Consejos para el día del procedimiento de hemorroides
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las hemorroides son venas inflamadas e hinchadas en el ano o la parte baja del recto. Pueden causar molestias, picazón o sangrado, pero son muy comunes y tratables. El día del procedimiento, suele ser una atención ambulatoria para aliviar los síntomas.
Datos clave
- Casi la mitad de los adultos tienen hemorroides en algún momento de su vida.
- No siempre causan dolor; a veces solo sangran un poco.
- Existen tratamientos efectivos desde cambios en el estilo de vida hasta procedimientos sencillos.
Sí, las hemorroides son una de las afecciones más frecuentes en el sistema digestivo. Se estima que afectan a 1 de cada 2 personas mayores de 50 años.
Pueden afectar a cualquier persona, pero son más comunes en adultos entre los 45 y 65 años. También son frecuentes durante el embarazo y en personas con estreñimiento crónico o que pasan mucho tiempo sentadas.
Síntomas
- Sangrado abundante que empapa la ropa interior o el inodoro
- Dolor intenso y repentino en el ano o recto
- Sensación de desmayo o mareo junto con el sangrado
- ⚠Sangrado rectal que no se detiene en una hora
- ⚠Fiebre o escalofríos acompañados de dolor anal
- ⚠Imposibilidad para orinar o defecar
Síntomas comunes
- Sangre roja brillante en el papel higiénico o en el inodoro después de defecar
- Picazón o irritación en la zona anal
- Dolor o molestia al estar sentado o al evacuar
- Protuberancias o bultos cerca del ano
Síntomas en niños
- En niños, las hemorroides son poco comunes, pero pueden aparecer por estreñimiento severo o esfuerzo al defecar. Los síntomas son similares: sangrado leve y quejas de dolor al ir al baño.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, las hemorroides son más frecuentes debido al estreñimiento crónico, el uso de laxantes o el debilitamiento de los tejidos. Pueden presentar sangrado más notorio o molestias al caminar.
Causas
Causas principales
- Presión excesiva en las venas del recto debido al esfuerzo al defecar
- Estar sentado por largos períodos, especialmente en el inodoro
- Embarazo y parto, que aumentan la presión abdominal
- Obesidad o sobrepeso
Factores de riesgo
- Estreñimiento crónico o diarrea persistente
- Dieta baja en fibra y poca ingesta de agua
- Levantar objetos pesados de forma repetida
- Antecedentes familiares de hemorroides
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Sangrado rectal intenso o que no se detiene
- Dolor que no mejora con cuidados básicos y empeora
- Bulto que se vuelve muy doloroso o de color oscuro (posible trombosis)
Programe una cita de rutina si:
- Sangre en las heces o en el papel higiénico sin otros síntomas graves
- Molestias persistentes que afectan su calidad de vida
- Síntomas que aparecen por primera vez y quiere descartar otros problemas
Diagnóstico
El médico realizará una conversación sobre sus síntomas, un examen físico y posiblemente una revisión del canal anal con un instrumento llamado anoscopio. Todo es rápido y generalmente indoloro.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen visual y tacto rectal (el médico introduce un dedo enguantado para sentir las hemorroides internas)
- Anoscopia (uso de un tubo corto con luz para ver el interior del ano y recto)
- Colonoscopia (si hay sangrado u otros factores de riesgo, para examinar todo el colon)
Qué esperar en su cita
El día del procedimiento, le pedirán que llegue en ayunas si se va a realizar algún tratamiento. El procedimiento suele durar entre 15 y 30 minutos y se realiza en el consultorio o en una clínica ambulatoria. Podrá irse a casa ese mismo día. Sentirá algunas molestias leves, pero la mayoría de las personas lo toleran bien.
Tratamiento
El objetivo del tratamiento es aliviar los síntomas y, si es necesario, eliminar las hemorroides. El día del procedimiento, se pueden realizar técnicas como la ligadura con banda elástica (colocar una banda en la base de la hemorroide para que se seque y caiga) o la escleroterapia (inyección de una solución para encoger la hemorroide). Estos procedimientos son ambulatorios y no requieren cirugía mayor.
Autocuidado en el hogar
- Tome baños de asiento con agua tibia (sin jabón) durante 10 a 15 minutos, 2 o 3 veces al día, especialmente después de evacuar.
- Aplique compresas frías en la zona para reducir la hinchazón (envueltas en un paño limpio).
- Use ropa interior de algodón holgada y evite el papel higiénico perfumado.
- Evite estar sentado por mucho tiempo; levántese y camine cada hora.
Tratamientos médicos
Su médico puede recomendar cremas o supositorios de venta libre para aliviar la picazón y el dolor, así como analgésicos suaves. En el consultorio, se ofrecen procedimientos como la coagulación con infrarrojos o la crioterapia para encoger las hemorroides. No use ningún medicamento sin consultar primero con su médico o farmacéutico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Cuando las hemorroides son muy grandes, no mejoran con otros tratamientos o están trombosadas, puede ser necesaria una cirugía menor llamada hemorroidectomía. Esto se realiza bajo anestesia y requiere unos días de recuperación en casa. Su médico le explicará si esta opción es adecuada para usted.
Vivir con esta afección
El día del procedimiento, es normal sentir algo de molestia o presión. Su médico le indicará cómo cuidar la zona, por ejemplo, limpiarse suavemente con agua en lugar de frotar. Puede volver a sus actividades normales al día siguiente, pero evite levantar objetos pesados o hacer ejercicio intenso durante unos días.
Consejos de estilo de vida
- Evite el estreñimiento comiendo más fibra (frutas, verduras, cereales integrales) y bebiendo al menos 8 vasos de agua al día.
- No se esfuerce al defecar; si siente la necesidad, vaya al baño de inmediato.
- Mantenga un peso saludable para reducir la presión en las venas rectales.
Dieta y ejercicio
Una dieta rica en fibra y beber suficiente agua ayuda a que las heces sean blandas y fáciles de evacuar. El ejercicio suave, como caminar o nadar, mejora la circulación y previene el estreñimiento. Evite el ejercicio que implique levantar mucho peso hasta que su médico lo autorice.
Salud mental y bienestar emocional
Es normal sentirse preocupado o avergonzado por las hemorroides, pero recuerde que son una afección muy común y tratable. Si la molestia o el sangrado le causan ansiedad, hable con su médico. El apoyo emocional puede venir de familiares o de grupos de ayuda en línea.
Prevención
En muchos casos, las hemorroides se pueden prevenir o evitar que empeoren con una dieta alta en fibra, beber suficiente agua, hacer ejercicio regularmente y no permanecer sentado por largos períodos. Evite el esfuerzo excesivo al defecar y vaya al baño tan pronto como sienta la necesidad.
Programas de detección
No existe una prueba de detección específica para las hemorroides. Sin embargo, si tiene sangrado rectal o factores de riesgo, su médico puede recomendar una colonoscopia para descartar otros problemas más graves, como el cáncer colorrectal.
Complicaciones
Si no se trata
- Trombosis hemorroidal (coágulo dentro de la hemorroide que causa dolor intenso)
- Anemia por pérdida crónica de sangre
- Infección o absceso en la zona anal
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas mejoran por completo. Los síntomas suelen desaparecer en pocos días o semanas. Incluso si las hemorroides reaparecen, hay muchas opciones para controlarlas. No deje que la vergüenza le impida buscar ayuda: su médico está ahí para apoyarle.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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