Peripheral neuropathy
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La neuropatía periférica es una afección en la que los nervios que están fuera del cerebro y la médula espinal (los nervios periféricos) se dañan o no funcionan bien. Esto puede causar sensaciones anormales, dolor, debilidad o entumecimiento, sobre todo en las manos y los pies.
Datos clave
- Los nervios periféricos llevan señales entre el cerebro y el resto del cuerpo.
- Puede afectar la sensibilidad, el movimiento y funciones automáticas como la digestión.
- A menudo se relaciona con otras enfermedades, como la diabetes.
- El tratamiento se enfoca en la causa subyacente y en aliviar los síntomas.
Sí, es bastante común, especialmente en personas mayores de 55 años o con ciertas enfermedades crónicas.
Afecta a personas de todas las edades, pero es más frecuente en adultos mayores, personas con diabetes, enfermedades autoinmunes, infecciones como VIH, o que han tenido exposición a toxinas.
Síntomas
- Debilidad repentina o parálisis en un brazo o pierna
- Dificultad repentina para hablar o entender el habla
- Pérdida repentina de la visión
- Dolor intenso en el pecho o dificultad para respirar
- ⚠Dolor nuevo y severo en manos o pies que no mejora
- ⚠Entumecimiento que se extiende rápidamente desde manos o pies hacia el tronco
- ⚠Problemas repentinos para controlar la vejiga o el intestino
- ⚠Heridas o úlceras en los pies que no sanan
Síntomas comunes
- Entumecimiento u hormigueo en manos o pies
- Sensación de ardor o pinchazos
- Debilidad muscular, especialmente en piernas y brazos
- Dolor que empeora por la noche
- Pérdida de equilibrio o coordinación
- Sensibilidad al tacto (incluso con ropa ligera)
Síntomas en niños
- Dolor o molestia al caminar o al tocar los pies
- Retraso en el desarrollo motor (por ejemplo, dificultad para correr o saltar)
- Quejas frecuentes de que los zapatos 'aprietan' o lastiman
- Mala coordinación o caídas frecuentes
Síntomas en adultos mayores
- Mayor riesgo de caídas debido a problemas de equilibrio
- Debilidad en las piernas que dificulta caminar o subir escaleras
- Pérdida de sensibilidad en los pies, lo que puede llevar a heridas sin darse cuenta
- Dolor crónico que afecta el sueño y el ánimo
Causas
Causas principales
- Diabetes mal controlada (causa más común)
- Deficiencia de vitaminas B (especialmente B1, B6, B12)
- Enfermedades autoinmunes (como lupus o artritis reumatoide)
- Infecciones como VIH, hepatitis C o enfermedad de Lyme
- Exposición a toxinas (metales pesados, algunos medicamentos)
- Consumo excesivo de alcohol (alcoholismo)
- Lesiones o compresión nerviosa (por ejemplo, hernia de disco o síndrome del túnel carpiano)
Factores de riesgo
- Tener diabetes tipo 2
- Consumir alcohol en exceso de manera frecuente
- Tener antecedentes familiares de neuropatía
- Estar expuesto a químicos o metales pesados en el trabajo
- Tener enfermedades renales o hepáticas avanzadas
- Edad avanzada (mayor de 55 años)
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si presenta debilidad repentina en una extremidad
- Si tiene dolor intenso que no mejora con reposo
- Si nota pérdida de sensibilidad que sube hacia el tronco
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene hormigueo, entumecimiento o dolor persistente en manos o pies
- Si nota que se le caen objetos con frecuencia o tiene problemas para caminar
- Si tiene diabetes y siente cambios en la sensibilidad de los pies
Diagnóstico
El médico realizará una historia clínica detallada, un examen físico y neurológico para evaluar reflejos, fuerza y sensibilidad. También preguntará sobre posibles causas como enfermedades, medicamentos o exposición a tóxicos.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre (para medir glucosa, vitaminas, función tiroidea y renal)
- Electromiografía (EMG) y estudio de conducción nerviosa (miden actividad eléctrica de nervios y músculos)
- Biopsia de nervio (solo en casos específicos para buscar daño nervioso)
- Resonancia magnética o tomografía si se sospecha compresión nerviosa
Qué esperar en su cita
Las pruebas suelen ser ambulatorias. El EMG puede causar molestias breves, pero son seguras. Su médico le explicará los resultados y si se necesita algún tratamiento adicional. No se preocupe, la mayoría de las pruebas son rápidas y no requieren preparación especial.
