Hemorroides en el embarazo: causas, alivio y prevención
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las hemorroides son venas hinchadas en la parte baja del recto y el ano. Durante el embarazo, el útero en crecimiento presiona estas venas y las hormonas hacen que se relajen. Esto puede causar picazón, molestia o sangrado, pero no suele ser peligroso y se puede aliviar con cuidados sencillos.
Datos clave
- Son especialmente comunes en el tercer trimestre y en las semanas después del parto.
- El estreñimiento y el esfuerzo al evacuar pueden empeorarlas.
- En la mayoría de los casos desaparecen o mejoran después del parto.
- Se pueden aliviar con medidas seguras en casa, pero siempre consulte a su médico antes de usar cualquier remedio.
Sí, es una de las molestias más frecuentes del embarazo. Se calcula que entre el 25% y el 35% de las mujeres embarazadas las padecen, sobre todo en los últimos meses.
Afecta a mujeres embarazadas, principalmente en el tercer trimestre. Tener antecedentes de hemorroides o estreñimiento, el sobrepeso y la edad materna mayor aumentan la probabilidad.
Síntomas
- Sangrado abundante o que no se detiene: llame de inmediato a los servicios de emergencia (112 en España, u otro número local).
- Dolor intenso y repentino en la zona anal: llame de inmediato a emergencias.
- Mareo, desmayo o palidez: llame de inmediato a emergencias.
- Fiebre con dolor anal intenso: llame de inmediato a emergencias.
- ⚠Sangrado que aparece por primera vez en el embarazo y no es solo una mancha pequeña.
- ⚠Hemorroides que no mejoran con cuidados en casa después de unos días.
- ⚠Dolor que interfiere con las actividades diarias.
- ⚠Un bulto muy doloroso que aparece de repente.
Síntomas comunes
- Picazón o irritación en el área anal
- Dolor o molestia al sentarse o al evacuar
- Pequeñas manchas de sangre roja brillante en el papel higiénico o en las heces
- Inflamación o bulto sensible cerca del ano
Síntomas en niños
- Este tema se refiere a las hemorroides en el embarazo. Si un niño presenta dolor o sangrado anal, debe ser evaluado por un pediatra para descartar otras causas.
Síntomas en adultos mayores
- Aunque este artículo se centra en el embarazo, las personas mayores también pueden tener hemorroides. En ese caso, el médico debe evaluar cualquier sangrado para descartar otras afecciones.
Causas
Causas principales
- El aumento del flujo sanguíneo y la presión del útero sobre las venas del recto.
- El estreñimiento y el esfuerzo al ir al baño.
- Los cambios hormonales del embarazo que hacen que las venas se relajen.
Factores de riesgo
- Sufrir estreñimiento o esfuerzo frecuente al evacuar.
- Tener hemorroides en embarazos anteriores.
- Gestar gemelos o tener un útero muy grande.
- El sobrepeso o el aumento de peso excesivo.
- La edad materna avanzada.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el sangrado es abundante, no se detiene o viene acompañado de dolor o mareo, llame a emergencias.
- Si expulsa coágulos de sangre del recto.
- Si siente un dolor anal intenso e incontrolable.
Programe una cita de rutina si:
- Si nota sangre en las heces o en el papel higiénico, aunque sea poca.
- Si tiene un bulto que le duele o le molesta.
- Si la molestia no mejora con medidas caseras después de unos días.
- Para comentar cualquier remedio o producto que esté considerando usar.
Diagnóstico
El médico o la matrona suele diagnosticar las hemorroides con una conversación sobre sus síntomas y una exploración física suave de la zona. La exploración es rápida y se hace con cuidado para que usted esté cómoda.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen visual de la zona anal.
- Tacto rectal suave con un dedo enguantado, a veces.
- Anoscopia (un tubo corto y delgado para ver el interior del ano), solo si es necesario.
Qué esperar en su cita
Le harán preguntas sobre su embarazo, sus hábitos de ir al baño y si ha visto sangre. La exploración suele ser breve y no debería causar dolor. Si necesita más pruebas, le explicarán el motivo.
Tratamiento
El tratamiento durante el embarazo comienza con medidas sencillas en casa: aliviar el estreñimiento, cuidar la higiene y reducir la presión en la zona. Su médico puede sugerirle opciones seguras para el embarazo si las molestias continúan.
Autocuidado en el hogar
- Haga baños de asiento: siéntese en agua tibia (no caliente) de 10 a 15 minutos, dos o tres veces al día.
- Use compresas frías o bolsas de hielo envueltas en un paño sobre la zona para calmar la inflamación.
- Evite estar sentada mucho tiempo; levántese y camine un poco cada hora.
- Beba mucha agua y aumente la fibra en su dieta para evitar el estreñimiento.
- Use ropa interior de algodón y ropa holgada.
- Cuando sienta ganas de ir al baño, vaya de inmediato y no haga esfuerzo.
Tratamientos médicos
Existen cremas, supositorios y toallitas que pueden aliviar los síntomas, pero durante el embarazo solo deben usarse bajo indicación médica. Nunca use ningún medicamento, ni siquiera de venta libre, sin consultar antes con su médico o farmacéutico. Él le indicará la opción más segura para usted y su bebé.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía rara vez es necesaria durante el embarazo. Solo se considera en casos muy graves, como hemorroides trombosadas (con un coágulo) muy dolorosas o que no responden a otros cuidados. En esos casos, el equipo médico decide el mejor momento y la técnica más segura.
Vivir con esta afección
Cuidar el estreñimiento y la higiene suele ser suficiente para sentirse mejor. Lleve consigo una botella de agua y elija refrigerios ricos en fibra. Si está en el trabajo o de viaje, busque momentos para caminar y no aguante las ganas de ir al baño.
Consejos de estilo de vida
- Haga ejercicio suave con regularidad, como caminar o nadar.
- Tome duchas o baños tibios (no calientes) y evite estar mucho tiempo sentada.
- Eleve las piernas varias veces al día para mejorar la circulación.
- Duerma de lado, especialmente del lado izquierdo, para aliviar la presión en la zona.
Dieta y ejercicio
Lleve una dieta rica en frutas, verduras, legumbres y cereales integrales. Evite el exceso de alimentos procesados y picantes, que pueden irritar. El ejercicio moderado, como caminar de 20 a 30 minutos al día, ayuda a prevenir el estreñimiento y mejora la circulación. Hable con su médico antes de comenzar cualquier rutina nueva.
Salud mental y bienestar emocional
Las molestias físicas pueden afectar el ánimo y hacer más estresante el embarazo. Es normal sentirse frustrada o preocupada. No se culpe: son molestias frecuentes y temporales. Compartir cómo se siente con su pareja, su familia o su matrona puede ayudarla a sentirse más acompañada.
Prevención
En parte sí. Mantener un tránsito intestinal regular y evitar el esfuerzo al evacuar reduce mucho la probabilidad de que aparezcan o empeoren. Aunque no siempre se pueden prevenir del todo, los hábitos saludables ayudan.
Complicaciones
Si no se trata
- Hemorroides trombosada: se forma un coágulo dentro de la hemorroide y causa dolor intenso.
- Problemas para mantener una buena higiene en la zona anal.
- Estrés o ansiedad por las molestias continuas.
- Anemia leve si el sangrado es frecuente, aunque es poco común.
Pronóstico a largo plazo
La buena noticia es que en la mayoría de los casos, las hemorroides del embarazo mejoran después del parto. Con los cuidados adecuados y el apoyo de su médico, es totalmente posible controlar los síntomas y sentirse mucho mejor.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.