Hemorroides: qué son, riesgos y beneficios de los tratamientos
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las hemorroides son venas inflamadas en el área del recto y el ano. Son similares a las várices (venas hinchadas) que a veces aparecen en las piernas. Pueden ser internas (dentro del recto) o externas (debajo de la piel alrededor del ano).
Datos clave
- Las hemorroides son muy comunes: casi 3 de cada 4 adultos las tendrán en algún momento.
- No son peligrosas ni causan cáncer, pero pueden ser molestas y causar sangrado.
- Existen tratamientos caseros y médicos seguros; la cirugía rara vez es necesaria.
Sí, las hemorroides son una de las afecciones más comunes del sistema digestivo. Afectan a personas de todas las edades, pero son más frecuentes después de los 50 años.
Afectan tanto a hombres como a mujeres, aunque son especialmente comunes durante el embarazo y después del parto. También son frecuentes en personas con estreñimiento crónico, que hacen mucho esfuerzo al defecar, o que pasan mucho tiempo sentadas.
Síntomas
- Sangrado rectal abundante (como para llenar un vaso)
- Desmayo o mareo intenso junto con sangrado
- Dolor abdominal intenso y repentino
- ⚠Sangre en las heces que no se detiene después de unos días
- ⚠Dolor o hinchazón repentinos y muy fuertes en el ano
- ⚠Fiebre junto con dolor anal
Síntomas comunes
- Sangre de color rojo brillante en el papel higiénico o en el inodoro
- Picazón o irritación en la zona del ano
- Molestia, dolor o sensación de ardor, especialmente al sentarse
- Hinchazón alrededor del ano
- Un bulto duro y sensible cerca del ano (puede ser un coágulo, llamado hemorroide trombosada)
Síntomas en niños
- En niños, las hemorroides son raras. Los síntomas similares suelen deberse a fisuras anales (pequeñas grietas en la piel) o estreñimiento.
- Si un niño presenta sangrado rectal, consulte al pediatra; no asuma que son hemorroides.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, las hemorroides pueden ser más notorias debido a tejidos más débiles y al estreñimiento crónico.
- El sangrado rectal en personas mayores siempre debe ser evaluado por un médico, ya que puede tener otras causas.
Causas
Causas principales
- Aumento de la presión en las venas del recto debido al esfuerzo al defecar (por estreñimiento o diarrea crónica)
- Estar mucho tiempo sentado en el inodoro
- Embarazo: el peso del bebé y los cambios hormonales aumentan la presión
- Obesidad
- Levantar objetos pesados de forma repetida
Factores de riesgo
- Estreñimiento o diarrea crónicos
- Poco consumo de fibra en la dieta
- Edad avanzada (los tejidos se debilitan)
- Antecedentes familiares de hemorroides
- Tos crónica o estornudos frecuentes
- Cirugía previa de la zona anal
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene sangrado rectal y además nota cambios en el ritmo intestinal, pérdida de peso sin motivo, o dolor abdominal persistente.
- Si el sangrado es abundante o no se detiene después de unos días de cuidados caseros.
Programe una cita de rutina si:
- Si las molestias duran más de una semana a pesar de los remedios caseros.
- Si nota un bulto que duele mucho (posible hemorroide trombosada).
- Para descartar otras causas si tiene sangrado rectal, especialmente si tiene más de 40 años.
Diagnóstico
El médico suele diagnosticar las hemorroides con un examen físico sencillo. Primero le preguntará sobre sus síntomas y su historial médico. Luego revisará el área anal con un guante lubricado (tacto rectal). En ocasiones, usará un instrumento llamado anoscopio para ver el interior del recto.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen visual del ano y el recto
- Tacto rectal (el médico introduce un dedo enguantado y lubricado)
- Anoscopia (un tubo pequeño con luz para ver el canal anal)
- Si hay sospecha de otras enfermedades, puede recomendar una colonoscopia (examen completo del colon con un tubo con cámara)
Qué esperar en su cita
El examen es rápido y no duele, solo puede ser un poco incómodo. El médico le explicará cada paso. No necesita preparación especial, aunque para una colonoscopia sí deberá vaciar el intestino.
