Hemorroides: cómo reducir el riesgo y cuidar tu salud digestiva
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las hemorroides son venas hinchadas en la parte baja del recto y el ano. Pueden causar molestias, picor, dolor y, a veces, sangrado. Aunque resultan incómodas, son muy comunes y, en la mayoría de los casos, se pueden prevenir o aliviar con hábitos saludables.
Datos clave
- Son muy frecuentes: alrededor de tres de cada cuatro personas las tendrá en algún momento de su vida.
- El estreñimiento y el esfuerzo al ir al baño son las causas más habituales.
- A menudo mejoran con cambios en la alimentación, el ejercicio y el cuidado diario de la zona.
Sí, las hemorroides son muy comunes. Se estima que aproximadamente el 75% de las personas las padecerá en algún momento, especialmente entre los 45 y los 65 años.
Pueden afectar a cualquier persona, pero son más frecuentes en personas adultas, mujeres embarazadas, personas con estreñimiento crónico, quienes pasan mucho tiempo sentadas o quienes levantan objetos pesados con frecuencia.
Síntomas
- Sangrado abundante por el recto que no se detiene
- Dolor muy intenso o repentino en la zona anal
- Mareos, desmayo o sensación de debilidad junto con el sangrado
- Ante cualquiera de estos síntomas, llama a los servicios de emergencia de tu país de inmediato (en España, el 112).
- ⚠Sangrado persistente o que aparece varias veces sin causa clara
- ⚠Un bulto muy doloroso que aparece de repente, que podría ser una hemorroide con coágulo
- ⚠Fiebre, escalofríos o secreción con mal olor en la zona anal
Síntomas comunes
- Picazón o irritación en la zona anal
- Dolor o molestia al sentarse o al defecar
- Sangrado de color rojo brillante en el papel higiénico o después de defecar
- Hinchazón, bultos o algo que se siente como una protuberancia cerca del ano
Síntomas en niños
- En niños las hemorroides son poco frecuentes. Si un niño tiene picor, dolor o sangrado ligero al ir al baño, debe ser valorado por un pediatra para descartar otros problemas.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores, los síntomas de las hemorroides pueden parecerse a los de otros trastornos digestivos. El sangrado o el dolor en la zona anal siempre deben ser revisados por un médico.
Causas
Causas principales
- Aumento de la presión en las venas del recto y el ano
- Estreñimiento y esfuerzo excesivo al defecar
- Permanecer sentado durante periodos prolongados, especialmente en el inodoro
- Embarazo y parto, por la presión del útero y los cambios hormonales
Factores de riesgo
- Edad mayor
- Exceso de peso u obesidad
- Dieta pobre en fibra y baja ingesta de agua
- Esfuerzo repetido al levantar objetos pesados
- Tos crónica o estornudos violentos
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si notas sangrado por el recto, especialmente si es abundante, oscuro o no desaparece
- Si sientes dolor intenso o un bulto muy sensible en la zona anal
- Si el sangrado se acompaña de fiebre, escalofríos o malestar general
Programe una cita de rutina si:
- Si tienes molestias recurrentes en la zona anal
- Si el sangrado aparece de forma intermitente o al defecar
- Si notas cambios en tus hábitos intestinales que duran más de una semana
Diagnóstico
El médico te hará preguntas sobre tus síntomas, tu alimentación y tus hábitos al ir al baño. Después examinará la zona anal con guantes lubricados y, si es necesario, usará un instrumento corto y flexible llamado anoscopio para ver el interior del recto.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico de la zona anal y tacto rectal
- Anoscopia: un tubo pequeño e iluminado para observar el conducto anal
- Colonoscopia si hay sangrado, para descartar otras causas en el intestino
Qué esperar en su cita
La consulta suele ser rápida y no causa dolor intenso. El médico te explicará con calma lo que encuentra y las opciones de tratamiento. No necesitas sentirte nervioso; conocer el problema es el primer paso para mejorar.
Tratamiento
El tratamiento depende de la gravedad de las hemorroides. En la mayoría de los casos, mejorar la dieta, la hidratación y la higiene local es suficiente. Si no mejoran, existen opciones médicas y quirúrgicas.
Autocuidado en el hogar
- Tomar baños de asiento con agua tibia durante 10 o 15 minutos, varias veces al día
- Aplicar compresas frías o calientes para aliviar el picor y la inflamación
- Limpiar la zona con agua tibia y secar suavemente sin frotar
- Evitar permanecer mucho tiempo sentado, sobre todo en el inodoro
- Usar ropa interior de algodón, holgada y transpirable
Tratamientos médicos
El médico puede recomendar cremas, pomadas o supositorios que alivian el dolor, la inflamación o el picor. También existen procedimientos no quirúrgicos, como la ligadura con banda elástica, la escleroterapia o la coagulación con láser, que se realizan en consultas especializadas. Estos tratamientos siempre deben estar indicados y supervisados por un profesional de la salud.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Cuando las hemorroides son grandes, causan sangrado abundante o no mejoran con otras medidas, puede ser necesaria una operación para extirparlas. El médico te explicará los beneficios y riesgos antes de decidir.
Vivir con esta afección
Vivir con hemorroides es mucho más fácil cuando adoptas rutinas que evitan el estreñimiento y el esfuerzo. Intenta no aguantar las ganas de ir al baño y evita empujar. Con pequeños cambios, la molestia suele disminuir en poco tiempo.
Consejos de estilo de vida
- Haz ejercicio moderado a diario, como caminar, nadar o andar en bicicleta
- Bebe entre 6 y 8 vasos de agua al día, salvo que tu médico indique otra cosa
- Mantén un peso saludable
- Ve al baño en cuanto sientas necesidad, sin retrasarlo
- Elige papel higiénico suave o usa toallitas húmedas sin perfume
Dieta y ejercicio
Llevar una dieta rica en fibra es fundamental: frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales. La fibra ablanda las heces y reduce el esfuerzo al defecar. El ejercicio regular, especialmente caminar, estimula el tránsito intestinal y previene el estreñimiento.
Salud mental y bienestar emocional
Las hemorroides pueden generar vergüenza, ansiedad o irritabilidad, especialmente si el dolor o el sangrado se repiten. Recuerda que es un problema de salud común y no tienes por qué cargar con la molestia en silencio. Hablar con tu médico y seguir un plan de cuidado te ayudará a sentirte mejor.
Prevención
Sí, en gran medida se pueden prevenir. La clave está en evitar el estreñimiento y el esfuerzo al defecar: come con suficiente fibra, toma agua, haz ejercicio y responde a las ganas de ir al baño sin demoras. También es útil no pasar demasiado tiempo sentado en el inodoro.
Complicaciones
Si no se trata
- Sangrado prolongado que puede llegar a causar anemia
- Formación de un coágulo dentro de la hemorroide, conocido como hemorroide trombosada, que produce dolor intenso
- Picazón crónica que provoca irritación, pequeñas heridas o infecciones de la piel
Pronóstico a largo plazo
Las hemorroides no suelen ser peligrosas. Con el tratamiento adecuado y cambios en el estilo de vida, la gran mayoría de las personas mejora por completo y puede retomar sus actividades sin molestias. Aunque a veces reaparecen, mantener hábitos saludables reduce mucho el riesgo.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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