Problemas de tendones en niños
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Los tendones son cordones resistentes que unen los músculos a los huesos. En los niños, estos tejidos todavía están creciendo y pueden irritarse o inflamarse, especialmente durante periodos de crecimiento rápido o actividad deportiva intensa.
Datos clave
- Los tendones ayudan a mover las articulaciones y a transmitir la fuerza de los músculos.
- En la infancia, los puntos donde los tendones se unen a los huesos (zonas de crecimiento) pueden doler durante los estirones.
- La mayoría de los dolores de tendones en niños mejoran con reposo, hielo y una vuelta gradual a la actividad.
Es bastante común. Muchos niños activos experimentan molestias en los tendones, sobre todo en la rodilla o el talón, durante las etapas de crecimiento rápido.
Suele afectar a niños y adolescentes de entre 8 y 15 años que practican deportes con saltos, carreras o cambios de dirección, como fútbol, baloncesto, atletismo o bailar.
Síntomas
- Llama de inmediato a emergencias (en España, 112; en otros países, el número local) si el niño presenta...
- Dolor intenso y repentino tras un golpe o caída.
- Incapacidad para mover una articulación o apoyar el pie.
- Deformidad visible o un 'chasquido' en la zona.
- Herida abierta con sangrado abundante cerca del tendón.
- ⚠Dolor que no mejora con reposo en un día.
- ⚠Inflamación o enrojecimiento creciente.
- ⚠Fiebre junto con dolor en un tendón.
- ⚠Cojea o evita caminar durante más de un día.
Síntomas comunes
- Dolor en la zona del tendón al moverse o al tocarla.
- Inflamación o hinchazón leve sobre el tendón.
- Rigidez al despertar o después de estar sentado un rato.
Síntomas en niños
- Dolor en la rodilla, justo debajo de la rótula.
- Dolor en el talón, sobre todo al correr o saltar.
- Cojea o evita apoyar el pie.
- Dolor que aparece después del deporte y mejora con el reposo.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, el dolor de tendones suele deberse al desgaste y puede manifestarse como rigidez o dolor en el hombro, el codo o la muñeca.
Causas
Causas principales
- Uso excesivo, como entrenar demasiado o descansar muy poco.
- Estirones de crecimiento, que estiran músculos y tendones.
- Técnicas deportivas incorrectas o mal calentamiento.
- Músculos tensos o débiles que sobrecargan el tendón.
Factores de riesgo
- Practicar deporte de competición varias veces por semana.
- Cambios bruscos en la intensidad o duración del ejercicio.
- Falta de días de descanso.
- Calzado inadecuado o superficies duras.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si el dolor impide caminar o mover la extremidad.
- Si hay un bulto o deformidad en la zona.
- Si el dolor comenzó después de una caída o golpe fuerte.
Programe una cita de rutina si:
- Si el dolor dura más de tres días o reaparece con la actividad.
- Si el niño evita jugar o ir al colegio por el dolor.
- Si quieres orientación para adaptar el deporte.
Diagnóstico
El médico examinará la zona, preguntará por los síntomas y cómo aparecieron, y evaluará la fuerza y el movimiento para descartar otras lesiones.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía, para descartar fracturas o problemas en el hueso.
- Ecografía, para ver el tendón y su inflamación.
- Resonancia magnética, solo si hay sospecha de desgarro u otros daños.
Qué esperar en su cita
El médico te explicará los hallazgos y recomendará un plan de tratamiento que suele incluir reposo, hielo y ejercicios. No suelen ser necesarias pruebas complejas en los casos habituales.
Tratamiento
El tratamiento principal es descansar la zona, aplicar hielo y reanudar la actividad poco a poco. La mayoría de los niños mejoran sin necesidad de intervenciones invasivas.
Autocuidado en el hogar
- Aplicar hielo envuelto en un paño durante 10-15 minutos varias veces al día.
- Hacer reposo relativo: reducir la intensidad del deporte, pero no dejar de moverse del todo.
- Elevar la zona cuando esté hinchada.
- Estirar suavemente los músculos cercanos al tendón.
Tratamientos médicos
El médico puede recomendar fisioterapia para fortalecer los músculos y mejorar la flexibilidad. En algunos casos, se usan medicamentos para aliviar el dolor y la inflamación, siempre indicados por un profesional y adaptados a la edad. También pueden sugerirse plantillas o cambios en el calzado.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía es poco frecuente en niños. Solo se considera si existe un desgarro grave del tendón o si el dolor no mejora tras meses de tratamiento conservador.
Vivir con esta afección
Anima a tu hijo a mantenerse activo, pero con descansos y sin llegar al dolor intenso. Ajusta los entrenamientos y elige actividades de menor impacto como nadar o montar en bicicleta mientras se recupera.
Consejos de estilo de vida
- Realizar un calentamiento adecuado antes del deporte.
- Usar calzado deportivo adecuado y en buen estado.
- Incluir días de descanso en la semana.
- Fomentar el estiramiento después del ejercicio.
Dieta y ejercicio
Una dieta variada con frutas, verduras, proteínas y lácteos ayuda al crecimiento y a la reparación de los tejidos. El ejercicio es beneficioso siempre que se ajuste a la tolerancia del dolor y con un aumento progresivo de la carga.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor crónico puede causar frustración, tristeza o ansiedad en el niño. Es importante escuchar sus emociones, ofrecer apoyo y animarle a mantener una vida social y escolar normal.
Prevención
En muchas ocasiones, se puede prevenir o reducir el riesgo con buenos hábitos: calentar antes del ejercicio, aumentar la carga poco a poco, descansar lo suficiente y usar el equipo adecuado.
Complicaciones
Si no se trata
- Cronicidad del dolor, que puede durar semanas o meses.
- Daño en la zona de crecimiento del hueso.
- Pérdida de fuerza o limitación para practicar deporte.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de los problemas de tendones en niños se resuelven por completo con reposo, ajustes en la actividad y fisioterapia. Con paciencia y constancia, los niños vuelven a jugar y a hacer deporte con normalidad.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.