Tratamiento
El tratamiento de las hemorroides depende de la gravedad. Para la mayoría de las personas, los cambios en la dieta y los hábitos son suficientes. Existen también opciones médicas con diferentes riesgos y beneficios. Su médico le ayudará a elegir la mejor opción según su caso. Por ejemplo, los tratamientos caseros tienen bajo riesgo, mientras que algunos procedimientos pueden tener más molestias pero mayor efectividad.
Autocuidado en el hogar
- Aumente el consumo de fibra (frutas, verduras, legumbres, cereales integrales) para ablandar las heces y evitar el esfuerzo.
- Beba abundante agua (al menos 8 vasos al día).
- Haga ejercicio moderado, como caminar, para estimular el tránsito intestinal.
- Evite estar sentado mucho tiempo; levántese y camine cada hora.
- Use toallitas húmedas sin alcohol o agua tibia para limpiarse después de defecar, en lugar de papel seco.
- Aplique compresas frías o baños de asiento (agua tibia) durante 10-15 minutos varias veces al día para aliviar la inflamación.
Tratamientos médicos
Cuando los cuidados caseros no son suficientes, el médico puede recomendar cremas o supositorios de venta libre que contienen ingredientes como anestésicos locales, antiinflamatorios o protectores de la piel. En casos más persistentes, existen procedimientos ambulatorios como la ligadura con banda elástica (se coloca una banda en la base de la hemorroide para que se seque y caiga), la escleroterapia (inyección de una solución que encoge la hemorroide) o la coagulación con infrarrojos. Estos tratamientos tienen bajo riesgo, pero pueden causar molestias leves. Siempre consulte a su médico para saber cuál es el más adecuado para usted.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía (hemorroidectomía) solo se considera en casos graves cuando otros tratamientos no han funcionado, como hemorroides muy grandes o que protruyen (salen) y no se pueden empujar hacia adentro. La cirugía es efectiva pero requiere recuperación y puede ser dolorosa. Hable con su médico sobre los riesgos y beneficios en su caso.
Vivir con esta afección
Vivir con hemorroides es posible con hábitos que reduzcan la presión en la zona. Mantenga una dieta rica en fibra, beba suficiente agua y no se esfuerce al ir al baño. Evite el papel higiénico perfumado o áspero. Si está embarazada, suele mejorar después del parto.
Consejos de estilo de vida
- Establezca una rutina para ir al baño: si siente ganas, no las aguante.
- No pase más de 5-10 minutos sentado en el inodoro.
- Use ropa interior de algodón que permita la ventilación.
- Evite levantar objetos pesados o hacer esfuerzos intensos.
Dieta y ejercicio
Una dieta con suficiente fibra (25-30 gramos al día) y líquidos es clave para evitar el estreñimiento. El ejercicio regular, como caminar 30 minutos al día, mejora la circulación y el tránsito intestinal. Evite el sedentarismo.
Salud mental y bienestar emocional
Las hemorroides pueden causar vergüenza, ansiedad o preocupación, especialmente si hay sangrado. Recuerde que es un problema muy común y tratable. Hable con su médico abiertamente; le ayudará a sentirse mejor.
Prevención
En muchos casos, las hemorroides se pueden prevenir o al menos reducir su aparición. Mantener una dieta alta en fibra, beber suficiente agua, no esforzarse al defecar y hacer ejercicio regularmente son las medidas más efectivas. Evite el estreñimiento y la diarrea crónica.
Programas de detección
No existe un examen de detección específico para hemorroides, pero si tiene más de 45-50 años, su médico puede recomendar una colonoscopia para descartar otras enfermedades del colon. Aproveche esa ocasión para comentar cualquier molestia anal.
Complicaciones
Si no se trata
- Las hemorroides rara vez causan complicaciones graves. Sin embargo, si no se tratan, pueden empeorar los síntomas (dolor, sangrado, picazón).
- Una hemorroide externa puede formar un coágulo (trombosis), que causa dolor intenso y requiere atención médica.
- En casos muy avanzados, las hemorroides internas pueden prolapsar (sobresalir fuera del ano) y ser difíciles de recolocar.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas con hemorroides mejoran con cambios en el estilo de vida y tratamientos sencillos. Incluso las hemorroides que requieren procedimientos tienen un pronóstico excelente. No son un signo de cáncer ni aumentan el riesgo de padecerlo. Con el cuidado adecuado, puede tener una vida normal y sin molestias.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
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