Hemorroides en adultos mayores
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las hemorroides son venas hinchadas en la parte baja del recto y el ano, similares a las várices. Pueden causar picazón, dolor y sangrado.
Datos clave
- Afectan a muchas personas mayores de 50 años.
- No son peligrosas en la mayoría de los casos, pero pueden causar molestias.
- Cambios simples en la dieta y el estilo de vida ayudan a aliviar los síntomas.
Sí, es una afección muy común, especialmente en adultos mayores.
Afecta a personas de todas las edades, pero se presenta con más frecuencia entre los 45 y 65 años, aunque puede aparecer a cualquier edad.
Síntomas
- Sangrado rectal abundante o que no se detiene
- Mareos, desmayos o debilidad junto con sangrado
- Expulsión de sangre mezclada con heces o coágulos
- Dolor intenso y repentino en el ano o el vientre
- ⚠Sangrado que dura más de unos días o que reaparece
- ⚠Dolor que no mejora con medidas caseras
- ⚠Cambio en el hábito intestinal que dura más de dos semanas
- ⚠Fiebre junto con dolor anal
Síntomas comunes
- Sangrado rojo brillante al defecar
- Picazón o irritación en la zona anal
- Dolor o molestia en el ano
- Hinchazón alrededor del ano
- Un bulto sensible cerca del ano
Síntomas en niños
- Es poco frecuente, pero puede ocurrir por estreñimiento o pasar demasiado tiempo sentado en el inodoro.
Síntomas en adultos mayores
- Sangrado ligero al limpiarse
- Dolor al estar sentado
- Picazón intensa
- Sensación de evacuación incompleta
- Bulto que sobresale del ano
Causas
Causas principales
- Aumento de presión en las venas del recto por esfuerzo al defecar
- Estreñimiento crónico
- Permanecer sentado mucho tiempo en el inodoro
- Envejecimiento de los tejidos que sostienen las venas
Factores de riesgo
- Edad avanzada
- Estreñimiento crónico o diarrea
- Obesidad
- Embarazo (en mujeres)
- Levantar objetos pesados con frecuencia
- Poca fibra en la dieta
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Sangrado abundante o persistente
- Dolor intenso o que empeora
- Un bulto que se vuelve muy doloroso o azulado (puede ser una hemorroide trombosada)
- Síntomas que no mejoran después de una semana de autocuidado
Programe una cita de rutina si:
- Si nota sangrado aunque sea leve, para descartar otras causas
- Si tiene antecedentes familiares de cáncer de colon
- Si los síntomas interfieren con su vida diaria
Diagnóstico
El médico pregunta sobre los síntomas, explora la zona anal y puede realizar un tacto rectal con un guante lubricado. También podría revisar la parte final del intestino con un instrumento llamado anoscopio.
Pruebas que se pueden realizar
- Tacto rectal
- Anoscopia (tubo corto y rígido para ver el ano)
- Colonoscopia si el médico lo considera necesario para descartar otros problemas
Qué esperar en su cita
El examen suele ser rápido y puede causar una leve molestia, pero no dolor fuerte. En la mayoría de los casos, el diagnóstico se confirma en la consulta.
Tratamiento
El tratamiento depende de la gravedad. En muchos casos, cambios en la dieta y hábitos son suficientes. En otros, se pueden usar tratamientos de venta libre o procedimientos realizados por un especialista.
Autocuidado en el hogar
- Aumentar la fibra en la dieta
- Beber mucha agua
- No aguantar las ganas de ir al baño
- Evitar esfuerzo al defecar
- Tomar baños de asiento con agua tibia
- Usar ropa interior de algodón y mantener la zona limpia y seca
- Aplicar compresas frías para reducir la hinchazón
Tratamientos médicos
Existen cremas, ungüentos y supositorios que pueden aliviar el dolor y la picazón, pero no deben usarse sin consultar a un médico. Algunos procedimientos, como la ligadura con banda elástica, la escleroterapia o la fotocoagulación, se realizan en el consultorio para reducir hemorroides internas. Hable con su médico sobre qué opción es la más adecuada para usted.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si las hemorroides son grandes, muy dolorosas o no mejoran con otros tratamientos, el médico puede recomendar una hemorroidectomía (extirpación quirúrgica) u otro procedimiento. La decisión se toma en conjunto.
Vivir con esta afección
En el día a día, procure no permanecer sentado demasiado tiempo. Si trabaja sentado, levántese y camine cada hora. Use una almohadilla para sentarse si le molesta. Mantenga la zona anal limpia y seca, pero evite irritarla con papel rígido o jabones fuertes.
Consejos de estilo de vida
- Hacer ejercicio con regularidad para estimular el tránsito intestinal
- Mantener un peso saludable
- No fumar, porque empeora la circulación
- No usar laxantes de forma continua sin supervisión médica
Dieta y ejercicio
Una dieta rica en fibra (frutas, verduras, legumbres y cereales integrales) ablanda las heces y evita el esfuerzo. Beba al menos 8 vasos de agua al día. El ejercicio moderado, como caminar, también ayuda a prevenir el estreñimiento.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con hemorroides puede causar vergüenza o ansiedad, especialmente si hay sangrado. Es importante recordar que es una afección médica común y que no hay nada de qué avergonzarse. Buscar ayuda a tiempo reduce la angustia.
Prevención
En muchos casos, sí. Mantener una dieta rica en fibra, beber agua, hacer ejercicio y no retrasar la evacuación son las medidas más eficaces.
Vacunas
No existe vacuna contra las hemorroides.
Programas de detección
No hay un examen de cribado específico para las hemorroides. Sin embargo, se recomienda evaluar cualquier sangrado rectal, especialmente en adultos mayores, para descartar otras causas.
Complicaciones
Si no se trata
- Formación de coágulos dentro de la hemorroide (trombosis), que causa dolor intenso
- Anemia por pérdida de sangre a largo plazo
- Infección o úlcera en casos muy raros
- Estrangulamiento (cuando la hemorroide queda atrapada y no recibe sangre)
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado y hábitos saludables, la mayoría de las personas mejoran considerablemente. En algunos casos los síntomas pueden reaparecer, pero existen muchas opciones para controlarlos. El pronóstico es bueno, especialmente si se consulta a tiempo.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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