Fiebre durante la recuperación de una fractura
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Una fractura es un hueso roto. Después de una fractura, el cuerpo necesita tiempo para formar un callo óseo y reparar el hueso. La fiebre (temperatura por encima de lo normal) puede aparecer en algunos casos como parte de la inflamación, pero también puede ser señal de una infección u otra complicación. Es importante entender cuándo es motivo de consulta médica.
Datos clave
- La fiebre leve puede ocurrir por la inflamación normal del cuerpo al sanar.
- Una fiebre alta o que empeora puede indicar una infección en el hueso o en la herida.
- Las personas con fracturas abiertas o cirugía reciente tienen mayor riesgo de infección.
No es lo más frecuente, pero puede ocurrir. Es más común en fracturas abiertas, después de una operación o si existe otra enfermedad que debilita las defensas.
Puede afectar a cualquier persona con una fractura, pero los niños y las personas mayores son más sensibles a los cambios de temperatura y a las complicaciones.
Síntomas
- Fiebre muy alta (por ejemplo, más de 39 °C) con escalofríos intensos
- Dificultad para respirar o dolor en el pecho
- Confusión o desmayo
- Secreción de pus o mal olor de la herida
- Convulsiones o rigidez de cuello
- ⚠Fiebre que dura más de 24 horas
- ⚠Dolor que aumenta en vez de mejorar
- ⚠Enrojecimiento o hinchazón que se extiende más allá de la fractura
- ⚠Herida que supura líquido o sangre
- ⚠Sensación de malestar general o escalofríos que van y vienen
Síntomas comunes
- Dolor en el lugar de la fractura
- Inflamación y enrojecimiento alrededor del hueso
- Sensación de calor en la zona
- Fiebre (generalmente baja si es por inflamación)
- Escalofríos
Síntomas en niños
- Los niños pueden tener fiebre más alta con la misma inflamación.
- Pueden estar más irritables o somnolientos.
- Es posible que no quieran mover el brazo o la pierna lesionada.
Síntomas en adultos mayores
- La fiebre puede ser más moderada o incluso ausente.
- Puede aparecer confusión, mareos o debilidad inesperada.
- Las infecciones se pueden desarrollar con más rapidez.
Causas
Causas principales
- La inflamación normal que acompaña la curación de un hueso roto.
- Infección del hueso (osteomielitis), sobre todo en fracturas abiertas o después de una cirugía.
- Infección de la herida o de los tejidos blandos alrededor.
- Formación de un coágulo de sangre (trombosis) en una pierna inmovilizada.
Factores de riesgo
- Fractura abierta (el hueso sale a través de la piel)
- Fractura tratada con cirugía y placas o clavos
- Diabetes mal controlada
- Fumar o tener mala circulación
- Defensas bajas por medicamentos o enfermedades crónicas
- Edad avanzada
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Fiebre alta de más de 38,5 °C que no baja con medidas físicas y persiste más de un día
- Enrojecimiento que se expande o rayas rojas en la piel
- Herida que empieza a salir pus o presenta mal olor
- Dolor intenso que no se alivia con la posición o el reposo
- Imposibilidad de mover una articulación o de cargar peso sin un cambio claro
Programe una cita de rutina si:
- Fiebre leve (menos de 38 °C) que aparece y desaparece en los primeros días después de la fractura
- Dudas sobre los cuidados de la inmovilización o la herida
- Necesidad de revisar el yeso o la férula
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre sus síntomas y le examinará. Buscará signos de infección en la piel, la herida o la articulación. También puede tomarle la temperatura y revisar el estado general.
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre para detectar signos de infección (como aumento de glóbulos blancos o de la proteína C reactiva)
- Radiografía de la fractura para ver el estado del hueso
- Cultivo de la herida si hay secreción
- En algunos casos, resonancia magnética o gammagrafía ósea para descartar infección del hueso
Qué esperar en su cita
El equipo médico suele tardar unas horas en obtener los primeros resultados. Es posible que le pidan que espere en observación o que acuda a urgencias o a consulta especializada para hacer un seguimiento.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa de la fiebre. Si es por inflamación, basta con reposo y control de la temperatura. Si se trata de una infección, será necesario usar antibióticos o realizar un drenaje. En ningún caso se debe automedicar.
Autocuidado en el hogar
- Descansar y mantener la zona fracturada elevada si es posible
- Aplicar frío local (bolsa de hielo envuelta en un paño) durante 15 minutos varias veces al día, siempre que la piel esté intacta
- Mantener la herida limpia y seca, cubriendo el apósito según las indicaciones
- Beber abundante agua y llevar una alimentación ligera
- Acudir a los controles médicos indicados
Tratamientos médicos
El médico puede recetar antibióticos si confirma una infección, o antiinflamatorios para aliviar la fiebre y el dolor. La dosis y el tipo dependerán de la edad, el peso y la historia clínica. Si hay pus o infección profunda, puede ser necesario un procedimiento para drenar la zona o limpiar el hueso.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Si la infección está dentro del hueso o alrededor del material de osteosíntesis (placas, clavos), a veces hace falta una cirugía de limpieza y, en casos graves, retirar el material. Esto se decide de forma individualizada.
Vivir con esta afección
Durante la recuperación es normal sentirse cansado. Siga las indicaciones sobre cuánto puede mover la extremidad y cuándo puede apoyar peso. Mantenga la higiene de la herida y la escayola seca. No corte ni moje el yeso por su cuenta.
Consejos de estilo de vida
- Evite fumar, porque retrasa la cicatrización
- Duerma lo suficiente para favorecer la recuperación
- Evite el calor excesivo en la zona lesionada si hay signos de infección
- Acuda a las sesiones de rehabilitación cuando se lo indiquen
Dieta y ejercicio
Una dieta rica en calcio y vitamina D ayuda a formar hueso sano, pero no debe tomar suplementos sin indicación médica. Cuando el médico lo permita, realice ejercicios suaves para mantener la movilidad del resto del cuerpo y prevenir atrofia muscular.
Salud mental y bienestar emocional
La recuperación de una fractura puede ser lenta y generar frustración o ansiedad. Es normal sentir bajos ánimos. Hable con su familia y pida ayuda si se siente sobrepasado. Si el malestar emocional es intenso o dura semanas, consulte a su profesional de salud mental.
Prevención
No siempre es posible prevenir la fiebre, pero se puede reducir el riesgo de infección manteniendo una buena higiene de la herida y siguiendo el tratamiento indicado. También se reduce el riesgo de fractura con ejercicio moderado y prevención de caídas.
Vacunas
Mantenga al día las vacunas, especialmente la del tétanos. Si su fractura es abierta o sucia, el médico le indicará si necesita un refuerzo.
Programas de detección
No existe una prueba de cribado específica para la fiebre durante la curación de una fractura. El seguimiento médico es la forma de detectar complicaciones.
Complicaciones
Si no se trata
- La infección puede extenderse al hueso y dañarlo de forma permanente
- Puede formarse un absceso (acumulación de pus) que requiera drenaje
- La fractura puede consolidar mal o no unir
- En casos graves, la infección puede pasar a la sangre (sepsis) y poner en riesgo la vida
Pronóstico a largo plazo
Si se detecta a tiempo, la mayoría de las infecciones óseas se tratan con éxito y la fractura puede curar bien. Es importante no ignorar la fiebre y acudir a un profesional para recibir el tratamiento adecuado. Con el cuidado correcto, la mayoría de las personas recupera la función del hueso.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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