Shingles rash
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El herpes zóster, también conocido como culebrilla, es una infección viral que causa un sarpullido doloroso con ampollas. Es causado por el mismo virus que produce la varicela (el virus varicela-zóster). Después de tener varicela, el virus permanece inactivo en el cuerpo y puede reactivarse años después, provocando el herpes zóster.
Datos clave
- El herpes zóster no se puede contagiar de una persona a otra, pero el virus puede transmitirse a alguien que nunca haya tenido varicela o la vacuna, causándole varicela.
- El dolor puede durar semanas o meses después de que el sarpullido desaparezca; esto se llama neuralgia postherpética.
- Existe una vacuna que puede reducir el riesgo de tener herpes zóster y sus complicaciones.
Sí, es bastante común. Aproximadamente 1 de cada 3 personas en algún momento de su vida tendrá herpes zóster, especialmente después de los 50 años.
Afecta principalmente a personas mayores de 50 años y a aquellas con el sistema inmunológico debilitado, como quienes reciben quimioterapia, tienen VIH o toman medicamentos que suprimen las defensas.
Síntomas
- Sarpullido cerca del ojo: puede causar pérdida de visión.
- Dolor de cabeza muy intenso, rigidez en el cuello o confusión.
- Fiebre muy alta (más de 39°C) o dificultad para respirar.
- Si tiene el sistema inmunológico muy débil y desarrolla síntomas graves.
- ⚠Dolor intenso que no mejora con medicamentos de venta libre.
- ⚠Sarpullido que se extiende a otras partes del cuerpo.
- ⚠Ampollas que se infectan (enrojecimiento, pus, aumento del dolor).
- ⚠Sarpullido en el oído o dentro de la boca.
Síntomas comunes
- Dolor, ardor, hormigueo o picazón en un área de la piel, generalmente en un lado del cuerpo o la cara.
- Sarpullido que se convierte en ampollas llenas de líquido que se secan y forman costras.
- Fiebre, dolor de cabeza, escalofríos y malestar general.
Síntomas en niños
- En los niños, el herpes zóster es poco común y suele ser más leve que en los adultos.
- Puede presentar un sarpullido con ampollas sin tanto dolor.
Síntomas en adultos mayores
- El dolor suele ser más intenso y duradero en personas mayores.
- El riesgo de complicaciones como neuralgia postherpética (dolor persistente) es mayor.
- Las ampollas pueden tardar más en sanar.
Causas
Causas principales
- El herpes zóster es causado por la reactivación del virus varicela-zóster, el mismo que causa la varicela. Después de tener varicela, el virus permanece dormido en los ganglios nerviosos y puede despertarse por varias razones.
Factores de riesgo
- Edad avanzada: mayor riesgo a partir de los 50 años.
- Sistema inmunológico debilitado debido a enfermedades (VIH, cáncer) o tratamientos (quimioterapia, corticosteroides).
- Estrés físico o emocional intenso.
- Haber tenido varicela antes de cumplir 1 año de edad.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el sarpullido está en el ojo, la nariz o la frente (riesgo de daño ocular).
- Si tiene dolor intenso y recurrente o fiebre alta.
- Si el sistema inmunológico está muy debilitado (por ejemplo, tras un trasplante).
Programe una cita de rutina si:
- Si aparece un sarpullido doloroso con ampollas, aunque no sea urgente, consulte a su médico para recibir tratamiento antiviral lo antes posible (idealmente en las primeras 72 horas).
Diagnóstico
El médico generalmente diagnostica el herpes zóster con solo ver el sarpullido y escuchar sus síntomas, especialmente si tiene ampollas en un lado del cuerpo y dolor previo.
Pruebas que se pueden realizar
- En casos dudosos, se puede tomar una muestra del líquido de las ampollas para realizar una prueba de PCR (reacción en cadena de la polimerasa) que confirma el virus.
- También se puede hacer un análisis de sangre para detectar anticuerpos.
