- Anemia por pérdida de sangre prolongada
- Hemorroide trombosada: se forma un coágulo dentro de la vena y causa dolor intenso
- Prolapso: la hemorroide sobresale fuera del ano y no regresa por sí sola
- En casos poco frecuentes, infección o absceso en la zona anal
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de los brotes se controlan bien con medidas sencillas y atención médica adecuada. Aunque pueden repetirse, hay muchas opciones para aliviarlos y prevenirlos. El pronóstico, en general, es muy bueno.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.