Cómo vivir con hemorroides
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las hemorroides son venas hinchadas en la parte baja del recto y el ano. Son muy frecuentes y, en la mayoría de los casos, no son graves.
Datos clave
- Las hemorroides afectan a muchas personas en algún momento.
- El estreñimiento y el esfuerzo para ir al baño son causas habituales.
- Con cuidados en casa, fibra y agua, suelen mejorar.
- Todo sangrado en las heces debe ser valorado por un profesional sanitario.
Muy común. Se estima que más de la mitad de las personas las tienen en algún momento de su vida.
Pueden aparecer a cualquier edad, pero son más frecuentes en adultos a partir de los 50 años, en mujeres embarazadas y en personas que sufren estreñimiento.
Síntomas
- Sangrado anal muy abundante o con coágulos. En este caso llame de inmediato a los servicios de emergencia (en España, 112).
- Mareo, aturdimiento o desmayo junto con sangrado.
- Dolor anal o abdominal intenso que no alivia.
- ⚠Sangre en las heces por primera vez.
- ⚠Sangrado que se repite o que empeora.
- ⚠Dolor anal intenso acompañado de fiebre.
- ⚠Si está tomando anticoagulantes y aparece sangrado, contacte con su médico el mismo día.
Síntomas comunes
- Picor o irritación alrededor del ano.
- Dolor o molestia, sobre todo al sentarse.
- Sangrado rojo brillante con la deposición.
- Inflamación o bulto en la zona anal.
Síntomas en niños
- Son poco frecuentes en niños y niñas. Pueden aparecer por estreñimiento fuerte y a menudo se notan comezón o dolor al ir al baño. Si el niño sangra, conviene consultar al pediatra.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores, los tejidos son más frágiles, por lo que es más fácil que aparezcan o sangren. El estreñimiento por falta de movilidad también aumenta el riesgo.
Causas
Causas principales
- Presión excesiva en las venas del recto y el ano.
- Esfuerzo prolongado al defecar, por estreñimiento.
- Sentarse durante mucho tiempo, en especial en un inodoro.
- Levantar objetos pesados con pesadez.
Factores de riesgo
- Estreñimiento o diarrea crónicos.
- Embarazo y parto.
- Obesidad o sobrepeso.
- Antecedentes familiares de hemorroides.
- Edad avanzada.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si ve sangre en las heces, en el papel higiénico o en el inodoro, no asuma que son solo hemorroides. Pida cita para que lo valoren.
- Si el sangrado es abundante o se acompaña de mareo, acuda a urgencias.
Programe una cita de rutina si:
- Si el picor, el dolor o el sangrado duran más de una semana con cuidados en casa.
- Si las molestias le impiden trabajar, hacer deporte o dormir.
- Si necesita ayuda para manejar el estreñimiento o la diarrea.
Diagnóstico
Para diagnosticar las hemorroides, el profesional le escuchará los síntomas, le observará la zona anal y, a veces, introducirá un dedo con guante para examinar el recto. También puede usar un instrumento breve llamado anoscopio.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen visual de la zona anal.
- Tacto rectal.
- Anoscopia (pequeño tubo con luz para ver el canal anal).
- Colonoscopia si hay que descartar otras causas o como prueba de cribado en algunos casos.
Qué esperar en su cita
La exploración es rápida, se realiza con guantes y lubricante, y normalmente solo produce una molestia pasajera. No suele requerir anestesia ni preparación especial.
Tratamiento
El tratamiento empieza por reducir la presión en las venas del ano con medidas sencillas como más fibra, agua, movimiento y baños de asiento. Si no mejora, existen opciones médicas ambulatorias que suelen ser muy eficaces.
Autocuidado en el hogar
- Tome suficiente fibra: frutas, verduras, legumbres y cereales integrales.
- Beba entre 8 y 10 vasos de agua al día, salvo que su médico diga otra cosa.
- Haga baños de asiento con agua tibia durante 10-15 minutos, una o varias veces al día.
- No se esfuerce al defecar; vaya al baño en cuanto sienta ganas.
- Evite estar sentado en el inodoro más de lo necesario.
- Use papel higiénico suave o toallitas húmedas sin perfume.
Tratamientos médicos
En la farmacia puede encontrar cremas y ungüentos que ayudan a aliviar el picor y el dolor. También hay productos con principios activos que deben ser elegidos con consejo de su farmacéutico o médico. En consulta, su médico puede realizar una ligadura con banda elástica, es decir, colocar una pequeña goma que corta el riego de la hemorroide para que se seque y caiga. Esto se hace sin necesidad de abrir el abdomen.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Cuando los síntomas son graves o no responden a otros tratamientos, el médico puede plantear una hemorroidectomía, una operación para extraer la hemorroide. Esta cirugía se reserva para casos concretos.
Vivir con esta afección
Con hemorroides conviene crear una rutina que evite el esfuerzo: responda con calma a las ganas de ir al baño, ponga los pies en un pequeño taburete para que el recto quede más alineado y haga baños de asiento si aparecen molestias.
Consejos de estilo de vida
- Muévase a diario: 30 minutos de paseo ayudan al tránsito intestinal.
- No permanezca sentado más de una hora seguida; levántese y camine un poco.
- Mantenga un peso saludable.
- No use laxantes de forma continuada sin supervisión.
Dieta y ejercicio
Lleve una dieta variada en fibra (avena, plátanos, peras con piel, espinacas) y beba abundante líquido. El ejercicio suave como caminar, nadar o montar en bicicleta es beneficioso. Evite ejercicios muy intensos que aumenten la presión en el abdomen, al menos en las fases con dolor.
Salud mental y bienestar emocional
Es comprensible que sienta vergüenza o frustración, pero las hemorroides son un problema de salud frecuente y no reflejan que usted esté haciendo algo mal. Si la situación le afecta al ánimo, coméntelo con su médico; él puede orientarle y, si hace falta, ofrecerle apoyo.
Prevención
Se puede prevenir en la mayoría de los casos manteniendo una buena hidratación, consumiendo fibra y no reteniendo las ganas de ir al baño. Evite también el sobrepeso y el sedentarismo.
Complicaciones
Si no se trata
- Una hemorroide puede trombosarse, es decir, formarse un coágulo en su interior, lo que produce dolor intenso durante unos días.
- El sangrado repetido puede causar anemia leve con el tiempo.
- Las hemorroides externas pueden irritarse o infectarse, aunque esto es poco frecuente.
Pronóstico a largo plazo
La buena noticia es que la mayoría de las hemorroides mejoran con medidas sencillas y cambios de hábitos. Cuando no es así, existen tratamientos cortos y muy eficaces, así que hay muchas opciones para recuperar la calidad de vida.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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