Pleuritis (pleuresía): cuándo buscar atención médica
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La pleuritis, también llamada pleuresía, es la inflamación de la pleura, que son las dos capas delgadas de tejido que recubren los pulmones y el interior del pecho. Cuando estas capas se inflaman, rozan entre sí al respirar y causan dolor.
Datos clave
- El síntoma más típico es un dolor agudo en el pecho que empeora al respirar hondo, toser o estornudar.
- La pleuritis no es una enfermedad en sí, sino una señal de que algo está irritando la pleura.
- Muchas personas se recuperan por completo, especialmente cuando la causa es una infección tratable.
Es una afección relativamente frecuente. Puede aparecer como complicación de una infección respiratoria, aunque no todas las personas con estas infecciones la desarrollan.
Puede afectar a personas de cualquier edad, pero es más frecuente en adultos jóvenes y en personas con enfermedades pulmonares, enfermedades autoinmunes o después de una cirugía en el tórax.
Síntomas
- Dolor de pecho intenso o sensación de presión en el pecho
- Dificultad grave para respirar o sensación de ahogo
- Expectoración con sangre
- Labios o cara de color azulado
- Desmayo o confusión repentina
- En estos casos, llame de inmediato a los servicios de emergencia de su país (112 en España, 911 en muchos países de América Latina).
- ⚠Dolor en el pecho al respirar que empeora o no mejora en unas horas
- ⚠Fiebre alta con escalofríos
- ⚠Falta de aire que aumenta con esfuerzos pequeños
- ⚠Tos con flema de color amarillento, verdoso o con mal olor
Síntomas comunes
- Dolor agudo o punzante en el pecho que empeora al respirar profundamente, toser o moverse
- Sensación de falta de aire
- Tos seca
- Fiebre o escalofríos, si hay infección
- Dolor que se extiende al hombro o al abdomen
Síntomas en niños
- Los niños pueden tener dolor en el pecho, respiración rápida o ruidosa, fiebre, tos o irritabilidad. A veces dicen que les duele la barriga en lugar del pecho.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores, el dolor puede ser menos intenso y notarse más la falta de aire, el cansancio o la confusión. También puede aparecer fiebre baja sin un dolor claro.
Causas
Causas principales
- Infecciones virales, como la gripe o el resfriado común
- Neumonía, que es una infección en los pulmones
- Infecciones bacterianas, como la tuberculosis
- Enfermedades autoinmunes, como el lupus o la artritis reumatoide
- Lesiones en el pecho, como costillas fracturadas
- Coágulos de sangre en el pulmón
- Cáncer o tumores, aunque es menos frecuente
Factores de riesgo
- Infecciones respiratorias recientes
- Cirugía en el tórax o el abdomen
- Enfermedades pulmonares crónicas
- Enfermedades autoinmunes
- Tabaquismo
- Exposición a sustancias irritantes, como el asbesto
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor en el pecho al respirar, busque atención médica el mismo día o acuda a urgencias.
- Si además tiene fiebre alta, falta de aire o tos con flema, es importante que lo valore un profesional pronto.
- Ante un dolor opresivo o dificultad grave para respirar, llame a emergencias de inmediato.
Programe una cita de rutina si:
- Si ha tenido una infección respiratoria y el dolor en el pecho aparece o persiste días después, pida cita con su médico de cabecera.
- Si tiene una enfermedad autoinmune o pulmonar y nota un nuevo dolor al respirar, coméntelo en su próxima consulta.
- Si el dolor es leve y desaparece en un par de días, puede observar, pero ante cualquier duda consulte con un profesional.
Diagnóstico
El médico preguntará sobre sus síntomas, escuchará su pecho con un estetoscopio y puede pedir pruebas para encontrar la causa de la inflamación.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía de tórax
- Análisis de sangre
- Ecografía de tórax
- Tomografía computarizada, si se necesita más detalle
- Toracocentesis: extraer una pequeña muestra del líquido pleural con una aguja fina para analizarla
Qué esperar en su cita
La mayoría de las pruebas son indoloras. La toracocentesis puede molestar un poco, pero se hace con anestesia local. El médico le explicará cada paso y por qué es necesario.
Tratamiento
El tratamiento de la pleuritis depende de la causa. El objetivo es tratar la enfermedad de base y aliviar el dolor mientras el cuerpo se recupera.
Autocuidado en el hogar
- Descanse todo lo que necesite.
- Aplique calor suave en la zona del dolor durante unos minutos, si le alivia.
- Respire de forma lenta y tranquila; usar una almohada contra el pecho al toser puede ayudar.
- Evite fumar y el humo del tabaco.
- Siga las indicaciones de su médico para controlar el dolor y la fiebre.
Tratamientos médicos
Para el dolor y la inflamación, el médico puede recomendar antiinflamatorios u otros analgésicos. Si hay una infección bacteriana, puede recetar antibióticos. En enfermedades autoinmunes o inflamatorias, puede indicar medicamentos específicos para controlar la inflamación. Siempre se usan según la causa y bajo supervisión médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía casi nunca es necesaria. Solo en casos graves, como una infección que no drena bien o un neumotórax persistente, puede plantearse un drenaje o una intervención para pegar las capas de la pleura.
Vivir con esta afección
Durante la recuperación, conviene aumentar la actividad poco a poco. Respire hondo varias veces al día, como le indique el médico, para evitar complicaciones, pero no fuerce si duele.
Consejos de estilo de vida
- Deje de fumar si fuma; el humo irrita los pulmones.
- Descanse lo suficiente y evite esfuerzos físicos intensos hasta que desaparezca el dolor.
- Lávese las manos con frecuencia para reducir infecciones.
- Vacúnese contra la gripe y la neumonía si su médico lo recomienda.
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial. Comer de forma equilibrada y beber agua ayuda a la recuperación. Puede caminar un poco si no le causa dolor, pero consulte a su médico cuándo retomar el ejercicio.
Salud mental y bienestar emocional
Sentir dolor al respirar puede generar ansiedad o miedo. Es normal. Hable con su médico si el malestar emocional le impide descansar o hacer su vida diaria.
Prevención
No siempre se puede prevenir, porque muchas veces aparece tras una infección o por causas imprevistas. Pero llevar una vida saludable y tratar a tiempo las infecciones respiratorias reduce el riesgo.
Vacunas
Las vacunas de la gripe y la neumonía pueden prevenir algunas infecciones que causan pleuritis. Pregunte a su médico cuáles le corresponden.
Programas de detección
No existe una prueba de detección específica para la pleuritis. Si tiene riesgo por enfermedades pulmonares o autoinmunes, las revisiones regulares ayudan a detectar problemas antes.
Complicaciones
Si no se trata
- Si no se trata la causa, la pleuritis puede complicarse.
- Puede acumularse líquido entre las capas de la pleura, lo que se llama derrame pleural.
- En infecciones graves, puede formarse pus alrededor del pulmón y requerir drenaje.
- También pueden quedar cicatrices que engrosan la pleura y dificultan la respiración.
Pronóstico a largo plazo
Con el diagnóstico adecuado y el tratamiento correcto, la mayoría de las personas mejoran por completo. Si la causa es viral, suele resolverse en pocos días o semanas. En otros casos, controlar la enfermedad de base permite mantener una buena calidad de vida.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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