Pleuritis en niños
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La pleuritis es la inflamación de la pleura, que son las dos capas finas de tejido que recubren los pulmones y el interior del pecho. Cuando estas capas se inflaman, duelen al respirar.
Datos clave
- La pleuritis no es una enfermedad en sí, sino un signo de otra afección, como una infección respiratoria.
- El síntoma más común es un dolor agudo en el pecho que empeora al respirar hondo o toser.
- En los niños, la pleuritis suele ser causada por infecciones virales, por lo que muchas veces se resuelve sola.
- El tratamiento se centra en aliviar el dolor y tratar la causa, por ejemplo, una infección.
No es muy común en la infancia, pero puede aparecer como complicación de un resfriado, una gripe o una neumonía.
Puede afectar a niños de cualquier edad, pero es más frecuente en escolares y adolescentes que en bebés.
Síntomas
- Dolor en el pecho muy intenso que no se calma con reposo.
- Dificultad grave para respirar, o las costillas se marcan al respirar y el niño apenas puede hablar.
- Labios, lengua o cara de color azulado o grisáceo.
- Tos con sangre o flemas con sangre.
- ⚠Fiebre alta que no baja a pesar de las medidas habituales (siempre consultando antes con el médico).
- ⚠Dolor en el pecho que empeora en lugar de mejorar, o que dura más de dos o tres días.
- ⚠Respiración rápida o dificultad para respirar leve pero constante.
- ⚠Tos que impide comer, dormir o jugar con normalidad.
Síntomas comunes
- Dolor en el pecho que empeora al respirar profundo, toser, estornudar o moverse.
- Tos, que puede ser seca o con flemas.
- Fiebre, sobre todo si hay una infección.
- Sensación de falta de aire o respiración más rápida de lo normal.
Síntomas en niños
- Además de los síntomas generales, los niños pequeños pueden estar muy irritables, sin ganas de comer o jugar.
- Algunos niños sienten el dolor en el abdomen o en el hombro en vez del pecho, porque el cuerpo a veces "confunde" el origen del dolor.
- Pueden preferir estar quietos o acostados de un lado, porque moverse les duele.
Síntomas en adultos mayores
- Aunque este artículo se centra en niños, en personas mayores la pleuritis puede presentarse con menos dolor en el pecho y más cansancio, confusión o falta de aire.
Causas
Causas principales
- Infecciones virales, como un resfriado fuerte, la gripe o una infección por otros virus respiratorios.
- Infecciones bacterianas, como la neumonía.
- Lesiones en el pecho, como un golpe o una caída.
- Enfermedades autoinmunes (como el lupus) que provocan inflamación en el cuerpo.
- Inflamación después de una cirugía del pecho, aunque es poco frecuente en niños.
Factores de riesgo
- Haber tenido una infección respiratoria en las semanas anteriores.
- Tener asma, enfermedades pulmonares crónicas o un sistema inmunitario debilitado.
- Haberse sometido a una cirugía en el pecho o en el corazón.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el niño tiene dolor en el pecho y dificultad para respirar.
- Si la fiebre es alta (más de 38 °C) y no baja en 48 horas.
- Si la tos tiene sangre o el niño se pone muy decaído.
- Si el dolor aparece después de un golpe en el pecho.
Programe una cita de rutina si:
- Si el dolor en el pecho dura más de un par de días o reaparece al respirar.
- Si hay tos persistente que no mejora en una semana.
- Si el niño tiene unas décimas de fiebre sin otra causa clara.
Diagnóstico
El médico hará preguntas sobre los síntomas y auscultará el pecho del niño con un estetoscopio. Con la pleuritis, es frecuente escuchar un sonido parecido a un roce. Existen algunas pruebas que ayudan a confirmar la causa.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía de tórax, que permite ver los pulmones y la pleura.
- Análisis de sangre, para detectar signos de infección o inflamación.
