Ablación por radiofrecuencia guiada por imágenes
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La ablación por radiofrecuencia guiada por imágenes es un procedimiento médico en el que se usa una aguja muy fina para aplicar calor y destruir células anormales, como tumores pequeños. El médico guía la aguja con ayuda de imágenes como ecografías o tomografías, para llegar exactamente al lugar indicado.
Datos clave
- Es un tratamiento mínimamente invasivo, es decir, no requiere una cirugía abierta grande.
- Se usa principalmente para tumores pequeños en el hígado, pulmón, riñón, huesos o tiroides.
- Las imágenes en tiempo real permiten al médico ver la aguja mientras se mueve dentro del cuerpo, lo que aumenta la precisión.
No es un procedimiento que se realice a diario, pero se usa con frecuencia en centros médicos especializados para tratar ciertos tumores o nódulos cuando otras opciones no son posibles.
Afecta principalmente a personas que tienen tumores pequeños (de menos de 3 o 4 centímetros) y que no pueden someterse a cirugía o prefieren una opción menos invasiva. También se usa en personas con arritmias cardíacas en el área de cardiología.
Síntomas
- Dificultad para respirar repentina después del procedimiento
- Dolor intenso en el pecho o el vientre que no calma con el reposo
- Fiebre alta con escalofríos (más de 38.5 °C)
- Sangrado abundante por el lugar de la punción que no se detiene con presión
- ⚠Hinchazón, enrojecimiento o secreción en el lugar de la aguja
- ⚠Dolor que empeora en lugar de mejorar después del primer día
- ⚠Náuseas o vómitos que impiden comer o beber
Causas
Causas principales
- La ablación por radiofrecuencia se usa para tratar tumores que aparecen por enfermedades como cirrosis hepática, cáncer de pulmón, cáncer de riñón o metástasis de otros cánceres.
- También se usa para tratar nódulos tiroideos que producen demasiada hormona o que crecen demasiado.
Factores de riesgo
- Tener un tumor en una zona difícil de operar o cerca de vasos sanguíneos grandes
- No ser candidato para cirugía abierta por problemas de salud como enfermedades del corazón o pulmones
- Tener un tamaño de tumor pequeño (menor de 3-4 cm) y bien localizado
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene fiebre alta o escalofríos después del procedimiento
- Si nota sangrado abundante o dolor que empeora
Programe una cita de rutina si:
- Programe una cita de seguimiento según lo indique su médico, generalmente a las 4 a 6 semanas después de la ablación.
Diagnóstico
Antes de decidir si la ablación es adecuada, el médico realiza estudios de imágenes (ecografía, tomografía o resonancia) para ver el tamaño, la ubicación y el número de tumores. También pueden hacer una biopsia para confirmar el tipo de tumor.
Pruebas que se pueden realizar
- Ecografía o ultrasonido
- Tomografía computarizada (TC)
- Resonancia magnética (RM)
- Análisis de sangre para ver la función del hígado, riñones y coagulación
Qué esperar en su cita
El médico le explicará los pasos: se le aplicará anestesia local o sedación, se insertará una aguja fina guiada por imágenes, y sentirá algo de calor durante la aplicación. El procedimiento dura entre 30 y 90 minutos. Después, lo observarán unas horas y podrá volver a casa el mismo día en muchos casos.
Tratamiento
La ablación por radiofrecuencia guiada por imágenes es el tratamiento principal que se explica aquí. No reemplaza otros tratamientos como cirugía, quimioterapia o radioterapia, pero puede ser una opción cuando estos no son posibles.
Autocuidado en el hogar
- Descanse el día del procedimiento y evite esfuerzos físicos intensos durante una semana.
- Aplique hielo en el lugar de la punción si hay hinchazón (envuelto en un paño, no directamente sobre la piel).
- Tome los analgésicos que su médico le recomiende, sin automedicarse.
Tratamientos médicos
El médico puede combinar la ablación con otros tratamientos como quimioterapia o terapia dirigida, según el tipo de tumor. La ablación por sí sola puede ser curativa en tumores pequeños y localizados. No se mencionan medicamentos específicos porque cada caso es único.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si el tumor es muy grande (más de 5 cm), está en una ubicación peligrosa o hay muchos tumores, el médico puede recomendar cirugía abierta en lugar de ablación. La decisión se toma junto con el equipo de oncología.
Vivir con esta afección
La mayoría de las personas retoman sus actividades normales en una semana. Es posible que necesite estudios de seguimiento periódicos para asegurarse de que el tumor no vuelva a crecer.
Consejos de estilo de vida
- Mantenga una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y proteínas magras para ayudar a la recuperación.
- Evite el alcohol si el tumor estaba en el hígado.
- No fume, ya que el tabaco retrasa la cicatrización y empeora la salud general.
Dieta y ejercicio
Coma comidas ligeras los primeros días. Haga caminatas suaves a partir del segundo día, aumentando poco a poco. Evite levantar objetos pesados o hacer deportes de contacto durante al menos dos semanas.
Salud mental y bienestar emocional
Recibir un diagnóstico de tumor puede generar ansiedad o preocupación. Es normal tener miedo o tristeza. Hable con su médico sobre cómo se siente y busque apoyo psicológico si lo necesita.
Prevención
No se puede prevenir la necesidad de una ablación, porque depende de la aparición de tumores. Sin embargo, mantener un estilo de vida saludable (no fumar, comer bien, vacunarse contra hepatitis B) reduce el riesgo de algunos cánceres.
Programas de detección
Las personas con alto riesgo de ciertos cánceres (por ejemplo, cirrosis hepática) deben hacerse ecografías periódicas para detectar tumores pequeños a tiempo.
Complicaciones
Si no se trata
- Sangrado en el lugar de la punción (poco frecuente)
- Infección en el área tratada
- Daño a órganos cercanos como el intestino o el riñón si el tumor está cerca
- Fiebre pasajera por la destrucción del tumor
Pronóstico a largo plazo
La ablación por radiofrecuencia guiada por imágenes es segura y eficaz para tumores pequeños. Muchos pacientes quedan libres de enfermedad o tienen una mejor calidad de vida. Es importante asistir a los controles de seguimiento para detectar cualquier cambio a tiempo. El pronóstico depende del tipo de tumor y de la salud general de cada persona.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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