Hemorroides que no desaparecen: ¿qué hacer?
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Las hemorroides son venas hinchadas en la zona del recto y el ano. Cuando duran mucho tiempo (más de unas semanas) y no mejoran con cuidados básicos, se llaman hemorroides persistentes o crónicas. Pueden ser internas (dentro del recto) o externas (debajo de la piel alrededor del ano).
Datos clave
- Son muy comunes, especialmente en adultos.
- No son peligrosas, pero pueden causar molestias y sangrado.
- Se pueden tratar con cambios en la alimentación, hábitos y procedimientos sencillos.
- No están relacionadas con el cáncer, pero deben ser evaluadas por un médico para descartar otras causas.
Sí, las hemorroides son una de las afecciones digestivas más frecuentes. Se estima que tres de cada cuatro adultos las tendrán en algún momento. Las hemorroides que duran mucho tiempo también son comunes, sobre todo si no se abordan las causas.
Afectan a personas de todas las edades, pero son más frecuentes en adultos de 45 a 65 años. También son comunes durante el embarazo y después del parto. Las personas que pasan mucho tiempo sentadas, tienen estreñimiento crónico o levantan objetos pesados con frecuencia tienen mayor riesgo.
Síntomas
- Sangrado rectal abundante (más de unas gotas).
- Dolor intenso y repentino en el ano o el recto.
- Mareo o sensación de desmayo junto con el sangrado.
- ⚠Sangre en las heces que no desaparece después de una semana.
- ⚠Dolor que no mejora con cuidados básicos (como baños de asiento y analgésicos de venta libre).
- ⚠Un bulto doloroso que crece o se pone muy sensible (posible trombo).
Síntomas comunes
- Sangre de color rojo brillante en las heces, en el papel higiénico o en el inodoro.
- Picazón o irritación en la zona anal.
- Dolor o molestia, especialmente al estar sentado o al defecar.
- Un bulto o hinchazón cerca del ano, que puede ser sensible al tacto.
- Sensación de que el recto no se vacía por completo después de ir al baño.
Síntomas en niños
- Las hemorroides en niños son poco comunes, pero pueden ocurrir. Los síntomas incluyen dolor al defecar, sangrado leve y un bulto en el ano. Si un niño presenta estos síntomas, consulte a un pediatra para descartar otras causas.
Síntomas en adultos mayores
- En adultos mayores, las hemorroides pueden ser más frecuentes debido al estreñimiento, el uso de ciertos medicamentos y la debilidad de los tejidos. Los síntomas son similares, pero el sangrado rectal no debe atribuirse automáticamente a las hemorroides; es importante una evaluación médica.
Causas
Causas principales
- Estreñimiento crónico o esfuerzo excesivo al defecar.
- Estar sentado por mucho tiempo, especialmente en el inodoro.
- Embarazo y parto, por el aumento de presión en el abdomen.
- Obesidad o tener sobrepeso.
- Levantar objetos pesados de forma repetida.
Factores de riesgo
- Dieta baja en fibra y poca ingesta de líquidos.
- Edad avanzada (los tejidos de sostén se debilitan).
- Antecedentes familiares de hemorroides.
- Enfermedades hepáticas que aumentan la presión en las venas del recto.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si nota sangrado abundante, dolor intenso o un bulto que empeora rápidamente.
- Si el sangrado viene acompañado de mareo o debilidad.
Programe una cita de rutina si:
- Si las hemorroides duran más de una semana a pesar de los cuidados caseros.
- Si tiene sangrado rectal recurrente, aunque sea leve, para descartar otras afecciones.
- Si las molestias interfieren con su vida diaria.
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre sus síntomas, sus hábitos intestinales y su historial médico. Luego examinará la zona anal con mucho cuidado y respeto.
Pruebas que se pueden realizar
- Examen físico: el médico inspecciona el ano en busca de hinchazón o bultos.
- Tacto rectal: con un dedo enguantado y lubricado, el médico palpa el interior del recto para detectar hemorroides internas u otras anomalías.
