Asma en un lado
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
El asma es una enfermedad crónica de los pulmones que hace que las vías respiratorias (los tubos por donde entra y sale el aire) se inflamen y se estrechen. Esto puede provocar dificultad para respirar, tos, silbidos al respirar y opresión en el pecho. Aunque el asma afecta ambos pulmones, algunas personas pueden sentir los síntomas más en un lado del pecho, pero si solo se presentan en un lado, es importante consultar a un médico para descartar otras causas.
Datos clave
- El asma es una enfermedad crónica que no tiene cura, pero se puede controlar con tratamiento y cuidados.
- Los síntomas aparecen cuando las vías respiratorias se irritan por algo que las desencadena, como el polvo, el humo o el ejercicio.
- El asma puede ser grave si no se trata a tiempo, pero la mayoría de las personas llevan una vida normal con el manejo adecuado.
El asma es muy común. Millones de personas en todo el mundo tienen asma, y es una de las enfermedades crónicas más frecuentes en niños y adultos.
El asma puede afectar a personas de todas las edades, desde niños pequeños hasta adultos mayores. Es más común en niños, pero muchos crecen y tienen menos síntomas. Los adultos también pueden desarrollar asma por primera vez.
Síntomas
- Dificultad extrema para respirar (parece que no puede entrar suficiente aire)
- Las sibilancias se vuelven muy fuertes o, por el contrario, de repente se detienen (pecho silencioso, señal de peligro)
- Labios o uñas de color azul o grisáceo
- No puede hablar más que palabras sueltas
- ⚠Los síntomas no mejoran con el inhalador de rescate
- ⚠Tose todo el día sin parar
- ⚠Tiene que usar el inhalador de rescate más veces de lo que el médico le indicó
- ⚠Fiebre alta junto con dificultad para respirar
Síntomas comunes
- Dificultad para respirar
- Sibilancias (silbidos al respirar)
- Tos, especialmente por la noche o al hacer ejercicio
- Opresión o dolor en el pecho
Síntomas en niños
- Tos frecuente (sobre todo al jugar, reír o llorar)
- Respiración rápida o ruidosa
- Se cansan fácilmente al jugar
- Quejas de «dolor de pecho»
Síntomas en adultos mayores
- Falta de aire que empeora con el esfuerzo
- Tos crónica
- Opresión en el pecho que confunden con problemas del corazón
- Sibilancias menos audibles que en los jóvenes
Causas
Causas principales
- Inflamación crónica de las vías respiratorias
- Sensibilidad a ciertos desencadenantes (alérgenos, irritantes, infecciones)
Factores de riesgo
- Antecedentes familiares de asma o alergias
- Tener otras enfermedades alérgicas como eczema o rinitis alérgica
- Exposición al humo del tabaco durante el embarazo o la infancia
- Nacer prematuro o con bajo peso
- Vivir en zonas con mucha contaminación del aire
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si los síntomas aparecen de repente y no mejoran con su medicación habitual
- Si nota que el inhalador de rescate le funciona cada vez menos
- Si la tos o la falta de aire le impiden dormir o hacer las tareas cotidianas
Programe una cita de rutina si:
- Si tiene tos o silbidos que duran varios días
- Si necesita usar su inhalador de rescate más de dos veces por semana
- Si sospecha que el asma está empeorando (más síntomas, más seguido)
Diagnóstico
El médico hablará con usted sobre sus síntomas, le hará una exploración física y solicitará pruebas para medir cómo funcionan sus pulmones.
Pruebas que se pueden realizar
- Espirometría: soplar con fuerza en un aparato para medir cuánto aire expulsa y con qué rapidez
- Prueba de broncodilatación: repetir la espirometría después de usar un inhalador para ver si mejora
- Pruebas de alergia (si se sospechan desencadenantes alérgicos)
- Medición del flujo máximo: un pequeño aparato que puede usar en casa para controlar el asma
Qué esperar en su cita
El diagnóstico suele ser rápido. Le pedirán que respire de cierta manera durante las pruebas. Es indoloro. En algunos casos, si los resultados no son concluyentes, el médico puede referirlo a un especialista en pulmones (neumólogo). El diagnóstico temprano ayuda a empezar el tratamiento y evitar que el asma empeore.
