Neumonía: lo que debe saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La neumonía es una infección que inflama los sacos de aire de uno o ambos pulmones. Esos sacos pueden llenarse de líquido o pus, lo que dificulta la respiración y puede causar tos, fiebre y escalofríos.
Datos clave
- La neumonía puede estar causada por bacterias, virus u hongos.
- Se puede contraer en la comunidad o durante una estancia en el hospital.
- La mayoría de las personas se recuperan, pero puede ser grave en bebés, personas mayores o personas con otras enfermedades.
Sí, es una enfermedad respiratoria común. Cada año millones de personas en el mundo desarrollan neumonía, y es una causa frecuente de consulta médica y hospitalización, especialmente en los extremos de la vida.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente y puede ser más peligrosa en niños menores de 2 años, adultos mayores de 65 años, fumadores, personas con enfermedades crónicas (como asma, diabetes o enfermedades del corazón) y personas con defensas bajas.
Síntomas
- Llame siempre a los servicios de emergencia (112 en España, 911 en muchos países de América Latina, u otro número local) si usted o un familiar tiene:
- Dificultad muy grave para respirar o sensación de que se ahoga
- Labios, uñas o cara de color azulado o grisáceo
- Dolor en el pecho intenso, presión o que no cede
- Tos con sangre
- Desmayo, confusión severa o dificultad para despertarse
- En niños: pausas en la respiración, que no responde o se pone morado
- ⚠Acuda al médico el mismo día o a urgencias si presenta:
- ⚠Fiebre alta que no mejora tras unos días
- ⚠Dificultad para respirar que va en aumento
- ⚠Signos de deshidratación (muy poca orina, mareos, boca seca)
- ⚠Vómitos que impiden comer o beber
- ⚠Sensación de que no mejora después de varios días de tratamiento
Síntomas comunes
- Tos, a menudo con flema (esputo) amarillenta o verdosa
- Fiebre, sudoración y escalofríos
- Dificultad para respirar o respiración rápida
- Dolor en el pecho al respirar o toser
- Cansancio o debilidad intensa
- Pérdida de apetito, náuseas o vómitos
Síntomas en niños
- Respiración rápida o ruidosa
- Aleteo nasal (las fosas nasales se abren al respirar)
- Quejidos al respirar
- Irritabilidad o llanto inusual
- Mala alimentación o rechazo del pecho o biberón
- Fiebre y tos, aunque la tos puede no estar presente
Síntomas en adultos mayores
- Confusión o cambios en el estado mental
- Caídas sin causa aparente
- Poca energía o debilidad repentina
- Fiebre baja o incluso ausencia de fiebre
- Sensación de falta de aire o respiración más rápida
- Pérdida de apetito o menor actividad de lo habitual
Causas
Causas principales
- Bacterias: la más habitual es Streptococcus pneumoniae, aunque existen muchas otras.
- Virus: los virus de la gripe, el resfriado común o el COVID-19 pueden causar neumonía.
- Hongos: pueden afectar a personas con el sistema inmunitario debilitado o por inhalar hongos del suelo o de excrementos de aves.
- Aspiración: ocurre cuando alimentos, líquidos o vómito entran accidentalmente en los pulmones.
Factores de riesgo
- Tener menos de 2 años o más de 65 años
- Fumar o estar expuesto al humo de tabaco
- Tener enfermedades pulmonares como asma o EPOC
- Tener diabetes, enfermedades del corazón o del hígado
- Tener el sistema inmunitario debilitado (por VIH, quimioterapia, trasplante o ciertos medicamentos)
- Haber estado hospitalizado, especialmente en cuidados intensivos o con un respirador
- Haberse recuperado recientemente de una gripe o un resfriado fuerte
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Llame a emergencias o vaya a urgencias si tiene dificultad para respirar, dolor intenso en el pecho, labios azulados o se desmaya.
- Si tiene una enfermedad crónica, está embarazada o es mayor de 65 años y presenta síntomas de neumonía, debe ser valorado con rapidez.
Programe una cita de rutina si:
- Pida cita con su médico si tiene tos que dura más de unos días, fiebre, falta de aire o dolor al respirar.
- Consulte si la tos empeora, vuelve después de mejorar o expulsa flema con pus o sangre.
Diagnóstico
Para diagnosticar la neumonía, el médico escuchará sus pulmones con un fonendoscopio y le hará preguntas sobre sus síntomas, enfermedades previas, hábitos y viajes recientes. Según la exploración, puede indicar pruebas para confirmar el diagnóstico.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía de tórax para ver si los pulmones tienen zonas afectadas.
- Análisis de sangre para detectar signos de infección y medir el oxígeno.
