Preguntas que debe hacer antes de un tratamiento para las hemorroides
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las hemorroides son venas hinchadas en la parte baja del recto y el ano. Pueden causar molestias, comezón o sangrado. Son muy comunes y no suelen ser peligrosas.
Datos clave
- Las hemorroides afectan a muchas personas en algún momento de la vida.
- No son cáncer ni una enfermedad grave, pero pueden causar molestias.
- Existen opciones de cuidado en casa y tratamientos médicos sencillos.
Sí, las hemorroides son muy comunes. Se estima que 3 de cada 4 adultos las tendrán en algún momento.
Afectan tanto a hombres como a mujeres, y son más frecuentes durante el embarazo, después del parto y en personas de mediana edad o mayores.
Síntomas
- Sangrado rectal abundante (más de unas gotas) que no se detiene
- Mareo o desmayo junto con el sangrado
- Dolor intenso y repentino en el ano o el recto que no mejora
- ⚠Sangrado rectal persistente durante varios días
- ⚠Bulto doloroso que no desaparece o empeora
- ⚠Cambio en el hábito intestinal o pérdida de peso sin explicación
Síntomas comunes
- Sangre roja brillante en el papel higiénico o en el inodoro después de defecar
- Comezón o irritación alrededor del ano
- Dolor o molestia, especialmente al estar sentado
- Una protuberancia o bulto cerca del ano (puede doler o no)
- Hinchazón alrededor del ano
Síntomas en niños
- Los niños pueden tener sangrado al defecar, pero es poco común.
- Si su hijo presenta sangrado, consulte al pediatra para descartar otras causas.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, el estreñimiento y el esfuerzo al defecar empeoran las hemorroides.
- Pueden tener más riesgo de complicaciones como sangrado abundante o coágulos.
Causas
Causas principales
- Aumento de la presión en las venas del recto por esfuerzo al defecar
- Estar sentado por mucho tiempo en el inodoro
- Estreñimiento crónico o diarrea persistente
- Levantar objetos pesados de forma repetida
Factores de riesgo
- Edad: el tejido de sostén se debilita con los años
- Embarazo: el peso del bebé y los cambios hormonales aumentan la presión
- Obesidad
- Dieta baja en fibra y poca ingesta de agua
- Antecedentes familiares de hemorroides
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene sangrado rectal abundante o incontrolable
- Si el dolor es intenso y no mejora con medidas caseras
- Si nota un bulto que duele mucho y no desaparece
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene sangrado leve que se repite con frecuencia
- Si las molestias le impiden realizar sus actividades diarias
- Si desea explorar opciones de tratamiento más allá del cuidado en casa
Diagnóstico
El médico le hará preguntas sobre sus síntomas y explorará el área anal con un examen físico sencillo. A veces usa un anoscopio (un tubo pequeño con luz) para ver mejor.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen visual y tacto rectal (con guante lubricado)
- Anoscopia: mirar el interior del ano con un instrumento pequeño
- Colonoscopia: solo si hay sospecha de otras enfermedades o sangrado abundante
Qué esperar en su cita
El diagnóstico suele ser rápido y no duele. El médico le explicará qué tipo de hemorroides tiene (internas o externas) y le recomendará el mejor plan de cuidado. No se preocupe, el examen es breve y muy común.
Tratamiento
La mayoría de las hemorroides mejoran con medidas caseras. Si persisten, existen tratamientos médicos que su médico puede ofrecer. Siempre consulte antes de automedicarse.
Autocuidado en el hogar
- Tomar baños de asiento con agua tibia durante 10-15 minutos, varias veces al día
- Aplicar compresas frías (hielo envuelto en un paño) para reducir la hinchazón
- Usar toallitas húmedas sin alcohol en lugar de papel higiénico seco
- Evitar estar sentado por periodos largos; levantarse y caminar cada hora
- Mantener la zona limpia y seca
Tratamientos médicos
Su médico puede recomendar cremas o supositorios de venta libre que alivian la inflamación y el dolor. En casos persistentes, se pueden usar procedimientos en consultorio como ligadura con banda elástica (colocar una banda pequeña alrededor de la hemorroide para que se caiga), escleroterapia (inyección de una solución que encoge la hemorroide) o coagulación con infrarrojos. Estos tratamientos los realiza un especialista y no requieren cirugía mayor.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si las hemorroides son grandes, no mejoran con otros tratamientos o causan complicaciones, el médico puede sugerir una cirugía llamada hemorroidectomía. Es una operación segura pero requiere recuperación. Pregunte a su médico si es necesaria en su caso.
Vivir con esta afección
Puede hacer su vida normal. Incorpore hábitos que eviten el esfuerzo al defecar. Use ropa interior de algodón y evite la ropa ajustada.
Consejos de estilo de vida
- No se esfuerce ni puje al defecar; vaya al baño cuando tenga ganas
- Evite estar sentado mucho tiempo; use un cojín suave si es necesario
- Mantenga un peso saludable
- No levante objetos muy pesados
Dieta y ejercicio
Coma alimentos ricos en fibra como frutas, verduras, legumbres y cereales integrales. Beba suficiente agua (al menos 8 vasos al día). Haga ejercicio moderado, como caminar 30 minutos al día, para favorecer el tránsito intestinal.
Salud mental y bienestar emocional
Las hemorroides pueden ser molestas y causar vergüenza o ansiedad. Recuerde que es una condición muy común y que tiene solución. Si le afecta emocionalmente, hable con su médico o busque apoyo.
Prevención
En gran medida sí. Mantener una dieta rica en fibra, beber agua, hacer ejercicio y no reprimir las ganas de defecar reduce mucho el riesgo. Evite el estreñimiento y el esfuerzo excesivo.
Vacunas
No hay vacunas para las hemorroides.
Programas de detección
No se necesita un cribado especial para las hemorroides. Si tiene sangrado rectal, su médico puede recomendar una colonoscopia para descartar otras causas, especialmente si tiene más de 50 años.
Complicaciones
Si no se trata
- Trombosis hemorroidal: se forma un coágulo dentro de la hemorroide, causando dolor intenso
- Pérdida de sangre crónica que puede llevar a anemia leve
- Infección en la zona (rara)
- Estrangulamiento: cuando la hemorroide interna se sale y queda atrapada, causando dolor intenso
Pronóstico a largo plazo
Las hemorroides no son una enfermedad grave. La mayoría de las personas mejoran con medidas caseras. Incluso las que necesitan tratamiento médico o cirugía tienen muy buen pronóstico. No dude en consultar a su médico para aliviar sus síntomas y mejorar su calidad de vida.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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