Hidradenitis suppurativa
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La hidradenitis supurativa (HS) es una enfermedad de la piel que causa bultos dolorosos, como granos o forúnculos, que aparecen debajo de la piel en zonas donde hay pliegues o roces, como las axilas, la ingle, los senos o los glúteos. Estos bultos pueden inflamarse, supurar (soltar líquido o pus) y, con el tiempo, formar cicatrices o túneles debajo de la piel. No es contagiosa ni es causada por mala higiene.
Datos clave
- La HS es una enfermedad inflamatoria crónica (dura mucho tiempo) que afecta las glándulas sudoríparas y los folículos pilosos.
- Los brotes pueden aparecer y desaparecer, pero la enfermedad suele ser de por vida.
- No es una infección por falta de limpieza; es una condición del sistema inmunológico que causa inflamación.
- Con el tratamiento adecuado se pueden controlar los síntomas y mejorar la calidad de vida.
Aunque no es tan conocida como otras enfermedades de la piel, la HS es más común de lo que se cree. Se estima que afecta a entre el 1% y el 4% de la población en todo el mundo.
La HS puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en mujeres y suele comenzar después de la pubertad, entre los 20 y 40 años. También es más común en personas con antecedentes familiares de la enfermedad, fumadores o con sobrepeso.
Síntomas
- Fiebre alta repentina (más de 38.5 °C) junto con enrojecimiento, calor e hinchazón que se extiende rápidamente desde un bulto (posible infección grave o sepsis).
- Dificultad para respirar o dolor intenso que empeora.
- Supuración con mal olor y escalofríos, que podría indicar una infección profunda.
- ⚠Un bulto que duele mucho, se pone muy rojo, caliente y drena pus espeso con mal olor (infección).
- ⚠Aparición de múltiples bultos nuevos en pocos días que no mejoran con cuidados en casa.
- ⚠Dolor que no se controla con medicamentos de venta libre (sin receta) y afecta tu vida diaria.
Síntomas comunes
- Bultos dolorosos del tamaño de un guisante o más grandes, que parecen granos o forúnculos.
- Bultos que se llenan de pus y drenan (supuran) un líquido maloliente.
- Dolor, molestia o sensibilidad en las zonas afectadas.
- Cicatrices gruesas y túneles (tractos sinusales) debajo de la piel, que a veces conectan varios bultos.
- Los bultos aparecen principalmente en axilas, ingle, glúteos, debajo de los senos, parte interna de los muslos y alrededor del ano.
Síntomas en niños
- Aunque es raro antes de la pubertad, los niños pueden presentar bultos dolorosos similares a los de los adultos, especialmente si hay antecedentes familiares.
- En la adolescencia pueden aparecer los primeros síntomas, a menudo confundidos con acné o foliculitis.
Síntomas en adultos mayores
- Los síntomas pueden ser similares, pero en personas mayores la enfermedad suele llevar más años de evolución, con más cicatrices y túneles crónicos.
- Las infecciones secundarias o las complicaciones como anemia o dolor crónico pueden ser más frecuentes.
Causas
Causas principales
- No se conoce una causa única. Se cree que la HS ocurre cuando los folículos pilosos (los poros de donde nace el vello) se obstruyen y se inflaman, y el sistema inmunológico reacciona de manera exagerada, causando inflamación en la piel.
- Hay un fuerte componente genético: si un familiar cercano tiene HS, el riesgo es mayor.
Factores de riesgo
- Tener antecedentes familiares de HS.
- Ser mujer (afecta a mujeres entre 3 y 4 veces más que a hombres).
- Fumar tabaco (empeora los brotes).
- Tener sobrepeso u obesidad.
- Tener otras enfermedades inflamatorias como artritis psoriásica, enfermedad de Crohn o síndrome metabólico.
- Haber pasado por cambios hormonales (adolescencia, embarazo, menopausia).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes fiebre o escalofríos junto con un bulto hinchado y doloroso.
- Si el dolor es muy intenso y no mejora con cuidados en casa.
- Si la piel alrededor del bulto se pone muy roja, caliente y se extiende rápidamente.
Programe una cita de rutina si:
- Si notas bultos dolorosos que aparecen y desaparecen en las mismas zonas (axilas, ingles, glúteos).
- Si tienes bultos que supuran pus o líquido amarillento.
- Si aparecen cicatrices o pequeños túneles debajo de la piel después de que los bultos se curan.
- Si los síntomas afectan tu calidad de vida (dolor, mal olor, vergüenza).
Diagnóstico
El médico diagnostica la HS principalmente con la historia clínica (contándole tus síntomas y cuándo aparecen) y examinando la piel. No suele necesitar pruebas de laboratorio, pero a veces hace un cultivo (toma una muestra del pus) para descartar otras infecciones.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico: el doctor observa los bultos, cicatrices y zonas afectadas.