- Oximetría de pulso: una pequeña pinza en el dedo que mide el oxígeno en sangre.
- Cultivo de esputo (una muestra de flema) para identificar el microorganismo.
- En algunos casos, tomografía computarizada (TC) o análisis de orina.
Qué esperar en su cita
La consulta suele durar entre 15 y 30 minutos. El médico le explicará los resultados de la exploración y si necesita más pruebas. Es una visita sencilla; puede ir acompañado si se encuentra enfermo o con fiebre.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa probable (bacteriana, viral u otra), de la gravedad y del estado general de la persona. Si la neumonía es bacteriana, se utiliza un antibiótico recetado por el médico. Si es viral, el reposo y los cuidados de apoyo suelen ser suficientes. En casos graves puede ser necesario el ingreso hospitalario para recibir oxígeno, líquidos intravenosos y vigilancia médica.
Autocuidado en el hogar
- Descanse lo suficiente para que el cuerpo pueda combatir la infección.
- Beba líquidos con frecuencia (agua, caldos, infusiones) para mantener la hidratación y ayudar a fluidificar la mucosidad.
- Tome medicamentos para la fiebre o el dolor solo si su médico se lo ha indicado.
- No fume ni se exponga al humo del tabaco.
- Evite el contacto con otras personas mientras tenga fiebre o síntomas activos.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar antibióticos orales para las infecciones bacterianas o antivirales en algunos casos. En el hospital, algunos pacientes requieren oxígeno suplementario, medicamentos inhalados para abrir las vías respiratorias o líquidos por vía intravenosa. Es fundamental seguir exactamente el plan de tratamiento indicado y completarlo, aunque se sienta mejor.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no suele ser necesaria en la neumonía. Solo en complicaciones muy raras, como un absceso pulmonar o un derrame pleural que no drena bien, un equipo especializado puede plantear un procedimiento de drenaje.
Vivir con esta afección
Durante la recuperación es normal sentirse cansado durante varias semanas. Aumente su actividad de forma gradual y descanse cuando lo necesite. Duerma lo suficiente y lave bien sus manos para no contagiar a otras personas.
Consejos de estilo de vida
- Si fuma, busque ayuda para dejarlo y evite el humo de tabaco.
- Cúbrase la boca con el codo al toser o estornudar.
- Deseche los pañuelos usados y lávese las manos con frecuencia.
- Ventile las habitaciones y evite el humo o ambientes contaminados.
- Mantenga al día las vacunas recomendadas por su médico.
Dieta y ejercicio
Una alimentación completa con frutas, verduras, proteínas y cereales ayuda a la recuperación. Es importante beber suficientes líquidos cada día. Empiece con caminatas cortas y vaya subiendo la duración según su energía y sin provocar falta de aire. Consulte a su médico antes de retomar ejercicio intenso.
Salud mental y bienestar emocional
Es habitual sentirse preocupado, triste o ansioso durante una enfermedad respiratoria. Comparta cómo se siente con familiares o amigos. Si el malestar emocional es intenso o dura mucho, hable con su médico o un profesional de salud mental. Recuerde que en una crisis emocional puede buscar apoyo en una línea de ayuda de su país.
Prevención
La neumonía puede prevenirse en gran medida con vacunas, una buena higiene de manos, una alimentación saludable y evitando el humo del tabaco. También es útil mantener bajo control las enfermedades crónicas.
Vacunas
Existen vacunas contra algunas de las bacterias que más causan neumonía, como la vacuna antineumocócica, y la vacuna de la gripe, que puede prevenir la gripe y sus complicaciones. Pregunte a su médico o centro de salud qué vacunas le corresponden según su edad y situación.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado sistemático para la neumonía en personas sanas. Lo importante es acudir al médico ante síntomas respiratorios y seguir las revisiones recomendadas si tiene una enfermedad crónica o mayor riesgo.
Complicaciones
Si no se trata
- La infección puede extenderse a la sangre (bacteriemia), lo que puede poner en peligro la vida.
- Puede acumularse líquido alrededor de los pulmones (derrame pleural), que a veces necesita drenaje.
- Puede formarse una bolsa de pus en el pulmón (absceso pulmonar).
- En personas con EPOC o asma, la neumonía puede empeorar la función respiratoria.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas con neumonía mejoran por completo en unas semanas o unos pocos meses, sobre todo cuando se diagnostica y trata a tiempo. Los grupos de mayor riesgo pueden necesitar más tiempo y cuidados, pero los tratamientos actuales han mejorado mucho el pronóstico. Con la atención adecuada y el apoyo del equipo médico, lo más habitual es una buena recuperación.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.