Consejos para convivir con la diarrea
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La diarrea es la evacuación de heces sueltas o líquidas con más frecuencia de lo normal. Es un síntoma, no una enfermedad en sí. Puede durar uno o dos días y suele desaparecer sola.
Datos clave
- La diarrea es una causa común de deshidratación, especialmente en niños pequeños y personas mayores.
- La mayoría de los casos mejora en unos pocos días con reposo y líquidos.
- Mantener una buena higiene de manos al preparar alimentos ayuda a prevenir muchos casos.
Muy común. Casi todas las personas tienen diarrea alguna vez en la vida. En muchos países es una de las consultas médicas más frecuentes.
Puede afectar a cualquier persona, pero los niños menores de 5 años, los adultos mayores y las personas con defensas bajas tienen mayor riesgo de complicaciones como deshidratación.
Síntomas
- Heces con sangre roja o negras
- Fiebre muy alta (más de 39 °C) que no baja
- Desmayo o pérdida de conciencia
- Dolor abdominal intenso o constante
- Signos graves de deshidratación (labios secos, piel que no vuelve al soltar el pellizco, no orinar)
- ⚠Diarrea que dura más de 48 horas sin mejorar
- ⚠Signos de deshidratación leve o moderada que no mejoran tomando líquidos
- ⚠Vómitos constantes que impiden beber agua
- ⚠En niños: signos de deshidratación o diarrea con vómito abundante
- ⚠En personas mayores: fiebre, confusión o debilidad
Síntomas comunes
- Heces sueltas o líquidas varias veces al día
- Cólicos o dolor abdominal
- Náuseas o vómitos
- Necesidad urgente de ir al baño
- Sensación de hinchazón o gases
Síntomas en niños
- Llanto sin lágrimas y boca seca
- Pañales secos por más de 3 horas
- Hundimiento de los ojos o de la fontanela (la parte blanda de la cabeza)
- Poca energía o somnolencia inusual
Síntomas en adultos mayores
- Mareos o aturdimiento al levantarse
- Confusión o desorientación
- Disminución de la cantidad de orina o color oscuro
- Debilidad intensa o calambres musculares
Causas
Causas principales
- Infecciones por virus, bacterias o parásitos (la causa más común)
- Intoxicación alimentaria por alimentos en mal estado o mal lavados
- Medicamentos como antibióticos o laxantes
- Intolerancias alimentarias (por ejemplo a la lactosa)
- Enfermedades del intestino, como la enfermedad inflamatoria intestinal
Factores de riesgo
- Viajar a lugares con agua o alimentos no seguros
- No lavarse las manos después de ir al baño o antes de comer
- Comer carnes o pescados crudos o poco cocidos
- Tomar agua sin potabilizar
- Tener defensas bajas por enfermedad o edad
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Diarrea con sangre o moco
- Diarrea en un bebé menor de 6 meses
- Diarrea en un adulto mayor de 70 años
- Vómitos que impiden beber líquidos durante más de 12 horas
- Dolor abdominal intenso
- Fiebre alta persistente
Programe una cita de rutina si:
- Diarrea que dura más de 3 días
- Diarrea intermitente que reaparece por semanas
- Pérdida de peso sin causa clara
- Diarrea después de tomar un antibiótico recientemente
Diagnóstico
El médico le hará preguntas sobre sus síntomas, el tiempo que llevan, los alimentos que ha comido y si ha viajado recientemente. Con esas respuestas y una exploración física, suele ser suficiente para orientar el tratamiento.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de una muestra de heces para detectar bacterias o parásitos
- Análisis de sangre si hay signos de deshidratación o infección
- En casos especiales, exploraciones como ecografía o colonoscopia
Qué esperar en su cita
El médico le explicará qué pruebas necesita, si es que necesita alguna. La mayoría de las personas no requieren pruebas. Si le piden una muestra de heces, le darán un recipiente y le explicarán cómo recogerla. Hacer estas pruebas no duele y ayuda a descartar causas tratables.
Tratamiento
El objetivo principal del tratamiento es reponer los líquidos y las sales que se pierden con la diarrea y evitar la deshidratación. En la mayoría de los casos, la diarrea mejora sola sin necesidad de medicamentos.