- Historia clínica detallada: cuándo empezaron, con qué frecuencia aparecen, si duelen, si supuran, etc.
- Cultivo de pus: solo si hay sospecha de infección bacteriana.
- Ecografía de la piel: en algunos casos para ver los túneles debajo de la piel.
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser breve. El médico te hará preguntas sobre tus síntomas, estilo de vida (si fumas, tu peso) y antecedentes familiares. Te examinará las zonas donde tienes los bultos. No hay una prueba específica; el diagnóstico es clínico. En ocasiones, si hay muchas cicatrices o túneles, puede derivarte a un dermatólogo especialista.
Tratamiento
El tratamiento de la HS busca controlar los brotes, aliviar el dolor y prevenir cicatrices. No tiene cura, pero se puede manejar muy bien con una combinación de cuidados en casa, medicamentos y, en casos graves, cirugía. Es importante trabajar con tu médico para encontrar el plan que mejor funcione para ti.
Autocuidado en el hogar
- Mantén la zona limpia y seca; usa jabones suaves sin perfume.
- Usa ropa holgada de algodón para evitar rozaduras.
- Aplica compresas tibias (toalla húmeda caliente) sobre los bultos dolorosos durante 10-15 minutos varias veces al día para ayudar a drenar.
- No exprimas ni revientes los bultos, pues puede empeorar la inflamación y causar infecciones.
- Si fumas, considera dejar de fumar; el tabaco empeora los brotes.
- Mantén un peso saludable, ya que el exceso de peso aumenta los brotes en los pliegues.
Tratamientos médicos
Los tratamientos médicos son variados e incluyen cremas o pomadas antibióticas (para infecciones leves), antibióticos orales (pastillas) para controlar la inflamación y prevenir infecciones, así como medicamentos biológicos (que actúan sobre el sistema inmunológico) para casos moderados a graves. Todos estos tratamientos requieren receta médica y seguimiento. No se mencionan nombres comerciales ni dosis.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Cuando la enfermedad es muy grave, con muchos túneles o cicatrices que no responden a medicamentos, el médico puede recomendar cirugía para extirpar los bultos y túneles (drenaje, láser o extirpación quirúrgica). Esto ayuda a reducir el dolor y los brotes en esa zona.
Vivir con esta afección
Vivir con HS requiere aprender a manejar los brotes y adaptar tu rutina. Lleva un diario de cuándo aparecen los bultos (si están relacionados con la regla, el estrés, ciertos alimentos) para identificar desencadenantes. Habla con tu médico sobre tratamientos a largo plazo. No dejes que la enfermedad te aísle; hay mucha gente que vive bien con HS.
Consejos de estilo de vida
- Deja de fumar; es lo más importante para reducir brotes.
- Mantén un peso saludable mediante dieta y ejercicio ligero (caminar, nadar).
- Evita la ropa ajustada y los desodorantes con alcohol o perfumes fuertes (prueba desodorantes suaves sin aluminio).
- Mantén la piel hidratada con cremas suaves sin perfume.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta específica probada, pero algunas personas notan que reducir lácteos, azúcares refinados o alimentos con alto índice glucémico (como pan blanco, refrescos) puede ayudar. El ejercicio moderado (como yoga, natación, caminar) puede mejorar la circulación y reducir el estrés, pero evita actividades que rocen mucho las zonas afectadas.
Salud mental y bienestar emocional
La HS puede afectar la autoestima y causar ansiedad o depresión por el dolor, el mal olor y la apariencia de los bultos. Es normal sentirse frustrada o avergonzada. Habla con un profesional de salud mental si sientes que te afecta mucho. Recuerda que la HS no es tu culpa y hay apoyo disponible.
Prevención
No se puede prevenir completamente, pero se pueden reducir los brotes evitando los factores de riesgo: no fumar, mantener un peso saludable, usar ropa holgada y evitar rozaduras. Si tienes antecedentes familiares, presta atención a los síntomas tempranos para buscar tratamiento pronto.
Complicaciones
Si no se trata
- Infecciones graves de la piel (celulitis) que requieren antibióticos intravenosos.
- Formación de túneles profundos y cicatrices extensas que limitan el movimiento.
- Dolor crónico que afecta la movilidad y la calidad de vida.
- Aislamiento social y problemas emocionales (ansiedad, depresión).
- En casos raros, inflamación en otras partes del cuerpo como articulaciones (artritis) o intestinos (enfermedad inflamatoria intestinal).
Pronóstico a largo plazo
Aunque la HS es una enfermedad crónica, la mayoría de las personas pueden controlar los síntomas con tratamiento. Con buenos hábitos, medicamentos y, si es necesario, cirugía, se puede reducir el dolor, la frecuencia de los brotes y mejorar la calidad de vida. No estás solo; hay opciones y profesionales dispuestos a ayudarte.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 9 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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