Lung abscess awareness
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Un absceso pulmonar es una bolsa de pus que se forma dentro del tejido del pulmón debido a una infección causada por bacterias. El pus es una mezcla de glóbulos blancos, gérmenes y tejido muerto.
Datos clave
- Por lo general, es causado por bacterias que entran a los pulmones al inhalar saliva o comida desde la boca (aspiración).
- Se trata con antibióticos y, a veces, con drenaje del pus.
- La mayoría de las personas se recuperan por completo con el tratamiento adecuado.
No es una afección muy frecuente, pero puede ser grave si no se trata a tiempo. Ocurre con mayor frecuencia en personas con ciertos factores de riesgo.
Afecta principalmente a personas con el sistema inmunológico debilitado, enfermedades pulmonares crónicas, problemas para tragar, o que tienen mala higiene dental. También puede presentarse en personas que consumen alcohol o drogas en exceso.
Síntomas
- Dificultad severa para respirar o sensación de asfixia
- Toser sangre o flema con sangre
- Dolor en el pecho intenso y repentino
- Fiebre muy alta que no baja con medicamentos
- Confusión o pérdida del conocimiento
- ⚠Fiebre persistente que dura más de tres días
- ⚠Tos que empeora o no mejora después de una semana
- ⚠Pérdida de peso no intencionada
- ⚠Dolor en el pecho que no desaparece
Síntomas comunes
- Tos con flema de mal olor o sabor desagradable
- Fiebre y escalofríos
- Dolor en el pecho que empeora al respirar profundo
- Falta de aire o dificultad para respirar
- Cansancio extremo
- Pérdida de peso sin motivo aparente
Síntomas en niños
- Los síntomas en niños pueden incluir tos, fiebre, vómitos, irritabilidad y falta de apetito.
- Los niños pequeños pueden tener dificultad para respirar o respirar más rápido de lo normal.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, los síntomas pueden ser menos típicos, como confusión, debilidad general o somnolencia.
- Pueden no tener fiebre alta, lo que retrasa el diagnóstico.
Causas
Causas principales
- Aspiración: inhalar accidentalmente saliva, comida o líquido que contiene bacterias de la boca o garganta hacia los pulmones. Esto impide que las defensas del pulmón eliminen los gérmenes.
- Infecciones pulmonares previas: una neumonía grave o una infección no tratada pueden complicarse y formar un absceso.
- Obstrucción de las vías respiratorias: un tumor o un cuerpo extraño puede bloquear un bronquio y atrapar bacterias.
Factores de riesgo
- Mala higiene dental o enfermedad de las encías
- Consumo excesivo de alcohol o drogas
- Trastornos que afectan la capacidad para tragar, como un accidente cerebrovascular (derrame cerebral) o ciertas enfermedades neurológicas
- Sistema inmunológico debilitado por enfermedades (como VIH) o tratamientos (como quimioterapia)
- Enfermedad pulmonar crónica (como EPOC o bronquiectasias)
- Convulsiones o pérdida del conocimiento que aumentan el riesgo de aspiración
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si nota alguno de los síntomas de emergencia mencionados anteriormente, llame a los servicios de emergencia inmediatamente (112 en España, 911 en la mayoría de América Latina).
- Si tiene fiebre alta, dificultad para respirar o tos con sangre, busque atención médica urgente.
Programe una cita de rutina si:
- Consulte a su médico de cabecera si tiene tos persistente con flema, fiebre que no desaparece o pérdida de peso sin causa conocida.
- Si padece alguna enfermedad pulmonar o tiene factores de riesgo, hable con su médico ante cualquier síntoma respiratorio nuevo.
Diagnóstico
El médico realizará una historia clínica y un examen físico. Para confirmar el diagnóstico se usan imágenes del interior del tórax y análisis de laboratorio.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía de tórax: muestra la presencia de una cavidad con pus en el pulmón.
- Tomografía computarizada (TC) del tórax: proporciona imágenes más detalladas del absceso.
- Análisis de sangre: para detectar infección y evaluar la gravedad.
- Cultivo de esputo: se analiza la flema para identificar la bacteria causante.
- Broncoscopia: en algunos casos, se introduce un tubo delgado con cámara para obtener muestras o drenar el absceso.
