Seasonal allergic rhinitis
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La rinitis alérgica estacional, también conocida como fiebre del heno, es una reacción alérgica que ocurre cuando la nariz y los ojos entran en contacto con polen u otros alérgenos del aire durante ciertas épocas del año, como la primavera o el otoño. Esto provoca inflamación en las fosas nasales y produce molestias típicas como estornudos, picazón y secreción nasal.
Datos clave
- No es contagiosa, no se transmite de persona a persona.
- Aparece principalmente en primavera y otoño, cuando hay más polen en el aire.
- Se puede controlar con medidas simples y tratamientos recetados por el médico.
Sí, es una de las enfermedades alérgicas más frecuentes. Millones de personas en todo el mundo la padecen, especialmente niños y adultos jóvenes.
Puede afectar a personas de cualquier edad, pero suele comenzar en la infancia o adolescencia. Quienes tienen antecedentes familiares de alergias, asma o eccema tienen mayor riesgo.
Síntomas
- Dificultad para respirar o falta de aire intensa
- Hinchazón en la cara, labios, lengua o garganta
- Sibilancias (silbidos al respirar) que no mejoran
- Mareo o desmayo (posible reacción alérgica grave llamada anafilaxia)
- ⚠Síntomas nasales que no mejoran con cuidados básicos y afectan la vida diaria
- ⚠Dolor facial intenso o fiebre alta (posible infección de los senos nasales)
- ⚠Secreción nasal espesa y de color verdoso o amarillento que dura varios días
Síntomas comunes
- Estornudos frecuentes, a menudo en cadena
- Picazón en la nariz, el paladar o la garganta
- Secreción nasal acuosa y abundante
- Congestión nasal (nariz tapada)
- Ojos llorosos, rojos y con picazón (conjuntivitis alérgica)
Síntomas en niños
- Además de los síntomas anteriores, los niños pueden tener ojeras oscuras (alas alérgicas)
- Respiración por la boca debido a la congestión nasal
- Problemas para dormir y cansancio durante el día
- Irritabilidad o dificultad para concentrarse en la escuela
Síntomas en adultos mayores
- Los síntomas pueden ser menos notorios o confundirse con los de un resfriado común
- La congestión nasal puede empeorar problemas respiratorios o cardiovasculares previos
- Es importante no automedicarse sin consultar al médico
Causas
Causas principales
- El polen de árboles (como olivo, abedul o plátano de sombra) en primavera
- El polen de pastos y gramíneas a finales de primavera y verano
- El polen de malezas (como la ambrosía o el llantén) a finales de verano y otoño
- Las esporas de moho al aire libre, especialmente en otoño y en climas húmedos
Factores de riesgo
- Tener antecedentes familiares de alergias, asma o eccema
- Padecer asma u otras alergias (por ejemplo, a los ácaros o al pelo de mascotas)
- Vivir en zonas con alta concentración de polen o mucha vegetación
- El cambio climático que alarga las temporadas de polinización
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dificultad para respirar, hinchazón en la cara o garganta, o sibilancias intensas (llame a emergencias de inmediato)
- Si presenta fiebre alta (más de 38 °C) junto con dolor facial intenso o secreción nasal espesa
Programe una cita de rutina si:
- Si los síntomas duran varias semanas y afectan su sueño, trabajo o estudios
- Si los remedios caseros o los medicamentos de venta libre no le alivian lo suficiente
- Si tiene asma y nota que sus síntomas empeoran en temporada de polen
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre sus síntomas, cuándo aparecen y si hay antecedentes familiares de alergias. También puede examinarle la nariz y los ojos. Si es necesario, solicitará pruebas para confirmar la alergia.
Pruebas que se pueden realizar
- Pruebas cutáneas (test de alergia): se colocan pequeñas gotas de alérgenos en la piel del brazo o la espalda para ver si hay reacción (enrojecimiento e hinchazón)
- Análisis de sangre: mide la cantidad de anticuerpos específicos (IgE) contra ciertos alérgenos, como el polen
Qué esperar en su cita
Las pruebas son rápidas y apenas duelen. Los resultados ayudarán a identificar exactamente a qué es alérgico y así poder planificar el tratamiento más adecuado.
