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El dolor de costado o flanco es una molestia que se siente en un lado del cuerpo, entre las costillas y la cadera. Puede ser agudo o sordo, constante o intermitente. A menudo está relacionado con problemas en los riñones, la columna o los músculos de la zona.
Datos clave
Sí, es un motivo frecuente de consulta en atención primaria y en servicios de urgencias. Afecta a personas de todas las edades, aunque ciertas causas son más comunes en grupos específicos.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más común en adultos jóvenes y de mediana edad. Las personas con antecedentes de cálculos renales, infecciones urinarias repetidas o problemas de espalda tienen mayor riesgo.
El médico comenzará preguntando sobre el dolor, otros síntomas y su historia clínica. Luego hará un examen físico que incluye palpar la zona y revisar la espalda. Dependiendo de lo que encuentre, solicitará algunas pruebas para confirmar la causa.
Las pruebas suelen ser rápidas y no dolorosas. La ecografía y la tomografía son indoloras. El análisis de orina solo requiere una muestra. El médico le explicará los resultados y los pasos a seguir.
El tratamiento del dolor de flanco depende de la causa. La mayoría de las veces se puede manejar en casa con medidas sencillas y seguimiento médico. Las infecciones se tratan con antibióticos, y los cálculos pequeños suelen expulsarse solos. Solo en casos más complejos se necesitan procedimientos urológicos o cirugía.
Si la causa es una infección urinaria, el médico recetará antibióticos que deberá tomar completos aunque mejore. Para los cálculos renales, existen medicamentos que ayudan a relajar los conductos urinarios y facilitar la expulsión de las piedras. En algunos casos, se puede realizar una litotricia (ondas de choque) o una ureteroscopia para fragmentar o extraer los cálculos. Nunca se automedique con antibióticos ni con remedios para el dolor sin prescripción.
La mayoría de las personas se recuperan completamente del dolor de flanco una vez tratada la causa. Si tiene tendencia a formar cálculos, su médico le dará pautas para reducir el riesgo de que vuelvan a aparecer.
Una dieta equilibrada, rica en frutas y verduras, y baja en carnes rojas y sal ayuda a prevenir la formación de cálculos. El ejercicio suave, como caminar o nadar, es beneficioso. Si tiene dolor intenso, evite actividades que lo empeoren.
El dolor crónico o recurrente puede generar ansiedad o frustración. Es normal sentirse preocupado. Hable con su médico o un profesional de salud mental si el dolor afecta su estado de ánimo o su calidad de vida.
En muchos casos, sí. Manteniendo una buena hidratación, una dieta saludable y un peso adecuado se reduce el riesgo de cálculos renales e infecciones. También es importante tratar a tiempo cualquier infección urinaria.
No hay vacunas específicas para prevenir las causas más comunes de dolor de flanco. Sin embargo, mantenerse al día con las vacunas generales (como la de la gripe o el neumococo) ayuda a prevenir infecciones que podrían afectar los riñones.
No se recomiendan exámenes de detección rutinarios para el dolor de flanco en personas sin síntomas. Si tiene factores de riesgo (como antecedentes familiares de cálculos o enfermedad renal), su médico puede sugerir análisis periódicos de orina o imágenes.
Con el diagnóstico y tratamiento adecuados, la mayoría de las personas se recuperan por completo. Las complicaciones graves son poco frecuentes si se busca atención a tiempo. Incluso cuando se necesita cirugía, los resultados suelen ser muy buenos y permiten llevar una vida normal después de la recuperación.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 16 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.
La cirugía puede ser necesaria si hay un cálculo grande que no sale por sí solo, una obstrucción completa del riñón, o complicaciones como un absceso renal. Su médico le explicará el procedimiento más adecuado para su caso.