Preparación para un procedimiento por pleuritis
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La pleuritis es una inflamación de la pleura, que es la membrana que recubre los pulmones y el interior del pecho. Esto puede causar dolor agudo al respirar. A veces, los médicos necesitan realizar un procedimiento para drenar líquido o tomar una muestra de la pleura para diagnosticar o tratar la causa.
Datos clave
- La pleuritis causa dolor en el pecho que empeora al respirar hondo, toser o estornudar.
- El procedimiento más común es la toracocentesis, donde se extrae líquido con una aguja fina.
- La preparación incluye ayuno, análisis de sangre y a veces una radiografía o ecografía previa.
La pleuritis es relativamente común, especialmente en personas con infecciones pulmonares, enfermedades autoinmunes o cáncer. Los procedimientos para diagnosticarla o tratarla también son frecuentes en el ámbito hospitalario.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más común en adultos jóvenes y personas mayores, sobre todo si tienen neumonía, tuberculosis, lupus o cáncer.
Síntomas
- Dolor repentino e intenso en el pecho que no mejora.
- Dificultad grave para respirar o sensación de ahogo.
- Toser sangre o expectoración con sangre.
- ⚠Fiebre alta que no baja con medidas caseras.
- ⚠Dolor que empeora o no se controla con analgésicos comunes.
- ⚠Hinchazón en el pecho o sensación de presión.
Síntomas comunes
- Dolor agudo en el pecho que empeora al respirar hondo, toser o estornudar.
- Fiebre y escalofríos (si hay infección).
- Tos seca o con flema.
- Falta de aire o respiración rápida.
Síntomas en niños
- Los niños pueden quejarse de dolor en el pecho o la barriga y tener fiebre.
- Pueden respirar más rápido de lo normal o evitar respirar hondo por el dolor.
Síntomas en adultos mayores
- En personas mayores, el dolor puede ser menos intenso, pero suelen tener más falta de aire y cansancio.
- Pueden presentar confusión o desorientación si la causa es una infección.
Causas
Causas principales
- Infecciones virales o bacterianas (como neumonía, tuberculosis).
- Enfermedades autoinmunes (como lupus, artritis reumatoide).
- Cáncer que se disemina a la pleura (cáncer de pulmón, mama).
- Lesiones en el pecho (traumatismos, cirugía).
- Coágulos de sangre en los pulmones (embolia pulmonar).
Factores de riesgo
- Fumar o haber fumado durante mucho tiempo.
- Tener un sistema inmune debilitado (por VIH, quimioterapia, medicamentos).
- Enfermedades pulmonares crónicas (EPOC, asma).
- Enfermedades del tejido conectivo (lupus, esclerodermia).
- Exposición al asbesto u otras sustancias tóxicas.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Dolor en el pecho al respirar que no mejora en uno o dos días.
- Fiebre persistente o escalofríos.
- Falta de aire que empeora.
Programe una cita de rutina si:
- Si tienes dolor leve pero recurrente en el pecho al respirar.
- Si te han diagnosticado pleuritis y necesitas seguimiento.
Diagnóstico
El médico escucha los pulmones con un estetoscopio (auscultación) y realiza una radiografía de tórax. Si hay líquido, puede hacer una ecografía o un TAC para verlo mejor.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía de tórax: primera prueba para ver si hay líquido o inflamación.
- Ecografía de tórax: ayuda a localizar el líquido y guiar el procedimiento.
- Toracocentesis: se extrae líquido con una aguja para analizarlo.
- Análisis de sangre: busca signos de infección o inflamación.
- Biopsia pleural: a veces se toma un trozo pequeño de la pleura para examinarlo.
Qué esperar en su cita
Te pedirán que no comas ni bebas durante 6-8 horas antes del procedimiento. Te harán un análisis de sangre y, a veces, una radiografía o ecografía. El procedimiento suele hacerse con anestesia local, estás despierto pero sin dolor. Se inserta una aguja fina entre las costillas para drenar líquido o tomar una muestra. Dura unos 15-30 minutos. Después, te vigilarán un par de horas para asegurarse de que no hay complicaciones.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa de la pleuritis. Si es por una infección, se usan medicamentos para combatirla. Si hay mucho líquido, se drena con una toracocentesis. También se pueden recetar analgésicos para el dolor y antiinflamatorios.
Autocuidado en el hogar
- Descansa y evita actividades que te hagan respirar hondo (como correr o cargar peso).
- Aplica compresas tibias en el pecho para aliviar el dolor.
- Toma los analgésicos que te haya recetado el médico según las indicaciones.
- Mantén una buena hidratación y usa un humidificador si el aire está seco.
Tratamientos médicos
Los médicos pueden recetar antibióticos si la causa es una bacteria, o antivirales si es viral. Para la inflamación, pueden usar antiinflamatorios no esteroideos (AINE) o corticosteroides en casos más graves. Si hay cáncer, se trata con quimioterapia, radioterapia u otros tratamientos oncológicos, siempre según el plan del oncólogo.
¿Cuándo se considera la cirugía?
En raras ocasiones, si el líquido vuelve a acumularse o si hay una infección grave dentro de la pleura (empiema), puede ser necesario un drenaje quirúrgico o una cirugía para pegar las capas de la pleura (pleurodesis).
Vivir con esta afección
La mayoría de las personas se recuperan completamente después del tratamiento. Puede que te sientas cansado durante algunas semanas. Sigue las indicaciones de tu médico y acude a las citas de control.
Consejos de estilo de vida
- Evita fumar y el humo de segunda mano.
- Vacúnate contra la gripe y la neumonía, según lo recomiende tu médico.
- Mantén un peso saludable para no forzar los pulmones.
- Haz ejercicio suave, como caminar, cuando te sientas mejor.
Dieta y ejercicio
Una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y proteínas ayuda a tu sistema inmune. Bebe suficiente agua. En cuanto al ejercicio, comienza con caminatas cortas y aumenta gradualmente. No fuerces la respiración. Consulta con tu médico cuándo puedes retomar actividades más intensas.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con dolor en el pecho o una enfermedad pulmonar puede generar ansiedad o tristeza. Es normal sentirse preocupado. Habla con tu médico o un profesional de salud mental si necesitas apoyo.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero puedes reducir el riesgo tratando a tiempo infecciones respiratorias, evitando fumar y controlando enfermedades como el lupus o la artritis reumatoide.
Vacunas
Las vacunas contra la gripe (influenza) y la neumonía (neumococo) pueden ayudar a prevenir infecciones que a veces causan pleuritis. Consulta con tu médico cuáles te corresponden.
Programas de detección
No hay un cribado específico para la pleuritis. Sin embargo, si tienes factores de riesgo (enfermedades autoinmunes, cáncer previo), tu médico puede hacerte chequeos regulares con radiografías de tórax.
Complicaciones
Si no se trata
- El líquido puede infectarse y formar un empiema (pus en la pleura), que requiere drenaje más complejo.
- La pleura puede engrosarse y endurecerse (fibrosis pleural), dificultando la respiración.
- En casos de cáncer, la falta de tratamiento puede permitir que el tumor se extienda.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas con pleuritis mejoran por completo. Si la causa es una infección, los antibióticos suelen resolverla. En enfermedades crónicas, como el lupus, el control de la enfermedad subyacente ayuda a prevenir brotes. Es importante seguir las indicaciones médicas y acudir a los controles para evitar complicaciones.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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