Tratamiento
El tratamiento de la rinitis alérgica estacional busca aliviar los síntomas y reducir la inflamación. Incluye medidas para evitar el polen, cuidados en casa y, si es necesario, medicamentos recetados por el médico.
Autocuidado en el hogar
- Evite salir al aire libre en días de mucho polen, especialmente a primera hora de la mañana y al atardecer
- Mantenga las ventanas cerradas en casa y en el coche durante la temporada de polen
- Use gafas de sol para proteger los ojos y una mascarilla si va a estar en ambientes con mucho polen
- Lávese la nariz con solución salina (agua con sal) para eliminar el polen y aliviar la congestión
- Dúchese y cámbiese de ropa después de estar al aire libre para quitar el polen de la piel y el cabello
Tratamientos médicos
El médico puede recomendar medicamentos que alivian los síntomas, como antihistamínicos (en pastillas o spray nasal), aerosoles nasales con corticosteroides para reducir la inflamación, y descongestionantes para la congestión nasal (estos últimos solo por poco tiempo y bajo supervisión). En algunos casos, se puede considerar la inmunoterapia (inyecciones o tabletas sublinguales) para habituar al cuerpo al alérgeno. Siempre siga las indicaciones de su médico y no use ningún medicamento sin receta durante más tiempo del recomendado.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no suele ser necesaria. Solo en casos muy raros de complicaciones como pólipos nasales grandes o problemas estructurales que bloquean la respiración, pero esto no es habitual en la rinitis alérgica estacional.
Vivir con esta afección
Con unos buenos hábitos y el tratamiento adecuado, la rinitis alérgica estacional no tiene por qué impedirle disfrutar de la vida. Planifique sus actividades al aire libre consultando el nivel de polen (muchas apps meteorológicas lo indican) y tenga a mano los medicamentos que su médico le haya recetado.
Consejos de estilo de vida
- Use purificadores de aire con filtro HEPA en casa para reducir el polen en el ambiente
- Limpie el polvo con un paño húmedo y aspire frecuentemente con aspiradora de filtro HEPA
- Evite secar la ropa al aire libre durante la temporada de polen, porque el polen se pega a las prendas
- Si tiene mascotas, báñelas con frecuencia y no las deje dormir en su cama
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial para la rinitis alérgica, pero una alimentación equilibrada rica en frutas y verduras ayuda a mantener fuerte el sistema inmunológico. El ejercicio es beneficioso, aunque es mejor hacerlo en interiores o en horas de bajo polen (por ejemplo, después de la lluvia).
Salud mental y bienestar emocional
Los síntomas como la congestión, los estornudos y el picor pueden ser muy molestos, afectar el sueño y hacer que se sienta cansado o irritable. Si nota que la alergia le afecta el ánimo o le causa ansiedad, hable con su médico. No dude en buscar apoyo emocional si lo necesita.
Prevención
No se puede prevenir por completo, pero sí se pueden reducir mucho los síntomas evitando el contacto con el polen. Las medidas de autocuidado antes mencionadas son la mejor forma de prevención.
Complicaciones
Si no se trata
- Sinusitis (infección de los senos nasales) por la inflamación y acumulación de moco
- Otitis media (inflamación del oído medio) en niños
- Empeoramiento del asma si ya se padece
- Formación de pólipos nasales (crecimientos benignos en la nariz)
Pronóstico a largo plazo
Con un diagnóstico y tratamiento adecuados, la gran mayoría de las personas con rinitis alérgica estacional llevan una vida completamente normal. Es una afección crónica, pero se puede controlar muy bien. No pierda la esperanza: con la ayuda de su médico y pequeños cambios en su rutina, los síntomas dejarán de ser un obstáculo.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 9 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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