- Ecografía del pecho, que es una prueba indolora con ondas de sonido.
- En algunos casos, una tomografía (TAC) si la duda sigue.
Qué esperar en su cita
El médico explicará los resultados y los pasos a seguir. La mayoría de las pruebas son rápidas y no causan dolor; solo hay que estar quieto. Si es necesario, se puede pedir cita con un especialista en pulmón o respiratorio.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. Si la pleuritis es por un virus, el reposo y las medidas para aliviar el dolor suelen ser suficientes. Si hay una infección bacteriana, el médico recetará antibióticos. El objetivo es aliviar los síntomas y permitir que el pulmón se recupere.
Autocuidado en el hogar
- Hacer que el niño descanse en casa, sin ir a la escuela ni hacer esfuerzos.
- Ofrecer líquidos con frecuencia, como agua o caldo suave.
- Aplicar una compresa tibia (nunca caliente) en el pecho durante unos minutos, siempre que el niño lo tolere y lo apruebe el médico.
- Dormir con una almohada extra si le resulta más cómodo respirar semisentado.
Tratamientos médicos
Siempre bajo indicación médica, se pueden usar medicamentos para el dolor y la fiebre en las dosis adecuadas para la edad y el peso del niño. Si hay una infección bacteriana, el médico indicará antibióticos por boca o, en casos más graves, por vía intravenosa en el hospital. En algunos casos, si hay líquido alrededor del pulmón, se drena con una aguja o un tubo fino.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Solo se necesita cirugía en casos muy poco frecuentes, por ejemplo cuando se forma pus alrededor del pulmón (empiema) y no se puede drenar por otros medios. Un cirujano torácico valorará la mejor opción.
Vivir con esta afección
Durante unos días, es normal que el niño esté más cansado. Anímalo a respirar despacio y a toser suavemente, tal como indique el médico, para mantener el aire en los pulmones. La recuperación puede durar una o dos semanas.
Consejos de estilo de vida
- Evita que nadie fume en casa o cerca del niño.
- Lavarse las manos con frecuencia reduce el riesgo de nuevas infecciones.
- Mantén el ambiente tranquilo para que pueda dormir y descansar.
- Vuelve a las actividades escolares solo cuando el médico lo autorice.
Dieta y ejercicio
No hace falta una dieta especial. Ofrece alimentos ligeros y variados, y asegúrate de que beba bastante. El ejercicio intenso o el deporte se retomarán de forma gradual, cuando el médico vea que el dolor ha desaparecido y el niño recupera su energía.
Salud mental y bienestar emocional
Estar enfermo puede ser aburrido y frustrante para los niños. Es normal que estén tristes, irritables o con pocas ganas de hacer algo. Dedícale tiempo, explícale lo que le pasa con palabras sencillas y ofrécele actividades tranquilas, como dibujar, escuchar cuentos o ver una película.
Prevención
No siempre se puede prevenir, porque muchas infecciones son virales y muy contagiosas. Sin embargo, mantener hábitos saludables reduce el riesgo.
Vacunas
Mantener al día las vacunas, como la de la gripe y la antineumocócica, ayuda a prevenir algunas de las infecciones que pueden causar pleuritis. Pregunta a tu pediatra por el calendario de vacunación.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado para la pleuritis. Se detecta cuando aparecen los síntomas y el médico hace las pruebas correspondientes.
Complicaciones
Si no se trata
- Si la pleuritis no se trata, puede acumularse líquido alrededor del pulmón, lo que se llama derrame pleural.
- También puede formarse pus, conocido como empiema, una complicación grave.
- La inflamación puede dejar cicatrices que hacen que el pulmón no se expansionen bien con el tiempo.
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico a tiempo y el tratamiento adecuado, la gran mayoría de los niños se recuperan por completo en unas dos o tres semanas, sin problemas a largo plazo. Es importante seguir las recomendaciones del médico y hacer la revisión final para confirmar que todo está bien.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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