Qué esperar en su cita
El médico examinará el sarpullido, le preguntará sobre el dolor y otros síntomas, y revisará su historial médico. Si es necesario, tomará una muestra con un hisopo. El diagnóstico suele ser rápido.
Tratamiento
El tratamiento busca reducir la duración y gravedad de la infección, aliviar el dolor y prevenir complicaciones. Incluye medicamentos antivirales (que combaten el virus) y analgésicos (para el dolor).
Autocuidado en el hogar
- Mantenga el sarpullido limpio y seco para evitar infecciones bacterianas.
- Aplique compresas frías o húmedas para aliviar el dolor y la picazón.
- Use ropa suelta y de algodón para no irritar la piel.
- Evite rascarse las ampollas para no dejar cicatrices ni propagar el virus.
- Descanse lo suficiente y reduzca el estrés.
Tratamientos médicos
Los médicos suelen recetar medicamentos antivirales para acortar la enfermedad y reducir el riesgo de dolor persistente. También pueden recomendar analgésicos de venta libre o recetados para controlar el dolor. En algunos casos, se usan cremas o parches que calman el dolor. No se deben tomar corticosteroides sin supervisión médica.
¿Cuándo se considera la cirugía?
No se requiere cirugía para tratar el herpes zóster. En casos muy raros de complicaciones (como infecciones profundas), podría ser necesaria, pero no es habitual.
Vivir con esta afección
El herpes zóster puede ser doloroso, pero la mayoría de las personas continúan con sus actividades normales con algunas modificaciones. Evite compartir toallas o ropa de cama mientras tenga ampollas activas. Lávese las manos frecuentemente.
Consejos de estilo de vida
- Descanse cuando sienta cansancio, ya que el cuerpo necesita energía para combatir el virus.
- Use técnicas de relajación como respiración profunda o meditación para manejar el dolor y el estrés.
- Evite el contacto cercano con personas que no hayan tenido varicela o la vacuna, especialmente bebés y mujeres embarazadas.
Dieta y ejercicio
Una dieta balanceada rica en frutas, verduras y proteínas ayuda a fortalecer el sistema inmunológico. El ejercicio suave como caminar puede ser beneficioso si el dolor lo permite, pero evite esfuerzos que irriten la zona afectada.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor del herpes zóster puede causar ansiedad, depresión o dificultad para dormir. Es normal sentirse preocupado. Hable con su médico si el malestar emocional es intenso; pueden sugerirle apoyo psicológico o técnicas de manejo del dolor.
Prevención
Sí, se puede prevenir o reducir el riesgo mediante la vacunación. La vacuna contra el herpes zóster está recomendada para adultos mayores de 50 años y para personas con sistemas inmunológicos debilitados a partir de los 18 años, según su médico.
Vacunas
Existe una vacuna llamada vacuna contra el herpes zóster (no confundir con la vacuna contra la varicela). Generalmente se aplica en dos dosis. Consulte a su médico o centro de salud sobre cuándo y cómo vacunarse.
Programas de detección
No se realizan pruebas de detección de rutina para el herpes zóster. La prevención se basa en la vacunación y en mantener un sistema inmunológico saludable.
Complicaciones
Si no se trata
- Neuralgia postherpética: dolor intenso y duradero que puede persistir meses o años después de que el sarpullido sane.
- Infecciones bacterianas en las ampollas que pueden causar cicatrices.
- Problemas oculares si el sarpullido afecta el ojo, incluyendo pérdida de visión.
- Problemas neurológicos como debilidad muscular o parálisis facial (síndrome de Ramsay Hunt) si afecta el oído.
Pronóstico a largo plazo
Con tratamiento temprano, la mayoría de las personas se recuperan sin problemas graves. El herpes zóster suele desaparecer en 2 a 4 semanas. Aunque el dolor puede ser molesto, existen opciones para controlarlo. La vacuna reduce significativamente el riesgo de complicaciones. Si sigue las indicaciones de su médico, la probabilidad de una recuperación completa es muy alta.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
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Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 9 de julio de 2026
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