Hemorroides con fiebre: ¿qué significa?
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las hemorroides son venas inflamadas en el recto o el ano. La fiebre no es un síntoma típico de las hemorroides. Si tienes fiebre junto con molestias en el área anal, podría ser señal de una infección o un absceso (una acumulación de pus). Es importante consultar a un médico para descartar otras causas.
Datos clave
- Las hemorroides en sí mismas no causan fiebre.
- La fiebre con dolor anal puede indicar una infección.
- Buscar atención médica a tiempo puede evitar complicaciones.
No es común. Las hemorroides son muy frecuentes, pero la fiebre asociada a ellas es rara y suele indicar otro problema.
Puede afectar a cualquier persona que tenga hemorroides, pero es más frecuente en personas con hemorroides externas trombosadas o infectadas, o en quienes tienen enfermedades que debilitan el sistema inmunológico.
Síntomas
- Fiebre muy alta (más de 39°C) que no baja con medidas caseras
- Dolor intenso y repentino en el ano o el recto
- Imposibilidad de orinar o evacuar
- Sangrado abundante que no se detiene
- Signos de infección grave como escalofríos, confusión o presión arterial baja
- ⚠Fiebre moderada (38-39°C) que dura más de 24 horas acompañada de dolor anal
- ⚠Bulto doloroso en el ano que crece
- ⚠Secreción de pus o líquido con mal olor del área anal
Síntomas comunes
- Dolor o molestia en el área anal
- Picazón o irritación
- Sangrado al defecar (sangre de color rojo brillante)
- Hinchazón alrededor del ano
- Fiebre (temperatura corporal elevada)
- Sensación de malestar general
Síntomas en niños
- Los niños pueden tener fiebre y quejarse de dolor al sentarse o al ir al baño
- Es posible que no puedan explicar bien el malestar
- Se debe consultar al pediatra si hay fiebre y dolor anal
Síntomas en adultos mayores
- Los adultos mayores pueden tener fiebre y dolor anal, pero a veces los síntomas son menos claros
- El sangrado rectal en personas mayores siempre debe ser evaluado por un médico
Causas
Causas principales
- Infección de una hemorroide externa (hemorroide trombosada infectada)
- Absceso perianal (acumulación de pus cerca del ano)
- Enfermedad inflamatoria intestinal como la enfermedad de Crohn o colitis ulcerosa
- Fisura anal infectada
- Otras infecciones pélvicas o abdominales
Factores de riesgo
- Estreñimiento crónico o esfuerzo al defecar
- Embarazo y parto
- Obesidad
- Permanecer sentado por largos períodos
- Dieta baja en fibra
- Sistema inmunológico debilitado (por ejemplo, diabetes, VIH, tratamientos con corticosteroides)
- Antecedentes de hemorroides o abscesos anales
- Actividad sexual anal sin protección
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes fiebre y dolor anal, debes ver a un médico el mismo día
- Si presentas sangrado rectal abundante o pus
- Si el dolor es muy intenso o no puedes evacuar
Programe una cita de rutina si:
- Si tienes hemorroides crónicas sin fiebre, puedes consultar de forma rutinaria
- Si has tenido fiebre y molestias anales que mejoraron, pero quieres descartar problemas
Diagnóstico
El médico te preguntará sobre tus síntomas y te hará un examen físico del área anal. Puede usar un instrumento llamado anoscopio para ver el interior del ano.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen visual y táctil del ano y el recto
- Anoscopia (uso de un tubo pequeño con luz)
- Análisis de sangre para detectar infección (glóbulos blancos elevados)
- Cultivo de secreción si hay pus
- Tal vez una colonoscopia si se sospecha enfermedad inflamatoria intestinal
Qué esperar en su cita
La consulta es rápida y no duele. Te pedirán que te acuestes de lado y el médico examinará suavemente el área. Si hay mucha sensibilidad, puede usar anestesia local.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa. Si es una hemorroide infectada o un absceso, se necesita drenaje y antibióticos. Nunca intentes drenar un absceso por tu cuenta.
Autocuidado en el hogar
- Aplica compresas frías en el área para aliviar la hinchazón
- Toma baños de asiento con agua tibia (sentarte en agua tibia) durante 15-20 minutos varias veces al día
- Usa ropa interior de algodón holgada
- Evita el estreñimiento con una dieta rica en fibra y bebiendo mucha agua
- No uses cremas o supositorios sin consultar al médico si hay fiebre
Tratamientos médicos
El médico puede recetar antibióticos si hay infección. Si hay un absceso, se realiza un drenaje quirúrgico menor. Para el dolor, se pueden usar analgésicos de venta libre, pero siempre pregunta al médico. En casos de hemorroides crónicas, hay procedimientos como la ligadura con banda elástica o la escleroterapia (inyección de una solución para encoger la hemorroide). No menciones nombres de medicamentos.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Se reserva para casos graves, como abscesos grandes que no drenan solos, o hemorroides que no mejoran con otros tratamientos. La cirugía se llama hemorroidectomía.
Vivir con esta afección
Después del tratamiento, puedes retomar tus actividades normales gradualmente. Si te hicieron un drenaje o cirugía, sigue las indicaciones de cuidado de la herida.
Consejos de estilo de vida
- Mantén una dieta alta en fibra (frutas, verduras, cereales integrales)
- Bebe al menos 8 vasos de agua al día
- Haz ejercicio regularmente para evitar el estreñimiento
- Evita estar sentado por largos periodos; levántate y camina cada hora
- No hagas esfuerzo al defecar; ve al baño cuando sientas necesidad
Dieta y ejercicio
Una dieta balanceada rica en fibra y abundante agua ayuda a evitar el estreñimiento, que empeora las hemorroides. El ejercicio moderado como caminar mejora la circulación y reduce la presión en las venas anales.
Salud mental y bienestar emocional
Tener fiebre y dolor anal puede ser estresante y preocupante. Puede generar ansiedad o vergüenza al hablar del tema. Recuerda que los médicos están entrenados para tratar estos problemas sin juzgar.
Prevención
Se pueden prevenir las hemorroides comunes, pero no siempre se puede evitar una infección. Para reducir el riesgo, evita el estreñimiento y el esfuerzo al defecar. Mantén un peso saludable y no permanezcas sentado mucho tiempo.
Programas de detección
No hay un cribado específico para hemorroides. Si tienes sangrado rectal, es importante hacer una evaluación para descartar otras causas como pólipos o cáncer colorrectal, especialmente si tienes más de 45 años.
Complicaciones
Si no se trata
- Infección que se extiende a tejidos profundos (celulitis perianal)
- Formación de fístulas (conductos anormales entre el ano y la piel)
- Sepsis (infección generalizada) si la infección no se controla
- Cicatrices o estenosis anal (estrechamiento) en casos crónicos
Pronóstico a largo plazo
Con tratamiento oportuno, la mayoría de las personas se recuperan por completo. Las hemorroides simples rara vez causan problemas graves. Si hay fiebre, abordar la causa a tiempo evita complicaciones y permite una buena calidad de vida.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
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