Tratamiento
El tratamiento de la neuropatía periférica se centra en tratar la causa subyacente (por ejemplo, controlar la glucosa en diabetes) y en aliviar los síntomas. No existe una cura única, pero muchas personas mejoran significativamente con el manejo adecuado.
Autocuidado en el hogar
- Mantener un buen control de la glucosa si tiene diabetes
- Usar zapatos cómodos y revisar los pies a diario para evitar lesiones
- Evitar el consumo de alcohol (o reducirlo al mínimo)
- Aplicar calor o frío local (por ejemplo, una compresa tibia) para aliviar el dolor
- Protegerse las manos con guantes al realizar tareas que puedan causar lesiones
Tratamientos médicos
Su médico puede recetar medicamentos para aliviar el dolor o el malestar (como ciertos antidepresivos o anticonvulsivos que ayudan con el dolor nervioso, pero nunca se automedique). También puede recomendar fisioterapia para mejorar la fuerza y el equilibrio, o terapia ocupacional para adaptar actividades diarias. En algunos casos, se usan inyecciones locales o tratamientos como la estimulación nerviosa eléctrica transcutánea (TENS). Consulte siempre con su médico sobre la opción más adecuada para usted.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía rara vez es necesaria, pero puede considerarse si la neuropatía es causada por una compresión nerviosa (como en el síndrome del túnel carpiano o una hernia discal). En esos casos, liberar la presión sobre el nervio puede aliviar los síntomas.
Vivir con esta afección
Vivir con neuropatía periférica requiere prestar atención a su cuerpo. Use zapatos que protejan sus pies, evite andar descalzo y revise su piel para detectar cortes o ampollas. Si tiene problemas de equilibrio, use pasamanos y evite alfombras sueltas. Organice su hogar para reducir riesgos de caídas.
Consejos de estilo de vida
- Mantener un peso saludable (el exceso de peso puede empeorar los síntomas)
- Evitar el tabaco (el tabaco empeora la circulación)
- Dormir lo suficiente y manejar el estrés con técnicas como respiración profunda o meditación
- Usar calzado ortopédico o plantillas si su médico las recomienda
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada rica en vitaminas del grupo B (presentes en cereales integrales, legumbres, carnes magras y verduras de hoja verde) puede ayudar a la salud nerviosa. El ejercicio moderado, como caminar, nadar o hacer estiramientos suaves, mejora la circulación y la fuerza. Consulte a su médico antes de comenzar una rutina nueva.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor crónico y las limitaciones físicas pueden causar ansiedad, depresión o frustración. No está solo. Hable con su médico o busque apoyo psicológico si se siente abrumado. Recuerde que cuidar su salud mental es parte del tratamiento. Si tiene pensamientos de hacerse daño o siente que no puede seguir, llame a una línea de crisis o acuda a urgencias inmediatamente.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero sí reducir el riesgo. Mantener un buen control de la diabetes, evitar el consumo excesivo de alcohol, llevar una alimentación rica en vitaminas B y protegerse de toxinas (por ejemplo, usando equipo de protección en el trabajo) ayuda a prevenir o retrasar la aparición de la neuropatía.
Programas de detección
Si tiene diabetes, su médico debe revisar sus pies en cada consulta y se recomienda una prueba de sensibilidad al menos una vez al año. Las personas con mayor riesgo deben realizarse chequeos neurológicos periódicos.
Complicaciones
Si no se trata
- Caídas y fracturas por falta de sensibilidad o equilibrio
- Úlceras o infecciones en los pies que pueden llevar a amputación
- Debilidad muscular que dificulte caminar o realizar tareas cotidianas
- Dolor crónico que afecte el sueño y la calidad de vida
- Problemas digestivos o urinarios si los nervios autónomos están afectados
Pronóstico a largo plazo
El pronóstico depende de la causa y de qué tan temprano se reciba tratamiento. Muchas personas mejoran al controlar la enfermedad de base (por ejemplo, la diabetes) y con cuidados diarios. En algunos casos, los síntomas pueden ser permanentes, pero con el manejo adecuado es posible llevar una vida activa y reducir las molestias. No pierda la esperanza: el tratamiento y el apoyo siempre pueden marcar una gran diferencia.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 9 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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