Mycoplasma pneumonia
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La neumonía por micoplasma es una infección en los pulmones causada por una bacteria llamada Mycoplasma pneumoniae. A diferencia de otras neumonías, suele ser más leve y a veces se le llama 'neumonía andante' porque las personas pueden sentirse lo suficientemente bien como para seguir con sus actividades diarias.
Datos clave
- Es una causa común de neumonía en niños mayores y adultos jóvenes.
- La bacteria se transmite a través de las gotitas que expulsamos al toser o estornudar.
- Los síntomas suelen aparecer de forma gradual y pueden durar varias semanas.
- A menudo se confunde con un resfriado fuerte o una bronquitis.
- El tratamiento con antibióticos recetados por un médico puede acortar la duración de la enfermedad.
Es bastante frecuente, especialmente entre niños en edad escolar y adultos jóvenes que viven o estudian en espacios cerrados (como dormitorios, cuarteles o colegios). Se calcula que entre el 15% y el 50% de las neumonías adquiridas en la comunidad son causadas por esta bacteria.
Afecta principalmente a niños mayores de 5 años y adultos menores de 40 años, aunque cualquier persona puede contagiarse. Es más común en lugares donde hay contacto cercano, como familias, escuelas o residencias.
Síntomas
- Dificultad severa para respirar o sensación de ahogo
- Labios o uñas de color azulado
- Dolor en el pecho muy intenso o que no se alivia
- Desmayo o pérdida del conocimiento
- Fiebre muy alta que no baja con medicamentos (mayor de 39.5 °C)
- ⚠Tos que empeora o produce flema con sangre
- ⚠Fiebre que dura más de 3 días a pesar de tomar medicamentos para bajar la fiebre
- ⚠Deshidratación (boca seca, orinar poco, mareo)
- ⚠Confusión o somnolencia excesiva en un adulto mayor o niño
- ⚠Síntomas que mejoran y luego empeoran de repente
Síntomas comunes
- Tos seca persistente que puede durar semanas
- Fiebre (a menudo no muy alta)
- Dolor de garganta
- Dolor de cabeza
- Cansancio o debilidad
- Molestias en el pecho al respirar profundamente o al toser
Síntomas en niños
- Resfriado o catarro que no mejora
- Tos seca y molesta
- Dolor de oído (otitis)
- Sibilancias (silbidos al respirar)
- Pérdida del apetito
- Pueden no tener fiebre alta
Síntomas en adultos mayores
- Fiebre baja o incluso sin fiebre
- Confusión o cambios en el estado mental
- Cansancio extremo
- Empeoramiento de otras enfermedades crónicas (como EPOC o insuficiencia cardíaca)
- Dificultad para respirar más marcada
Causas
Causas principales
- La bacteria Mycoplasma pneumoniae entra al cuerpo al respirar gotitas infectadas de la tos o estornudos de una persona enferma.
- El contagio ocurre principalmente en espacios cerrados y con contacto cercano, como hogares, escuelas, oficinas o transporte público.
Factores de riesgo
- Vivir o trabajar en lugares muy concurridos (residencias, cuarteles, prisiones)
- Tener el sistema inmunológico debilitado (por ejemplo, por otras enfermedades o tratamientos)
- Ser niño en edad escolar o adulto joven
- Tener enfermedades pulmonares crónicas como asma o EPOC
- No haberse vacunado contra otras causas de neumonía (como la neumocócica o la gripe) – aunque estas vacunas no evitan el micoplasma específicamente
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dificultad para respirar o dolor en el pecho intenso
- Si la fiebre es muy alta (más de 39 °C) y no baja con medicamentos
- Si nota confusión o mucha somnolencia
- Si tose sangre
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene tos persistente que dura más de 3 semanas
- Si tiene fiebre que no mejora después de unos días
- Si el cansancio o la debilidad le impiden hacer sus actividades normales
- Si tiene síntomas de resfriado que empeoran en lugar de mejorar
Diagnóstico
El médico sospecha de esta infección por los síntomas típicos (tos seca prolongada, fiebre baja) y por cómo suenan los pulmones al escucharlos con un estetoscopio. Sin embargo, a veces los síntomas no son claros, por lo que se necesitan pruebas para confirmarlo.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para buscar anticuerpos contra Mycoplasma pneumoniae
- Prueba de PCR (reacción en cadena de la polimerasa) en una muestra de la garganta o flema, que detecta el material genético de la bacteria
- Radiografía de tórax para ver si hay inflamación en los pulmones (aunque no siempre muestra cambios típicos)
Qué esperar en su cita
El médico le preguntará sobre sus síntomas y le examinará los pulmones. Es posible que le pida una radiografía de tórax y un análisis de sangre o una muestra de la garganta. Los resultados de las pruebas pueden tardar unos días. Mientras tanto, su médico podría recetarle un antibiótico si sospecha fuertemente la infección.