Qué esperar en su cita
Es posible que necesite una hospitalización para recibir antibióticos por vía intravenosa (en la vena) y controlar los síntomas. Durante el ingreso, se realizarán controles para ver la evolución. El tratamiento suele durar varias semanas, a veces con antibióticos por vía oral después del alta.
Tratamiento
El tratamiento del absceso pulmonar se basa en eliminar la infección con antibióticos y, si es necesario, drenar el pus. La mayoría de las personas se recuperan sin cirugía.
Autocuidado en el hogar
- Descanse lo suficiente para ayudar a su cuerpo a combatir la infección.
- Beba abundante agua para mantenerse hidratado y facilitar la expulsión de flema.
- Evite fumar y exponerse al humo del tabaco, ya que irrita los pulmones.
- Lleve una alimentación nutritiva para fortalecer su sistema inmunológico.
Tratamientos médicos
El tratamiento principal son los antibióticos, que se administran primero por vía intravenosa y luego por vía oral. El médico elegirá el antibiótico según el tipo de bacteria. Si el absceso es grande o no responde a los antibióticos, puede ser necesario drenar el pus con una aguja o un tubo insertado a través de la piel (drenaje percutáneo) o mediante una broncoscopia. La duración del tratamiento suele ser de 4 a 8 semanas, aunque puede ser más larga.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía es poco frecuente. Solo se considera cuando el absceso no mejora con antibióticos y drenaje, o si hay complicaciones graves como sangrado o una fístula (conexión anormal) entre el pulmón y otras estructuras.
Vivir con esta afección
Durante el tratamiento, es normal sentirse cansado. Siga las indicaciones del médico, tome todos los antibióticos aunque se sienta mejor, y acuda a las citas de control. La recuperación completa puede llevar varias semanas o meses.
Consejos de estilo de vida
- Deje de fumar si es fumador; busque ayuda si la necesita.
- Mantenga una buena higiene dental: cepíllese los dientes y use hilo dental a diario.
- Evite el consumo excesivo de alcohol y drogas.
- Si tiene problemas para tragar, siga las recomendaciones de su médico para prevenir futuras aspiraciones.
Dieta y ejercicio
Consuma una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, proteínas magras y granos integrales. Una vez que el médico lo autorice, realice actividad física suave, como caminar, para recuperar la fuerza pulmonar y general. No force; aumente la actividad gradualmente.
Salud mental y bienestar emocional
Padecer una enfermedad pulmonar puede generar ansiedad, miedo o tristeza. Es normal sentirse preocupado. Hable con su médico o un profesional de salud mental si estos sentimientos afectan su vida diaria. Recuerde que el apoyo emocional es parte importante de la recuperación.
Prevención
Se puede reducir el riesgo con buenos hábitos de higiene bucal, evitando el consumo excesivo de alcohol y drogas, y tratando adecuadamente las infecciones respiratorias. Las personas con problemas para tragar deben seguir las indicaciones de su médico para evitar la aspiración.
Vacunas
Las vacunas contra la gripe y la neumonía (como la vacuna antineumocócica) pueden ayudar a prevenir infecciones pulmonares que, en algunos casos, podrían complicarse con un absceso. Consulte a su médico sobre las vacunas recomendadas para usted.
Programas de detección
No existen pruebas de cribado rutinarias para el absceso pulmonar. Si tiene factores de riesgo, su médico puede recomendarle controles periódicos.
Complicaciones
Si no se trata
- Propagación de la infección a otras partes del pulmón o al torrente sanguíneo (sepsis), una condición potencialmente mortal.
- Formación de una fístula (un conducto anormal) entre el pulmón y la pleura (membrana que recubre los pulmones) u otros órganos.
- Daño permanente en el tejido pulmonar que puede reducir la capacidad respiratoria.
- Sangrado pulmonar que provoca tos con sangre abundante.
Pronóstico a largo plazo
Con tratamiento médico oportuno y adecuado, la mayoría de las personas se recuperan por completo del absceso pulmonar. El pronóstico es muy bueno, especialmente si se siguen las indicaciones del médico. En casos más complejos, el tratamiento puede ser más prolongado, pero las opciones actuales ofrecen altas tasas de éxito. No pierda la esperanza; su equipo de salud está para ayudarle.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 9 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.