Lymphoedema
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El linfedema es una hinchazón que ocurre cuando el sistema linfático — la red de vasos que transporta el líquido llamado linfa — no funciona bien. La linfa se acumula en los tejidos, generalmente en un brazo o una pierna, causando hinchazón.
Datos clave
- El linfedema no tiene cura, pero se puede controlar con tratamiento.
- Puede ser primario (por una causa genética) o secundario (por cirugía, radioterapia o infección).
- Requiere cuidados diarios para evitar complicaciones como infecciones.
El linfedema es una condición relativamente común. Afecta a millones de personas en todo el mundo, especialmente después de tratamientos contra el cáncer.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en personas que han tenido cirugía o radioterapia por cáncer, infecciones graves, o que tienen antecedentes familiares de linfedema.
Síntomas
- Fiebre alta repentina (más de 38.5 °C).
- Enrojecimiento extenso, dolor intenso o calor en la zona hinchada — puede ser una infección grave (celulitis).
- Dificultad para respirar o dolor en el pecho.
- ⚠Si la hinchazón aumenta rápidamente en pocas horas.
- ⚠Si aparece fiebre con la hinchazón, aunque no sea muy alta.
- ⚠Si la piel se rompe o hay una herida que no cicatriza.
Síntomas comunes
- Hinchazón en un brazo o una pierna, que puede incluir los dedos de manos o pies.
- Sensación de pesadez, tensión o presión en la zona hinchada.
- Piel que se siente más firme o tensa de lo normal.
- Dificultad para mover la articulación por la hinchazón, como el tobillo o la muñeca.
- Ropa, anillos o zapatos que ya no quedan bien por la hinchazón.
Síntomas en niños
- En niños, la hinchazón puede aparecer al nacer o en la infancia temprana, a menudo en una pierna o pie.
- Pueden presentar infecciones repetidas en la zona hinchada.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, la hinchazón puede confundirse con otros problemas circulatorios, por lo que es importante evaluarlo con un médico.
- La piel puede volverse más frágil, aumentando el riesgo de cortes e infecciones.
Causas
Causas principales
- Daño o bloqueo del sistema linfático, por ejemplo, después de una cirugía para extirpar ganglios linfáticos (como en el cáncer de mama).
- Radioterapia dirigida a los ganglios linfáticos.
- Infecciones que dañan los vasos linfáticos, como la filariasis (en regiones tropicales).
- Causas genéticas (linfedema primario), que pueden manifestarse desde el nacimiento o más tarde.
Factores de riesgo
- Obesidad: el exceso de peso puede sobrecargar el sistema linfático.
- Falta de movilidad o inactividad física.
- Infecciones repetidas en brazos o piernas (como celulitis).
- Antecedentes de cirugía o radioterapia en la zona de la ingle, axila o cuello.
- Viajes largos en avión sin moverse, que pueden desencadenar hinchazón.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si nota hinchazón repentina en un brazo o pierna, especialmente si está acompañada de fiebre o dolor intenso.
- Si la piel está enrojecida, caliente o tiene ampollas.
Programe una cita de rutina si:
- Si la hinchazón es persistente y no mejora al elevar la extremidad.
- Si la ropa o calzado le quedan apretados de manera continua.
- Si siente pesadez o cansancio en la zona hinchada que interfiere con sus actividades diarias.
Diagnóstico
El médico diagnostica el linfedema principalmente con el examen físico y la historia clínica. Observa la hinchazón, palpa la zona y pregunta sobre cirugías, infecciones o antecedentes familiares.
Pruebas que se pueden realizar
- Medición del perímetro del brazo o pierna para comparar ambos lados.
- Análisis de sangre para descartar otras causas de hinchazón (como problemas cardíacos o renales).
- Pruebas de imagen como linfogammagrafía (inyectan un marcador para ver cómo fluye la linfa) o ecografía Doppler para descartar coágulos.
Qué esperar en su cita
El diagnóstico suele ser sencillo. El médico puede recomendar que un especialista en linfedema (fisioterapeuta o cirujano vascular) confirme el diagnóstico y planifique el tratamiento.
Tratamiento
El tratamiento del linfedema se enfoca en reducir la hinchazón y prevenir complicaciones. No tiene cura, pero con cuidados constantes se puede llevar una vida normal.
Autocuidado en el hogar
- Usar prendas de compresión (medias o mangas) según lo indicado por el médico o fisioterapeuta.
- Elevar la extremidad hinchada cuando sea posible, por ejemplo, al descansar.
- Hacer ejercicios suaves y regulares, como caminar o nadar, para ayudar a mover la linfa.
- Cuidar la piel: mantenerla limpia e hidratada, evitar cortes o rasguños, y tratar cualquier herida de inmediato.
Tratamientos médicos
El tratamiento médico incluye terapia descongestiva completa, que combina drenaje linfático manual (un masaje especial), compresión con vendajes o prendas, ejercicios y cuidados de la piel. En algunos casos se usan bombas de compresión neumática. Es importante que un profesional capacitado enseñe las técnicas.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía se considera solo en casos muy graves cuando otros tratamientos no han funcionado. Puede incluir procedimientos para reconectar vasos linfáticos o eliminar tejido fibroso. No es un tratamiento de primera línea.
Vivir con esta afección
Vivir con linfedema implica adoptar rutinas para controlar la hinchazón. Puede tomar tiempo acostumbrarse a usar prendas de compresión, pero con el tiempo se vuelven parte de la vida diaria.
Consejos de estilo de vida
- Mantener un peso saludable para no sobrecargar el sistema linfático.
- Evitar ropa ajustada, joyas o relojes en la zona afectada.
- Proteger la extremidad de golpes, quemaduras y picaduras de insectos.
- No tomar la presión arterial ni extraer sangre de la extremidad afectada si es posible.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada y baja en sal puede ayudar a reducir la retención de líquidos. El ejercicio regular, como caminar, nadar o andar en bicicleta, es muy beneficioso, ya que el movimiento muscular ayuda a bombear la linfa. Consulte a su médico antes de iniciar una rutina nueva.
Salud mental y bienestar emocional
El linfedema puede afectar la autoestima y causar ansiedad, especialmente por los cambios en la apariencia o las limitaciones. Es normal sentirse frustrado a veces. Hablar con un profesional de salud mental o un grupo de apoyo puede ser de gran ayuda.
Prevención
El linfedema primario no se puede prevenir. En el secundario, se puede reducir el riesgo cuidando la piel, manteniendo un peso saludable y, después de cirugías oncológicas, siguiendo las recomendaciones del equipo médico (por ejemplo, evitar ciertos movimientos bruscos).
Complicaciones
Si no se trata
- Infecciones repetidas en la zona hinchada (celulitis), que pueden ser graves.
- Endurecimiento y engrosamiento de la piel (fibrosis).
- Aumento progresivo de la hinchazón que dificulta el movimiento y las actividades diarias.
- Problemas de cicatrización de heridas.
Pronóstico a largo plazo
Con un tratamiento adecuado y cuidados constantes, la mayoría de las personas con linfedema logran controlar bien los síntomas y llevar una vida activa y plena. Es importante seguir las recomendaciones del médico y ser constante con los autocuidados.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 16 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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