Autocuidado en el hogar
- Beber mucha agua, caldos claros o suero de rehidratación oral en pequeños sorbos a lo largo del día
- Evitar bebidas con mucha azúcar, refrescos, café y alcohol, porque pueden empeorar la diarrea
- Comer comidas ligeras: plátano, arroz blanco, tostadas, manzana o zanahoria cocida
- Evitar alimentos grasos, picantes, lácteos y muy condimentados hasta que mejore
- Descansar y mantenerse en casa para evitar contagios
Tratamientos médicos
Si la causa es una infección bacteriana, el médico puede recetar antibióticos u otros medicamentos específicos. Para calmar los síntomas, a veces se usan fármacos que disminuyen la frecuencia de las evacuaciones, pero no deben usarse sin indicación médica, especialmente si hay fiebre o sangre en las heces. El médico decidirá el tratamiento más adecuado según su situación.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En caso de diarrea crónica relacionada con enfermedades del intestino, es muy poco frecuente necesitar cirugía. Solo algunos casos graves de enfermedad inflamatoria intestinal pueden requerir intervención, pero eso lo decide un especialista.
Vivir con esta afección
Cuando tiene diarrea, la prioridad es hidratarse y descansar. Asegúrese de tener líquidos a mano y vaya al baño cuando lo necesite. Si trabaja o estudia, quédese en casa al menos hasta que los síntomas comiencen a mejorar, tanto por su recuperación como para evitar contagiar a otros.
Consejos de estilo de vida
- Lávese las manos con agua y jabón, sobre todo después de ir al baño y antes de comer
- Prepare los alimentos en superficies limpias y cocínelos bien
- Use agua embotellada o hervida si no está seguro de la calidad del agua
- Cuando tenga que salir de casa, lleve una botella y conozca dónde hay un baño cercano
- Si cuida a un niño con diarrea, lávele las manos y cambie los pañales con mucho cuidado
Dieta y ejercicio
Durante la diarrea, la alimentación debe ser suave y fácil de digerir: arroz, pasta sin salsa, pollo asado o hervido, pescado blanco. A medida que mejore, puede reintroducir otros alimentos poco a poco. Evite el ejercicio intenso hasta recuperar las fuerzas, aunque caminar un poco dentro de casa puede ayudar.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con diarrea prolongada puede causar ansiedad, vergüenza o frustración, sobre todo si no se sabe la causa. Es normal sentirse así. Hable con su médico si estos sentimientos le afectan; también puede ser útil llevar un diario de síntomas y sentimientos para entender sus emociones.
Prevención
Sí, muchas diarreas se pueden prevenir con medidas sencillas de higiene y alimentación. Lávese las manos con frecuencia, consuma agua potable, hierva el agua si no es segura y cocine bien los alimentos. En viajes a lugares con riesgo, evite comidas crudas y alimentos de vendedores ambulantes.
Vacunas
Existen vacunas contra el rotavirus, una causa frecuente de diarrea en niños pequeños. Pregunte a su pediatra o centro de salud sobre la vacunación infantil. También hay vacuna contra el cólera en algunas regiones, según el riesgo.
Programas de detección
No hay pruebas de cribado específicas para la diarrea en personas sin síntomas. Si tiene episodios recurrentes, el médico puede indicar estudios para buscar intolerancias o enfermedades del intestino, pero eso no es rutina.
Complicaciones
Si no se trata
- Deshidratación (pérdida excesiva de agua y sales)
- Desequilibrio de electrolitos que puede afectar al corazón y los músculos
- Insuficiencia renal en casos graves
- Desnutrición, especialmente en niños pequeños o ancianos
- Contagio a otras personas si la causa es infecciosa
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las diarreas agudas mejoran en unos pocos días con cuidados en casa y líquidos adecuados. Aunque puede ser incómoda y agotadora, casi siempre es un trastorno temporal. Con la atención médica oportuna, incluso los casos más serios se resuelven bien. Tenga paciencia y siga las recomendaciones de su profesional de salud.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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