Osteoarthritis of the knee
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La osteoartritis de rodilla es una enfermedad de las articulaciones donde el cartílago, que es el tejido que protege los extremos de los huesos, se desgasta poco a poco. Esto provoca dolor, rigidez y dificultad para mover la rodilla.
Datos clave
- La osteoartritis es la forma más común de artritis en la rodilla.
- No es una enfermedad contagiosa ni hereditaria directa, pero tener antecedentes familiares aumenta el riesgo.
- El desgaste del cartílago suele ocurrir lentamente durante años.
Sí, la osteoartritis de rodilla es muy común, especialmente en personas mayores de 50 años. Es una de las principales causas de dolor y discapacidad en todo el mundo.
Afecta con mayor frecuencia a adultos mayores, pero también puede presentarse en personas más jóvenes que han tenido lesiones de rodilla, sobrepeso o que realizan actividades que sobrecargan la articulación (como correr o levantar peso de forma repetitiva).
Síntomas
- Dolor intenso y repentino en la rodilla, especialmente después de una caída o lesión.
- Incapacidad para apoyar el peso sobre la pierna o mover la rodilla en absoluto.
- Enrojecimiento, calor intenso o fiebre, que pueden ser signos de infección en la articulación.
- ⚠Dolor que no mejora con reposo, hielo o analgésicos de venta libre como el paracetamol o el ibuprofeno.
- ⚠Hinchazón que empeora o aparece de repente sin causa clara.
- ⚠Sensación de que la rodilla se traba o se 'sale' (bloqueo o inestabilidad).
Síntomas comunes
- Dolor en la rodilla al estar de pie, caminar o subir escaleras.
- Rigidez en la rodilla, especialmente al despertarse o después de estar sentado por un tiempo.
- Hinchazón o inflamación alrededor de la rodilla.
- Sensación de que la rodilla cruje o rechina al moverla (crepitación).
- Dificultad para doblar o estirar completamente la rodilla.
- Debilidad muscular en la pierna afectada.
Síntomas en niños
- La osteoartritis es muy rara en niños. Si un niño tiene dolor de rodilla persistente, puede deberse a otras causas como lesiones deportivas o enfermedades juveniles del desarrollo o inflamatorias. Consulte siempre al pediatra.
Síntomas en adultos mayores
- Dolor y rigidez que pueden interferir con las actividades diarias como caminar, bañarse o levantarse de una silla.
- Mayor riesgo de caídas porque la rodilla no se dobla bien o la pierna se siente débil.
- La hinchazón puede ser más notoria, y el dolor puede ser más constante incluso en reposo.
Causas
Causas principales
- Desgaste natural del cartílago articular con la edad.
- Lesiones previas en la rodilla, como fracturas o desgarros de menisco o ligamentos.
- Sobrecarga repetitiva de la articulación por deportes o trabajos que exigen arrodillarse, agacharse o levantar peso.
Factores de riesgo
- Edad avanzada (mayores de 50 años).
- Exceso de peso corporal, que aumenta la presión sobre las rodillas.
- Antecedentes familiares de osteoartritis.
- Lesiones previas de rodilla (fracturas, desgarros de ligamentos).
- Deformidades en las piernas (piernas arqueadas o rodillas hacia adentro).
- Enfermedades metabólicas como la diabetes o la gota.
- Tabaquismo.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor intenso e incapacitante que no mejora con reposo y medidas caseras.
- Síntomas que sugieren infección: enrojecimiento, calor, hinchazón muy rápida y fiebre.
Programe una cita de rutina si:
- Dolor en la rodilla que dura más de dos semanas.
- Rigidez matutina que tarda más de 30 minutos en desaparecer.
- Dificultad para caminar, subir escaleras o realizar actividades cotidianas.
- Si ha tenido una lesión reciente y el dolor persiste.
Diagnóstico
El médico diagnostica la osteoartritis de rodilla mediante la historia clínica, un examen físico y, a veces, estudios de imágenes. No existe un análisis de sangre específico para esta enfermedad.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía de rodilla: muestra el estrechamiento del espacio articular, espolones óseos y desgaste del cartílago.
- Resonancia magnética (RMN): no se usa de rutina, pero puede ser útil para evaluar lesiones de menisco o ligamentos.
- Análisis de líquido articular (artrocentesis): se extrae líquido de la rodilla con una aguja para descartar infección o gota.
