Pleuritis y alimentación: cómo apoyar tu recuperación
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La pleuritis es la inflamación de la pleura, que son las dos capas finas de tejido que rodean los pulmones y el interior del pecho. Cuando estas capas se frotan, producen dolor en el pecho, especialmente al respirar o toser.
Datos clave
- La causa más común es una infección viral, como un resfriado o la gripe.
- El dolor de pecho suele empeorar con la respiración profunda, la tos o los estornudos.
- Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas se recupera por completo en unos días o semanas.
La pleuritis no es rara. Puede aparecer como una complicación de infecciones respiratorias comunes.
Puede afectar a niños y adultos, pero es más frecuente en personas jóvenes y de mediana edad.
Síntomas
- Falta de aire grave o que aumenta rápido.
- Color azulado en los labios o la cara.
- Expectoración con sangre.
- Dolor de pecho intenso que no cede.
- ⚠Fiebre alta persistente, por encima de 38 °C.
- ⚠Dolor en el pecho que empeora a pesar de descansar.
- ⚠Sensación de presión en el pecho.
Síntomas comunes
- Dolor punzante en el pecho que aumenta al respirar, toser o moverte.
- Dificultad para respirar, sobre todo cuando el dolor es fuerte.
- Tos seca o con flemas.
- Fiebre y escalofríos, si hay infección.
Síntomas en niños
- Respiración rápida o ruidosa.
- Quejidos al respirar.
- Irritabilidad o llanto sin causa clara.
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o somnolencia poco habitual.
- Dolor menos claro, a veces solo malestar general.
- Mayor sensación de falta de aire.
Causas
Causas principales
- Infecciones virales, como la gripe o el resfriado común.
- Infecciones bacterianas, como la neumonía.
- Enfermedades autoinmunes, como el lupus o la artritis reumatoide.
- Embolia pulmonar, es decir, un coágulo que viaja a los pulmones.
- Traumatismo en el pecho, como una costilla fracturada.
Factores de riesgo
- Haber tenido una infección respiratoria recientemente.
- Padecer una enfermedad autoinmune o inflamatoria.
- Cirugía o lesión reciente en el tórax.
- Fumar o haber fumado.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dificultad para respirar en reposo.
- Dolor en el pecho que no mejora con descanso.
- Fiebre muy alta o escalofríos intensos.
Programe una cita de rutina si:
- Tienes tos o fiebre que no mejoran en unos días.
- Sientes molestias al respirar que no se van.
- Tienes una enfermedad respiratoria y aparece dolor en el pecho.
Diagnóstico
El médico te preguntará por tus síntomas, te auscultará el pecho y puede pedir pruebas para ver cómo están tus pulmones y la pleura.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía o tomografía del tórax.
- Análisis de sangre para buscar signos de infección o inflamación.
- Ecografía del pecho.
- Análisis del líquido pleural, si se obtiene una muestra.
Qué esperar en su cita
Las pruebas suelen ser sencillas y no causan dolor. El médico te explicará cada paso y tendrás tiempo para hacer preguntas.
Tratamiento
El tratamiento de la pleuritis depende de la causa. El objetivo principal es aliviar el dolor y tratar la enfermedad que la provoca, como una infección o un problema inflamatorio.
Autocuidado en el hogar
- Descansa hasta que el dolor mejore.
- Aplica calor suave en la zona del pecho para reducir las molestias.
- Haz respiraciones lentas y profundas cuando el dolor lo permita, para prevenir complicaciones.
- Bebe suficientes líquidos a lo largo del día.
- Come comidas pequeñas y frecuentes si te resulta incómodo respirar al comer.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar medicamentos para reducir el dolor y la inflamación. Si la causa es bacteriana, puede usar antibióticos. En caso de un coágulo, el tratamiento puede incluir anticoagulantes. Solo debes tomar medicamentos que te haya prescrito un profesional.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos contados, si se acumula líquido infectado o no se logra recuperar el pulmón, puede ser necesaria una intervención para drenar el líquido o liberar la pleura. Es poco frecuente.
Vivir con esta afección
Durante los primeros días, lo mejor es descansar y evitar esfuerzos. Cuando te sientas mejor, retoma tus actividades poco a poco. Evita fumar y protégete de nuevas infecciones respiratorias.
Consejos de estilo de vida
- Deja de fumar o evita el humo del tabaco.
- Lleva una dieta equilibrada con frutas y verduras.
- Descansa las horas suficientes.
- Reduce el estrés con técnicas de relajación o respiración.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial para la pleuritis, pero comer alimentos nutritivos ayuda a tu cuerpo a recuperarse. Prefiere comidas ligeras si el dolor te molesta al comer. Actividades suaves como caminar son recomendables cuando el dolor haya bajado, siempre que el médico lo permita.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentirse preocupado o frustrado ante un dolor de pecho. Hablar con las personas cercanas o pedir apoyo profesional puede ayudarte a manejar estas emociones.
Prevención
No siempre se puede prevenir, porque muchas causas son infecciosas. Pero puedes reducir el riesgo cuidando tu salud respiratoria y tratando a tiempo las infecciones.
Vacunas
Vacunarte contra la gripe y la neumonía puede ayudar a prevenir infecciones que a veces provocan pleuritis. Consulta con tu médico si te corresponde alguna vacuna.
Complicaciones
Si no se trata
- Acumulación de líquido entre las capas de la pleura, lo que se llama derrame pleural.
- Formación de tejido fibroso que puede dificultar la respiración.
- Infección del líquido pleural, un cuadro llamado empiema.
- Colapso del pulmón en casos graves.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas con pleuritis mejora por completo cuando se trata la causa. El tiempo de recuperación depende de la enfermedad de fondo, pero con cuidado y seguimiento, la evolución suele ser buena.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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