Hemorroides: una guía para entenderlas y manejarlas
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las hemorroides son venas inflamadas en la parte baja del recto y el ano. Son parecidas a las várices, pero en la zona del conducto anal. Pueden causar molestias, sangrado y picazón, pero en la mayoría de los casos no son graves.
Datos clave
- Son muy frecuentes: se estima que alrededor del 75% de las personas las tienen en algún momento de su vida.
- No suelen ser peligrosas, pero pueden ser incómodas y causar sangrado.
- Con cambios en la alimentación y en los hábitos de baño, muchas veces se alivian sin tratamiento médico.
Sí, las hemorroides son muy comunes. Cualquier persona puede tenerlas, y su frecuencia aumenta con la edad.
Afectan tanto a hombres como a mujeres. Son más frecuentes en personas adultas, en mujeres embarazadas y en quienes tienen estreñimiento crónico o pasan mucho tiempo sentadas.
Síntomas
- Recuerde que los números de emergencia varían según el país (por ejemplo, 112 en España, 911 en México).
- Sangrado abundante por el recto, como no poder controlarlo o coágulos grandes.
- Mareos, aturdimiento o desmayos.
- Dolor muy intenso que no se alivia.
- ⚠Sangrado rectal que no se detiene o que aparece junto con heces oscuras o alquitranadas.
- ⚠Dolor fuerte y constante en la zona del ano.
- ⚠Un bulto muy sensible que aparece de repente y que duele al tacto.
- ⚠Fiebre junto con dolor o sangrado rectal.
Síntomas comunes
- Sangre de color rojo brillante en el papel higiénico o en el inodoro después de defecar.
- Picazón o irritación en la zona del ano.
- Dolor o sensación de molestia alrededor del ano.
- Hinchazón o un bulto sensible cerca del ano.
- Dolor al defecar.
Síntomas en niños
- Aunque es menos frecuente, los niños también pueden tener hemorroides, especialmente si tienen estreñimiento.
- Los síntomas pueden incluir llanto durante la defecación, sangre en el pañal o en la ropa interior y picazón en la zona anal.
- Ante cualquier sangrado en un niño, consulte siempre con un pediatra para descartar otras causas.
Síntomas en adultos mayores
- En las personas mayores, las hemorroides pueden ser más frecuentes debido al estreñimiento y al paso de más tiempo sentadas.
- Los síntomas son los mismos, pero el sangrado o la molestia pueden notarse más.
- Es importante que un médico evalúe el sangrado rectal en adultos mayores, ya que puede tener otras causas.
Causas
Causas principales
- Hacer demasiada fuerza al defecar.
- Permanecer sentado durante mucho tiempo, especialmente en el inodoro.
- Estreñimiento crónico o diarrea frecuente.
- Obstáculos como el embarazo, que presionan las venas del recto.
Factores de riesgo
- Alimentación baja en fibra y poca ingesta de líquidos.
- Pasar largos períodos sentado, por ejemplo, por trabajo o viajes.
- Levantar objetos pesados de forma habitual.
- Tener sobrepeso u obesidad.
- En las mujeres, el embarazo y el parto vaginal.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si nota sangre en las heces o en el papel higiénico, aunque sea poca cantidad, consulte a un médico para descartar problemas más serios.
- Si el dolor o el sangrado empeoran o no mejoran después de unos días de cuidado en casa.
- Si tiene un bulto nuevo en la zona del ano que no desaparece.
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene síntomas de hemorroides que reaparecen con frecuencia.
- Si nota un cambio en el ritmo intestinal que dura más de una semana.
- Si le han dicho que tiene hemorroides pero el sangrado continúa después del tratamiento.
Diagnóstico
El médico generalmente diagnostica las hemorroides escuchando sus síntomas y examinando la zona del ano y el recto. Es un procedimiento rápido y no suele causar dolor.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico: el médico inspecciona visualmente el área y puede palpar con un guante lubricado (tacto rectal).
- Anoscopia: se introduce un instrumento pequeño y con luz para ver el interior del canal anal.
- En algunos casos, se puede recomendar una colonoscopia para revisar todo el intestino grueso, especialmente si hay sangrado.
Qué esperar en su cita
El diagnóstico de las hemorroides es sencillo y no requiere preparación especial. Quizás le pidan que vaya con el recto vacío. Si su médico indica una colonoscopia, le darán instrucciones detalladas sobre cómo prepararse.
