Hemorroides en niños: causas, síntomas y cuidados
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las hemorroides son venas hinchadas en la parte baja del recto y el ano, parecidas a las várices pero en esa zona. Cuando aparecen en un niño, suelen estar relacionadas con el esfuerzo al hacer caca por estreñimiento. En la infancia, lo más frecuente no es la hemorroide en sí, sino una pequeña grieta en el ano llamada fisura anal.
Datos clave
- Las hemorroides son venas hinchadas en la zona del ano y el recto.
- En los niños son poco frecuentes y la mayoría de las molestias anales tienen otra causa, como fisuras por esfuerzo.
- Con cambios en la dieta, agua y buenos hábitos para ir al baño, casi siempre mejoran sin necesidad de tratamientos especiales.
No es común que un niño tenga hemorroides verdaderas. Es mucho más habitual que el dolor o el sangrado al hacer caca se deba a una fisura anal, que es una grieta pequeña en el borde del ano causada por heces duras.
Puede aparecer en niños de cualquier edad, sobre todo en edad escolar. Es más frecuente en quienes tienen estreñimiento, pasan mucho tiempo sentados en el inodoro o llevan una dieta pobre en fibra y agua.
Síntomas
- Llama a los servicios de emergencia si tu hijo presenta sangrado abundante del ano que no se detiene, con mareos o palidez.
- Llama a emergencias si tiene dolor abdominal muy fuerte y repentino.
- Llama a emergencias si está muy decaído, con fiebre alta o se desmaya.
- ⚠Solicita atención el mismo día si hay sangre en las heces en más de una ocasión o en cantidad considerable.
- ⚠Solicita atención el mismo día si aparece un bulto muy doloroso en el ano de forma repentina.
- ⚠Solicita atención el mismo día si el dolor impide al niño caminar o sentarse con normalidad.
Síntomas comunes
- Dolor o molestia en el ano, especialmente al hacer caca.
- Sangre roja brillante en el papel higiénico o en la superficie de las heces.
- Picazón, irritación o sensación de incomodidad alrededor del ano.
Síntomas en niños
- Bultitos blandos cerca del ano que pueden notarse al limpiar.
- El niño llora o dice que le duele al hacer caca.
- Manchas de sangre en el pañal o en la ropa interior.
- Evita ir al baño por miedo al dolor.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores son más frecuentes debido al estreñimiento crónico.
- Sangrado y dolor al evacuar con mayor intensidad.
- La piel de la zona es más frágil, por lo que pueden lastimarse con facilidad.
Causas
Causas principales
- Esfuerzo al hacer caca por estreñimiento o heces duras.
- Permanecer sentado mucho tiempo en el inodoro.
- Diarrea frecuente o procesos que irritan la zona del ano.
Factores de riesgo
- Estreñimiento crónico.
- Dieta baja en fibra y poca ingesta de agua.
- Falta de actividad física.
- Historial familiar de hemorroides.
- Enfermedades o medicamentos que favorecen el estreñimiento.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si notas sangre en las heces de tu hijo o en el papel higiénico en más de una ocasión.
- Si el dolor es intenso o no desaparece en dos o tres días.
- Si ves un bulto que crece o duele cada vez más.
Programe una cita de rutina si:
- Si tu hijo tiene molestias al ir al baño durante más de una semana.
- Si necesitas orientación sobre la alimentación adecuada para evitar el estreñimiento.
- Si sospechas que el problema es recurrente.
Diagnóstico
El pediatra o especialista en digestivo preguntará sobre los síntomas, la alimentación, el ritmo intestinal y los hábitos de baño del niño. Después hará una revisión suave de la zona anal. Es una exploración corta, con guantes y lubricante, y no suele causar dolor.
Pruebas que se pueden realizar
- Inspección visual de la zona del ano.
- Tacto rectal solo si el médico lo considera necesario, para evaluar hemorroides internas u otras alteraciones.
- Análisis de heces o estudios de sangre solo si hay sospecha de otra enfermedad.
Qué esperar en su cita
No necesita preparación especial. El médico explicará al niño cada paso con palabras adecuadas a su edad. Si el caso es complejo, puede derivarlo a un especialista en gastroenterología pediátrica.
Tratamiento
El tratamiento se centra en aliviar los síntomas y corregir el estreñimiento. En los niños, los cuidados en casa suelen ser suficientes. No se deben usar tratamientos para adultos sin indicación médica.
Autocuidado en el hogar
- Baños de asiento con agua tibia durante 10 minutos, dos o tres veces al día.
- Limpiar la zona con suavidad, sin frotar, y secar con toques.
- Aplicar compresas frías envueltas en un paño limpio para calmar la inflamación.
- Animar al niño a ir al baño en cuanto tenga ganas, sin aguantarse.
Tratamientos médicos
El pediatra puede recomendar cremas o pomadas suaves adecuadas para niños, o un laxante suave para ablandar las heces. Nunca uses medicamentos de venta libre para adultos sin consultar antes con el médico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía es excepcional en niños. Solo se valora en casos muy raros de hemorroides grandes o que no mejoran con otros cuidados, y siempre después de haber probado el tratamiento conservador.
Vivir con esta afección
Mientras duren las molestias, ofrece alimentos que faciliten la digestión, mantén una buena hidratación y procura que el niño no esté mucho tiempo sentado. Habla con él con calma y dile que es algo pasajero.
Consejos de estilo de vida
- Establecer horarios fijos para ir al baño, por ejemplo después del desayuno.
- No dejar que el niño se quede más de 10 minutos sentado en el inodoro.
- Incluir juegos activos o ejercicio todos los días.
- Ofrecer frutas, verduras y cereales integrales a diario.
Dieta y ejercicio
Asegúrate de que el niño beba suficiente agua, en la frecuencia y cantidad adecuada a su edad. Incluye frutas como papaya, pera o ciruela, verduras y pan integral. El ejercicio moderado, como correr o pasear, ayuda a mover el intestino con naturalidad.
Salud mental y bienestar emocional
Ver sangre o sentir dolor al ir al baño puede asustar a un niño. Puede sentir vergüenza o miedo y evitar hacer caca, lo que empeora el problema. Escúchalo, tranquilízalo y explícale que su cuerpo se va a recuperar. Si notas ansiedad o cambios de comportamiento importantes, coméntalo con el pediatra.
Prevención
En la mayoría de los casos, sí. Prevenir el estreñimiento desde pequeños y enseñarles hábitos de baño saludables son las mejores medidas para evitar hemorroides y molestias anales.
Complicaciones
Si no se trata
- El estreñimiento puede empeorar y las molestias volverse recurrentes.
- Pueden aparecer fisuras anales, que son pequeñas heridas que sangran y duelen.
- Si el niño aguanta las ganas de ir al baño por miedo, el problema tiende a agravarse.
Pronóstico a largo plazo
Con cuidados sencillos, cambios en la alimentación y paciencia, casi todos los niños mejoran en unas semanas. Las hemorroides son raras en la infancia y no suelen causar problemas graves. El pronóstico es muy bueno.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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