Cuidados de seguimiento para las hemorroides
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las hemorroides son venas hinchadas en la zona del ano y la parte baja del recto, parecidas a las várices. Los cuidados de seguimiento incluyen vigilar los síntomas, prevenir que vuelvan a aparecer y mantener un buen hábito intestinal.
Datos clave
- Son muy frecuentes: casi 3 de cada 4 adultos tendrá hemorroides en algún momento.
- La mayoría de las veces mejoran con cambios en la dieta y en la rutina diaria.
- No son cancerosas ni incrementan el riesgo de padecer cáncer de colon.
Sí, son muy comunes. Se estima que alrededor del 75% de las personas mayores de 45 años las ha tenido al menos una vez.
Pueden aparecer a cualquier edad, pero son más frecuentes en mujeres embarazadas, en personas con estreñimiento crónico, en quienes pasan mucho tiempo sentados y en adultos mayores.
Síntomas
- Sangrado abundante del recto, como llenar el inodoro de sangre.
- Mareo, aturdimiento o desmayo acompañando al sangrado.
- Evacuaciones de color negro o con aspecto de alquitrán.
- Dolor anal muy intenso y repentino que impide sentarse o moverse.
- Llame al número de emergencia de su país (por ejemplo, 112 en España o 911 en muchos países de América Latina).
- ⚠Dolor que no mejora con medidas caseras o que empeora.
- ⚠Fiebre con dolor anal.
- ⚠Un bulto duro y muy doloroso en el ano que aparece de pronto.
- ⚠Imposibilidad para orinar o evacuar.
Síntomas comunes
- Picazón o irritación alrededor del ano.
- Dolor o molestia, sobre todo al estar sentado o al defecar.
- Una protuberancia o bulto junto al ano, que puede ser sensible al tacto.
- Sangrado rojo brillante en el papel higiénico, en la taza del inodoro o en las heces.
- Hinchazón o inflamación en la zona anal.
Causas
Causas principales
- Estreñimiento que obliga a hacer mucha fuerza al defecar.
- Permanecer sentado por largos periodos, especialmente en el inodoro.
- Diarrea crónica o frecuente.
- Embarazo, por la presión del útero sobre las venas rectales.
- Levantar objetos pesados con frecuencia.
Factores de riesgo
- Edad mayor de 50 años.
- Obesidad o sobrepeso.
- Antecedentes familiares de hemorroides.
- Dieta baja en fibra.
- Poca ingesta de líquidos.
- Trabajos que requieren estar de pie o sentado mucho tiempo.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si aparece un bulto nuevo o dolor intenso en el ano.
- Si el sangrado aumenta o cambia de características.
- Si tiene dificultad para orinar o defecar.
Programe una cita de rutina si:
- Si ya le diagnosticaron hemorroides, acuda a sus citas de control según le indique su médico.
- Consulte con su médico de cabecera si los síntomas duran más de dos semanas a pesar de los cuidados en casa.
Diagnóstico
El médico le preguntará por sus síntomas y sus antecedentes. Después revisará la zona anal con guantes lubricados y, si es necesario, usará un instrumento corto llamado anoscopio para ver el interior del canal anal.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico de la zona anal.
- Tacto rectal: el médico introduce un dedo con guante para palpar el recto.
- Anoscopia: una sonda corta con luz para observar el conducto anal.
- Colonoscopia: solo si hay sangrado o signos de alerta, para revisar el colon.
Qué esperar en su cita
La revisión es rápida y se realiza en la consulta. Puede sentir una leve presión o molestia, pero no debería ser dolorosa. No necesita preparación especial si solo se examina el ano. Si le van a hacer una colonoscopia, su médico le dará instrucciones para prepararse.
Tratamiento
El tratamiento de las hemorroides se decide según la gravedad. En la mayoría de los casos no se necesita cirugía. El seguimiento consistirá en comprobar que no vuelvan a aparecer y en ajustar los hábitos diarios.
Autocuidado en el hogar
- Tome baños de asiento con agua tibia durante 10 a 15 minutos, dos o tres veces al día.
- Use toallitas húmedas sin perfume ni alcohol, o agua corriente, para limpiarse después de ir al baño.
- Aplique frío local, como una bolsa de hielo envuelta en un paño, durante 10 minutos para reducir la hinchazón.
- No se siente en el inodoro más tiempo del necesario.
- Evite hacer fuerza al evacuar; si no tiene ganas, es mejor terminar e intentar más tarde.
Tratamientos médicos
El médico puede recomendar ungüentos, cremas o supositorios de venta libre que alivian el dolor y la inflamación. También existen procedimientos que se hacen en la consulta para eliminar la hemorroide, como la ligadura con banda elástica, la escleroterapia (inyección) o la coagulación con láser o infrarrojos. Todos ellos son sencillos y no requieren hospitalización.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se reserva para hemorroides grandes o que no mejoran con otros tratamientos. El procedimiento más común se llama hemorroidectomía y se realiza con anestesia. Tras la operación, es importante seguir las indicaciones del médico para evitar complicaciones.
Vivir con esta afección
Lleve un diario sencillo de sus hábitos intestinales: cómo evacua, si hay dolor o sangrado, y qué come. Eso le servirá para hablar con su médico y ver qué cambios le ayudan. Después de defecar, límpiese suavemente con agua tibia y séquese con una toalla limpia, sin frotar.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga un peso saludable.
- Evite estar sentado o de pie durante muchas horas seguidas. Haga pausas para moverse.
- Vaya al baño en cuanto sienta ganas, para no aguantar las deposiciones.
- Use ropa interior de algodón y ropa holgada.
Dieta y ejercicio
Tome alimentos ricos en fibra, como frutas, verduras, legumbres, avena y pan integral. Beba de 6 a 8 vasos de agua o líquidos al día. Realice actividad física de intensidad moderada, como caminar 30 minutos al día, para mejorar el tránsito intestinal y reducir la presión en las venas del recto.
Salud mental y bienestar emocional
Sentir vergüenza, estrés o ansiedad por las hemorroides es normal. Recuerde que es un problema de salud muy frecuente y que hablar con un profesional ayuda a sentir alivio. Si estos sentimientos interfieren con su vida diaria, considere hablarlo con su médico o con un profesional de salud mental.
Prevención
Sí, en gran parte se pueden prevenir o evitar que reaparezcan. La clave está en mantener una evacuación suave y regular, sin estreñimiento ni esfuerzo.
Programas de detección
No hay una prueba de cribado para las hemorroides en sí. Pero si usted tiene sangrado rectal o factores de riesgo de enfermedades del intestino, su médico puede recomendarle una colonoscopia para descartar otras causas. La frecuencia dependerá de su situación personal.
Complicaciones
Si no se trata
- La hemorroide puede estrangularse, es decir, quedar atrapada y sin riego sanguíneo, lo que causa dolor intenso.
- Puede formarse un coágulo dentro de la hemorroide (trombosis), que provoca un bulto muy doloroso.
- Un sangrado prolongado podría provocar anemia.
- En casos avanzados, la hemorroide prolapsada no se puede reintroducir, y causa molestias constantes.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las hemorroides mejoran con cuidados sencillos y cambios en la alimentación. Si acude a tiempo a su médico y sigue sus consejos, las molestias suelen desaparecer y es menos probable que vuelvan. No son peligrosas y no aumentan el riesgo de cáncer.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.