Tratamiento
El tratamiento de las hemorroides depende de la intensidad de los síntomas. En muchos casos, las medidas de autocuidado y los cambios en la dieta son suficientes. Si no mejoran, existen procedimientos médicos que se realizan en consulta y rara vez requieren cirugía.
Autocuidado en el hogar
- Tome baños de asiento con agua tibia durante 10 a 15 minutos, dos o tres veces al día. Esto ayuda a aliviar el dolor y la picazón.
- Aplique compresas frías o hielo envuelto en un paño sobre la zona durante unos minutos para reducir la hinchazón (no aplique hielo directamente sobre la piel).
- Mantenga la zona limpia y seca. Use papel higiénico suave o paños húmedos sin perfume.
- Evite hacer fuerza al defecar. Si el estreñimiento es un problema, aumente el consumo de fibra y beba más agua.
- Use ropa interior de algodón y evite la ropa ajustada.
Tratamientos médicos
Su médico puede recomendar pomadas, cremas o supositorios de venta libre que alivian la picazón y el dolor. También existen tratamientos que se realizan en la consulta, como la ligadura con banda elástica (se coloca una banda en la base de la hemorroide para que se caiga), la escleroterapia (se inyecta una solución para que la hemorroide se encoja) o la coagulación con láser o infrarrojos. Estos procedimientos los realiza un especialista.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se considera solo si los tratamientos anteriores no funcionan o si las hemorroides son muy grandes o están trombosadas (cuando se forma un coágulo dentro). En ese caso, se puede realizar una hemorroidectomía para extirparlas. Su médico le explicará los riesgos y beneficios.
Vivir con esta afección
Vivir con hemorroides puede ser incómodo, pero es manejable. Lo más importante es evitar el estreñimiento y no pasar mucho tiempo sentado en el inodoro. También puede ser útil usar una almohadilla o cojín para sentarse.
Consejos de estilo de vida
- Intente caminar o hacer ejercicio ligero todos los días.
- Acuda al baño en cuanto sienta ganas, sin entretenerse.
- Evite el uso excesivo de laxantes, ya que pueden irritar el intestino. Consulte con su médico si necesita ayuda.
- Mantenga una buena higiene con agua y jabón suave después de cada evacuación.
Dieta y ejercicio
Comer alimentos ricos en fibra, como frutas, verduras, legumbres y cereales integrales, ayuda a que las heces sean más blandas. Beba al menos 6 a 8 vasos de agua al día. El ejercicio regular, como caminar o nadar, estimula el tránsito intestinal y reduce la presión en las venas del recto.
Salud mental y bienestar emocional
Las hemorroides pueden causar vergüenza, ansiedad y frustración, sobre todo cuando los síntomas persisten. Es importante recordar que son un problema de salud común y que buscar ayuda médica es el primer paso para sentirse mejor. No tema hablar con su médico o con una persona de confianza.
Prevención
Muchas veces sí se pueden prevenir. La clave está en evitar el estreñimiento y la presión excesiva en las venas del recto. Mantener una dieta rica en fibra, beber abundante agua, hacer ejercicio y no aguantar las ganas de ir al baño son medidas eficaces.
Vacunas
No hay ninguna vacuna que prevenga las hemorroides.
Programas de detección
No se hace un cribado específico para las hemorroides. Sin embargo, si tiene sangrado rectal o síntomas que no mejoran, su médico puede recomendarle una colonoscopia para descartar otras enfermedades del intestino. Hable con su médico sobre cuándo debe hacerse pruebas de prevención.
Complicaciones
Si no se trata
- Las hemorroides pueden crecer o volverse más molestas con el tiempo.
- Puede formarse un coágulo dentro de la hemorroide (trombosis), lo que causa dolor intenso e hinchazón.
- El sangrado prolongado, aunque sea poco, puede causar anemia con el tiempo.
- En casos muy raros, puede haber infección, sobre todo si hay heridas.
Pronóstico a largo plazo
La buena noticia es que la mayoría de las hemorroides mejoran con tratamientos sencillos y cambios en los hábitos. Los síntomas suelen ser temporales y se pueden controlar bien. Si usted sigue las recomendaciones de su médico, tendrá una buena calidad de vida y podrá reanudar sus actividades con normalidad.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.