Pleuritis: cómo reducir el riesgo
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La pleuritis es la inflamación de la pleura, una membrana doble que rodea los pulmones y el interior del pecho. Cuando se inflama, puede causar dolor agudo al respirar o toser.
Datos clave
- La pleuritis no es una enfermedad en sí misma, sino una señal de otro problema de salud, como una infección.
- El dolor suele empeorar al respirar hondo, toser o moverte.
- A menudo mejora cuando se trata la causa que la origina, como una infección viral o bacteriana.
No es poco común. Puede aparecer como complicación de infecciones respiratorias en cualquier época del año.
Puede afectar a personas de todas las edades, aunque es más frecuente en quienes tienen infecciones pulmonares, enfermedades autoinmunes o lesiones en el pecho.
Síntomas
- Dolor de pecho repentino e intenso.
- Dificultad grave para respirar o sensación de ahogo.
- Expectorar (toser) sangre.
- ⚠Fiebre alta persistente.
- ⚠Tos que empeora o que produce mucha flema.
- ⚠Dolor en el pecho que no se alivia al cambiar de posición.
Síntomas comunes
- Dolor agudo en el pecho que empeora al respirar hondo, toser o estornudar.
- Sensación de falta de aire.
- Tos seca o con flemas.
Síntomas en niños
- Pueden mostrar irritabilidad o llanto sin causa clara.
- Respirar más rápido de lo normal.
- Fiebre o sensación de malestar general.
Síntomas en adultos mayores
- El dolor puede ser menos intenso o sentirse más como presión.
- Confusión o somnolencia a causa del esfuerzo para respirar.
- Respiración rápida o dificultad para respirar en reposo.
Causas
Causas principales
- Infecciones virales, como resfriados o gripe.
- Infecciones bacterianas, como neumonía o tuberculosis.
- Enfermedades autoinmunes, como lupus o artritis reumatoide.
- Lesiones en el pecho o costillas.
Factores de riesgo
- Tener una infección respiratoria reciente.
- Fumar o respirar humo de tabaco.
- Exposición al asbesto u otras sustancias irritantes.
- Tener una enfermedad autoinmune o renal.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si sientes dolor en el pecho al respirar durante más de un día.
- Si tienes fiebre y tos junto con dolor.
- Si la respiración se vuelve más trabajosa.
Programe una cita de rutina si:
- Si has tenido un resfriado o gripe y todavía sientes molestias en el pecho al toser.
- Si tienes enfermedades crónicas y quieres saber cómo prevenir complicaciones.
Diagnóstico
El médico te escuchará contar lo que sientes, te examinará y pedirá pruebas para observar los pulmones y la pleura.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía de tórax (imagen de los pulmones).
- Análisis de sangre para buscar infección o inflamación.
- Ecografía del tórax para ver si hay líquido.
- Tomografía computarizada (TAC) en casos más complejos.
Qué esperar en su cita
El médico colocará el estetoscopio en tu espalda o pecho para escuchar la respiración. Si hay líquido alrededor del pulmón, puede extraer una muestra con una aguja fina. Esto no requiere cirugía y se hace con anestesia local.
Tratamiento
El tratamiento de la pleuritis se centra en aliviar el dolor, tratar la causa que la provocó y vigilar la respiración. La mayoría de las personas mejora en unos pocos días o semanas.
Autocuidado en el hogar
- Descansa y evita esfuerzos físicos mientras tengas dolor.
- Cambia de posición cómoda para respirar mejor; muchas personas prefieren sentarse ligeramente inclinadas hacia adelante.
- Toma abundantes líquidos, a menos que el médico indique lo contrario.
- No fumes ni respires humo de tabaco.
Tratamientos médicos
Según la causa, el médico puede recetar antiinflamatorios para reducir el dolor y la inflamación, antibióticos si hay una infección bacteriana, o medicamentos para controlar enfermedades autoinmunes. Siempre sigue las indicaciones de tu profesional de salud y no te automediques.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En casos poco frecuentes, si se acumula líquido infectado alrededor del pulmón, se puede necesitar un procedimiento para drenarlo. La cirugía abierta solo se reserva para situaciones graves que no mejoran con otros tratamientos.
Vivir con esta afección
Mientras te recuperas, escucha a tu cuerpo. Si te duele al respirar, reduce la actividad. Lee, descansa y mantén la calma.
Consejos de estilo de vida
- Evita el humo del cigarrillo y la contaminación del aire.
- Descansa lo suficiente.
- Cúbrete la boca al toser o estornudar para proteger a los demás.
Dieta y ejercicio
Lleva una alimentación equilibrada con frutas y verduras. Cuando el dolor desaparezca, puedes retomar el ejercicio de forma gradual, comenzando con caminatas suaves.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con dolor en el pecho puede generar ansiedad o preocupación. Habla con tu médico si te sientes angustiado. El apoyo de la familia y los amigos también es importante.
Prevención
No siempre es posible prevenir la pleuritis, pero se puede reducir el riesgo cuidando la salud respiratoria y tratando a tiempo las infecciones.
Vacunas
Vacunarse contra la gripe y la neumonía puede ayudar a prevenir infecciones que a veces causan pleuritis.
Programas de detección
En personas con exposición prolongada a sustancias como el asbesto, el médico puede recomendar chequeos periódicos para detectar problemas en los pulmones antes de que aparezcan síntomas.
Complicaciones
Si no se trata
- Puede acumularse líquido alrededor del pulmón (derrame pleural).
- El líquido puede infectarse y formar pus (empiema).
- La pleura puede engrosarse o formar cicatrices y dificultar la respiración.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con pleuritis se recupera por completo. La clave es actuar a tiempo y seguir las recomendaciones de tu equipo de salud. La atención temprana ayuda a evitar complicaciones y a recuperar el bienestar.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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