Tratamiento
El asma no se cura, pero se puede controlar muy bien con un plan personalizado. El tratamiento incluye medicamentos para prevenir los ataques (controladores) y medicamentos de alivio rápido para cuando aparezcan los síntomas (rescate). Su médico le indicará cuándo y cómo usarlos.
Autocuidado en el hogar
- Identifique y evite sus desencadenantes (polvo, humo, polen, mascotas, etc.)
- Use un plan de acción escrito que le indique qué hacer según sus síntomas
- Lleve siempre consigo su inhalador de rescate
- Aprenda a usar el inhalador correctamente (con espaciador si se lo recomiendan)
- Mida su flujo máximo regularmente si su médico lo indica
Tratamientos médicos
Los médicos suelen recetar inhaladores con medicamentos que abren las vías respiratorias (broncodilatadores) para el alivio rápido, y otros inhaladores que reducen la inflamación a largo plazo (corticoides inhalados) para prevenir los síntomas. En casos más graves, pueden añadirse otros medicamentos como modificadores de leucotrienos o terapias biológicas. Todo debe ser recetado y ajustado por un profesional de la salud. No use ningún medicamento sin consultar.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no es un tratamiento habitual para el asma. En casos muy graves y específicos, puede considerarse un procedimiento llamado termoplastia bronquial, pero es poco frecuente y solo se valora en centros especializados.
Vivir con esta afección
Vivir con asma significa estar atento a los síntomas y al entorno. Con el tratamiento correcto, la mayoría de las personas llevan una vida activa y plena. Es importante seguir el plan de acción y acudir a las revisiones médicas.
Consejos de estilo de vida
- Evite fumar y el humo del tabaco
- Mantenga la casa limpia y libre de polvo (aspirar con filtro HEPA)
- Lave la ropa de cama con agua caliente para eliminar ácaros
- Si tiene mascotas, manténgalas fuera del dormitorio
- Use mascarilla si va a lugares con mucho polen o contaminación
- En días fríos, cúbrase nariz y boca con una bufanda
Dieta y ejercicio
No hay una dieta especial que cure el asma, pero una alimentación equilibrada rica en frutas y verduras puede ayudar a reducir la inflamación. Hacer ejercicio moderado (caminar, nadar, andar en bicicleta) es bueno para los pulmones. Si el ejercicio le provoca síntomas, hable con su médico para ajustar el tratamiento antes de hacer actividad física.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con asma puede generar ansiedad o estrés, sobre todo por miedo a un ataque. Es normal sentirse preocupado. Hable con su médico o con un profesional de la salud mental si el asma le afecta emocionalmente. Técnicas de relajación como la respiración profunda pueden ayudar.
Prevención
No se puede prevenir el desarrollo del asma por completo, pero se pueden reducir los ataques evitando los desencadenantes y siguiendo el tratamiento. Controlar el asma desde el principio ayuda a evitar que empeore.
Vacunas
Las vacunas contra la gripe y la neumonía son recomendadas para personas con asma, ya que estas infecciones pueden empeorar los síntomas. Consulte a su médico qué vacunas necesita.
Programas de detección
No hay una prueba de detección general para el asma. Se diagnostica cuando aparecen los síntomas. Si tiene antecedentes familiares o alergias, el médico puede estar más atento.
Complicaciones
Si no se trata
- Ataques de asma graves que requieren hospitalización
- Deterioro permanente de la función pulmonar
- Mayor riesgo de infecciones respiratorias como neumonía
- Fatiga crónica y mala calidad de vida
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento y manejo adecuados, la mayoría de las personas con asma tienen una vida larga y activa. El asma infantil a menudo mejora con la edad. No deje que el asma le quite el aliento: con ayuda médica, puede controlar la situación y sentirse bien.
Encontrar apoyo
Organizaciones internacionales
- Global Initiative for Asthma (GINA)
Organizaciones locales
- Asociación de Asmáticos y Alérgicos · España
- Fundación Asmática Argentina · Argentina
- Asociación Latinoamericana de Asma · América Latina
Líneas de ayuda
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
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