Pericarditis
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La pericarditis es la inflamación del pericardio, la membrana delgada que envuelve y protege al corazón. Esta inflamación puede causar dolor en el pecho y otros síntomas, pero con el tratamiento adecuado la mayoría de las personas se recuperan por completo.
Datos clave
- Puede ser aguda (aparece de repente y dura poco) o crónica (persiste por más tiempo).
- A menudo está causada por infecciones virales, como un resfriado o gripe.
- Es tratable y, en la mayoría de los casos, no causa daño permanente al corazón.
No es una enfermedad muy frecuente, pero tampoco es rara. Se presenta en aproximadamente 1 de cada 1.000 personas al año.
Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más común en hombres jóvenes y adultos de mediana edad (entre 20 y 50 años).
Síntomas
- Dolor en el pecho intenso y repentino.
- Dificultad para respirar grave o sensación de ahogo.
- Desmayo o pérdida del conocimiento.
- Latidos del corazón muy rápidos o irregulares que no se calman.
- ⚠Dolor en el pecho que no mejora con el reposo y dura más de unos minutos.
- ⚠Fiebre alta (más de 38.5 °C) con dolor en el pecho.
- ⚠Inflamación o hinchazón en las piernas o abdomen.
Síntomas comunes
- Dolor en el pecho, agudo o punzante, que empeora al respirar hondo, toser o al acostarse.
- Sensación de falta de aire.
- Fiebre leve.
- Cansancio o debilidad general.
- Latidos del corazón rápidos o irregulares (palpitaciones).
Síntomas en niños
- Los síntomas pueden ser similares a los de adultos, pero a veces son menos específicos: irritabilidad, llanto al moverlos o al ser cargados.
- Puede haber fiebre y dolor abdominal en lugar de dolor en el pecho claro.
Síntomas en adultos mayores
- El dolor en el pecho puede ser menos intenso o estar ausente.
- Pueden presentar fatiga, dificultad para respirar o confusión leve.
Causas
Causas principales
- Infecciones virales, como las causadas por el virus de la gripe o el resfriado común.
- Infecciones bacterianas, aunque son menos frecuentes.
- Ciertas enfermedades autoinmunes (como el lupus) que hacen que el sistema inmunitario ataque al pericardio.
- Lesiones en el pecho, como un golpe o cirugía cardíaca reciente.
- Ataque al corazón (infarto) o tratamientos para el corazón, como la radioterapia.
Factores de riesgo
- Haber tenido una infección viral reciente.
- Padecer enfermedades autoinmunes o crónicas (artritis reumatoide, lupus, enfermedad renal).
- Haberse sometido a una cirugía cardíaca o haber sufrido un infarto.
- Uso de ciertos medicamentos (sin mencionar nombres).
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor en el pecho nuevo, intenso o que empeora con la respiración.
Programe una cita de rutina si:
- Si después de una semana de reposo y cuidados básicos los síntomas no mejoran o empeoran ligeramente.
Diagnóstico
El médico le hará preguntas sobre sus síntomas, su historial clínico y realizará un examen físico. Escuchará su corazón con un estetoscopio para detectar un sonido característico llamado 'roce pericárdico'. Luego solicitará pruebas para confirmar la inflamación.
Pruebas que se pueden realizar
- Electrocardiograma (ECG): mide la actividad eléctrica del corazón y puede mostrar cambios típicos de pericarditis.
- Análisis de sangre: para buscar signos de inflamación (como la proteína C reactiva) y descartar un ataque al corazón.
- Ecocardiograma (ecografía del corazón): para ver si hay líquido alrededor del corazón (derrame pericárdico).
- Radiografía de tórax: para observar el tamaño y forma del corazón y descartar otras afecciones.
Qué esperar en su cita
Las pruebas son sencillas y no duelen. El ecocardiograma se hace con un gel en el pecho y un pequeño dispositivo que se desliza sobre la piel. Los resultados suelen estar listos en pocos días. El médico le explicará todo el proceso y resolverá sus dudas.
Tratamiento
El tratamiento principal es controlar la inflamación y aliviar el dolor. La mayoría de los casos se tratan con reposo y medicamentos antiinflamatorios que no requieren receta (como ibuprofeno) o con otros medicamentos recetados por el médico. No use ningún medicamento sin consultar primero.
Autocuidado en el hogar
- Descanse lo suficiente; evite actividades físicas intensas hasta que el médico lo autorice.
- Evite acostarse boca arriba si le duele; pruebe dormir semiincorporado con almohadas.
- Aplique frío en la zona del pecho (con una bolsa de hielo envuelta en un paño) durante 15-20 minutos varias veces al día si le alivia.
- No fume ni tome alcohol, ya que pueden empeorar la inflamación o interferir con los medicamentos.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar antiinflamatorios no esteroideos (AINE) como ibuprofeno o naproxeno, o un medicamento llamado colchicina. En casos más graves o recurrentes, puede usar corticosteroides. Siempre siga las indicaciones de su médico y no cambie las dosis por su cuenta.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En muy raras ocasiones, cuando la pericarditis se vuelve crónica y causa un engrosamiento del pericardio que aprieta el corazón (pericarditis constrictiva), puede ser necesaria una cirugía para extraer parte del pericardio (pericardiectomía). Esto es poco frecuente.
Vivir con esta afección
Durante la fase aguda, limite sus actividades diarias y evite esfuerzos. Una vez que los síntomas mejoren, puede retomar poco a poco su rutina, pero siempre escuchando a su cuerpo. Es normal sentirse cansado; su cuerpo se está recuperando.
Consejos de estilo de vida
- No fume ni consuma drogas.
- Evite el estrés excesivo; practique técnicas de relajación como respiración profunda o meditación.
- Duerma bien y mantenga un horario regular.
Dieta y ejercicio
Lleve una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras y grasas saludables. Reduzca la sal si tiene hinchazón. Cuando el médico lo indique, puede hacer ejercicio ligero como caminar, pero evite deportes intensos hasta que la pericarditis esté completamente resuelta. Consulte siempre antes de retomar el ejercicio.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor en el pecho y la preocupación por el corazón pueden causar ansiedad o tristeza. Es normal sentirse así. Hable con su médico si estos sentimientos le afectan mucho. El apoyo de familiares y amigos es muy importante.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero reducir el riesgo de infecciones puede ayudar. Lávese las manos con frecuencia, evite el contacto con personas enfermas y cuide las enfermedades autoinmunes con su médico. También evite traumatismos en el pecho.
Vacunas
Las vacunas contra la gripe y la COVID-19 pueden ayudar a prevenir infecciones virales que a veces desencadenan pericarditis. Consulte con su médico si está al día con sus vacunas.
Programas de detección
No existen pruebas de cribado (tamizaje) para la pericarditis en personas sin síntomas. Solo se diagnostica cuando aparecen los síntomas.
Complicaciones
Si no se trata
- Derrame pericárdico: acumulación de líquido alrededor del corazón que puede dificultar su funcionamiento.
- Taponamiento cardíaco: cuando el líquido comprime el corazón y provoca una emergencia grave.
- Pericarditis constrictiva: el pericardio se vuelve rígido y no deja que el corazón se llene bien de sangre.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas con pericarditis mejoran completamente con tratamiento en unas semanas. En algunos casos puede volver a aparecer (recurrencia), pero suele controlarse con medicamentos. Las complicaciones graves son poco comunes si se recibe atención médica a tiempo. Con el cuidado adecuado, la calidad de vida vuelve a la normalidad.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 9 de julio de 2026
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