Tratamiento
El tratamiento se enfoca en aliviar los síntomas y eliminar la bacteria con antibióticos recetados por un médico. Dado que Mycoplasma pneumoniae es resistente a algunos antibióticos comunes, es importante usar el tipo adecuado indicado por el profesional sanitario.
Autocuidado en el hogar
- Descanse lo suficiente para ayudar a su cuerpo a combatir la infección.
- Beba muchos líquidos (agua, sopas, infusiones) para mantenerse hidratado.
- Use un humidificador o respire vapor para aliviar la tos seca.
- Tome medicamentos de venta libre para bajar la fiebre (como paracetamol o ibuprofeno), siguiendo las instrucciones del envase y sin exceder la dosis.
- Evite fumar y el humo del tabaco, ya que irritan los pulmones.
Tratamientos médicos
Su médico puede recetarle un antibiótico específico para esta bacteria. Es importante tomar exactamente la dosis y durante el tiempo indicado, incluso si se siente mejor antes. No comparta su antibiótico con otras personas ni lo guarde para otra ocasión. En casos más graves, podría necesitar tratamiento en el hospital con oxígeno o líquidos por vía intravenosa.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No se requiere cirugía para tratar la neumonía por micoplasma. En casos muy excepcionales con complicaciones graves (como abscesos pulmonares o derrame pleural infectado), podría ser necesario un drenaje, pero esto es muy raro.
Vivir con esta afección
Durante la enfermedad, es normal sentirse cansado y tener tos durante varias semanas. Escuche a su cuerpo y no se apresure a retomar sus actividades habituales. La tos puede persistir incluso después de que la infección haya desaparecido, hasta que los pulmones se recuperen por completo.
Consejos de estilo de vida
- Evite el contacto cercano con otras personas durante los primeros días para no contagiar.
- Lávese las manos con frecuencia y cúbrase la boca al toser o estornudar.
- Mantenga su hogar bien ventilado.
- Evite el ejercicio intenso hasta que se sienta completamente recuperado.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y proteínas ayuda al sistema inmunológico. Beba abundante agua. Puede retomar el ejercicio gradualmente, comenzando con caminatas suaves, cuando no tenga fiebre y se sienta con energía. No fuerce el cuerpo, especialmente si todavía tiene tos.
Salud mental y bienestar emocional
Sentirse cansado y tener una tos persistente puede ser frustrante y causar ansiedad o tristeza. Es normal sentirse así. Hable con su familia o amigos sobre cómo se siente. Si la tristeza o la preocupación le impiden realizar sus actividades diarias, consulte a su médico o a un profesional de la salud mental.
Prevención
No existe una vacuna específica contra Mycoplasma pneumoniae. Sin embargo, puede reducir el riesgo de contagio con medidas generales de higiene: lavarse las manos frecuentemente, cubrirse la boca al toser o estornudar, evitar compartir utensilios o vasos, y mantener cierta distancia de personas enfermas. Ventilar los espacios cerrados también ayuda.
Vacunas
No hay vacuna disponible contra esta bacteria en la actualidad. Mantener al día las vacunas contra la gripe y la neumonía neumocócica puede ayudar a prevenir otras causas de neumonía, aunque no protegen específicamente contra el micoplasma.
Programas de detección
No se recomiendan pruebas de detección en personas sin síntomas. El diagnóstico se realiza solo cuando hay sospecha clínica.
Complicaciones
Si no se trata
- Neumonía más grave que puede requerir hospitalización
- Infección del oído medio (otitis)
- Inflamación de los senos paranasales (sinusitis)
- En raras ocasiones: problemas neurológicos como meningitis o encefalitis, anemia hemolítica (destrucción de glóbulos rojos), o erupciones cutáneas severas
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas se recuperan completamente de la neumonía por micoplasma, incluso sin tratamiento específico, aunque los síntomas pueden durar varias semanas. Con el antibiótico adecuado, la recuperación suele ser más rápida y se reduce el riesgo de complicaciones. En casos muy raros, puede ser grave, especialmente en personas con sistemas inmunológicos debilitados o enfermedades pulmonares crónicas. En general, el pronóstico es muy bueno y no suele dejar secuelas a largo plazo.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- Organización Mundial de la Salud (OMS) - Neumonía
- Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR)
Organizaciones locales
- Consulte a su centro de salud o hospital más cercano · España y América Latina
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 9 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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