Qué esperar en su cita
La consulta incluye preguntas sobre el dolor, la rigidez y cómo afecta su vida diaria. El médico examinará la rodilla en busca de hinchazón, calor, rango de movimiento y estabilidad. Si se necesita una radiografía, se realiza en el mismo centro o en un laboratorio de imágenes.
Tratamiento
El tratamiento de la osteoartritis de rodilla busca aliviar el dolor, mejorar la función y retrasar la progresión de la enfermedad. Generalmente se empieza con medidas conservadoras (cambios en el estilo de vida, fisioterapia) y se avanza a opciones más complejas si es necesario.
Autocuidado en el hogar
- Perder peso si se tiene sobrepeso u obesidad. Cada kilo menos reduce significativamente la carga sobre las rodillas.
- Hacer ejercicios de bajo impacto como caminar, nadar o andar en bicicleta para fortalecer los músculos que sostienen la rodilla.
- Aplicar hielo durante 15-20 minutos varias veces al día para reducir la hinchazón y el dolor.
- Usar calzado con buen soporte, plantillas o rodilleras para disminuir la presión sobre la articulación.
- Evitar actividades que empeoren el dolor, como correr, saltar o arrodillarse.
Tratamientos médicos
El médico puede recomendar fisioterapia para fortalecer los músculos de la pierna, analgésicos como paracetamol o antiinflamatorios no esteroideos (por ejemplo, ibuprofeno) sin receta o con receta, cremas tópicas para el dolor, o inyecciones de corticoides o ácido hialurónico en la rodilla. Todos estos tratamientos deben ser prescritos y supervisados por un profesional de la salud.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Cuando el dolor es severo, la función está muy limitada y las medidas conservadoras no han funcionado, se puede considerar la cirugía. Las opciones incluyen la artroscopia (limpieza de la articulación, aunque no siempre es efectiva) y, sobre todo, el reemplazo total de rodilla (prótesis), que cambia la articulación dañada por una artificial.
Vivir con esta afección
Vivir con osteoartritis de rodilla requiere ajustar algunas actividades para proteger la articulación. Use el bastón o el andador si su médico lo recomienda. Planifique descansos cortos durante el día y alterne entre estar de pie y sentado. No fuerce la rodilla cuando duela.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga un peso saludable; incluso una pérdida de peso pequeña puede reducir el dolor.
- Haga ejercicio regular de bajo impacto para fortalecer la musculatura de la pierna (cuádriceps, isquiotibiales).
- Practique estiramientos suaves para mantener la flexibilidad de la rodilla.
- Use calzado cómodo y con buena amortiguación.
- Evite superficies duras como concreto o pavimento para hacer ejercicio; prefiera césped o pisos de goma.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, granos enteros y pescado (rico en omega-3) puede ayudar a reducir la inflamación. El ejercicio aeróbico de bajo impacto (caminar, natación, bicicleta estática) junto con ejercicios de fortalecimiento y estiramiento son fundamentales. Un fisioterapeuta puede diseñar un programa personalizado.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor crónico y la limitación del movimiento pueden provocar tristeza, ansiedad o frustración. Es normal sentirse abrumado a veces. Hable con su médico o un profesional de salud mental. No dude en buscar apoyo emocional en familiares o grupos de personas con osteoartritis.
Prevención
No se puede prevenir por completo, pero se puede reducir el riesgo o retrasar su aparición manteniendo un peso saludable, haciendo ejercicio regular, evitando lesiones de rodilla y corrigiendo malas posturas. Si ya tiene factores de riesgo, estas medidas ayudan a controlar la progresión.
Complicaciones
Si no se trata
- Dolor crónico que limita las actividades diarias y reduce la calidad de vida.
- Pérdida progresiva de movilidad y rigidez articular.
- Debilidad muscular en la pierna afectada, lo que aumenta el riesgo de caídas.
- Desarrollo de inestabilidad en la rodilla (sensación de que va a 'ceder').
Pronóstico a largo plazo
Con tratamiento adecuado, la mayoría de las personas puede controlar los síntomas y mantener una vida activa. La osteoartritis de rodilla no es una enfermedad mortal, pero si no se maneja puede ser muy discapacitante. Sin embargo, con cambios en el estilo de vida, fisioterapia y, en algunos casos, cirugía, la mayoría de las personas mejoran significativamente.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 16 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.