- Anoscopia: se introduce un tubo pequeño y flexible con una luz para ver el interior del canal anal.
Qué esperar en su cita
La consulta es rápida y generalmente indolora. Puede sentir un poco de presión durante el tacto rectal o la anoscopia. El médico le explicará los hallazgos en el momento y le recomendará el siguiente paso.
Tratamiento
El tratamiento de las hemorroides persistentes se enfoca en aliviar los síntomas, reducir la inflamación y evitar que vuelvan a aparecer. En muchos casos, los cambios en el estilo de vida y los hábitos son suficientes. Si no mejoran, existen procedimientos médicos que se pueden hacer en la consulta del médico.
Autocuidado en el hogar
- Aumente el consumo de fibra (frutas, verduras, legumbres, cereales integrales) para ablandar las heces.
- Beba al menos 8 vasos de agua al día, a menos que su médico le indique lo contrario.
- Evite estar sentado mucho tiempo; levántese y camine cada hora.
- Tome baños de asiento con agua tibia (sin jabón) durante 10 a 15 minutos, varias veces al día.
- Use papel higiénico suave y sin perfume; también puede usar toallitas húmedas sin alcohol.
Tratamientos médicos
Si las hemorroides no mejoran con cuidados caseros, el médico puede recomendar tratamientos ambulatorios como la ligadura con banda elástica (se coloca una banda alrededor de la hemorroide para que se seque y se caiga), la escleroterapia (inyecciones que encogen la hemorroide) o la coagulación con láser o infrarrojos. Estos procedimientos no requieren cirugía mayor y se realizan en la consulta. No se mencionan aquí marcas específicas; su médico le explicará las opciones disponibles según su caso.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía (hemorroidectomía) se considera solo para hemorroides muy grandes, que no responden a otros tratamientos o que causan complicaciones como trombosis repetidas. Es una operación segura, pero requiere un tiempo de recuperación. Su cirujano le explicará los riesgos y beneficios.
Vivir con esta afección
Con hemorroides persistentes, es importante mantener una rutina que evite el estreñimiento y el esfuerzo. Vaya al baño cuando sienta la necesidad, sin demora. No se siente en el inodoro más de 5-10 minutos. Use un cojín con forma de dona para sentarse si le duele.
Consejos de estilo de vida
- Evite levantar objetos pesados.
- Haga ejercicio moderado, como caminar o nadar, para mejorar la circulación.
- Mantenga un peso saludable.
- No fume: el tabaco empeora los problemas vasculares.
Dieta y ejercicio
Una dieta rica en fibra (25-30 gramos al día) y mucha agua es clave para heces blandas. Añada fibra de forma gradual para evitar gases. El ejercicio moderado, como caminar 30 minutos al día, ayuda a prevenir el estreñimiento y reduce la presión en las venas del recto.
Salud mental y bienestar emocional
Vivir con hemorroides persistentes puede ser frustrante y afectar la autoestima, especialmente si hay dolor o sangrado. Es normal sentirse incómodo o preocupado. Si estos sentimientos le abruman, hable con su médico o con un profesional de la salud mental. Pedir ayuda es un signo de fortaleza.
Prevención
En gran medida, sí. Para prevenir que las hemorroides aparezcan o empeoren, mantenga una dieta alta en fibra, beba suficiente agua, haga ejercicio, evite el esfuerzo al defecar y no pase mucho tiempo sentado. Si trabaja sentado, levántese cada hora. Estas medidas también ayudan a que las hemorroides existentes no se cronifiquen.
Programas de detección
No hay una prueba de detección específica para hemorroides. Sin embargo, si tiene sangrado rectal o cambios en los hábitos intestinales, su médico puede recomendar una colonoscopia para descartar otras causas, especialmente si tiene más de 45 años o antecedentes familiares de cáncer de colon.
Complicaciones
Si no se trata
- Trombosis hemorroidal: se forma un coágulo dentro de la hemorroide, causando dolor intenso y un bulto azulado.
- Anemia por pérdida crónica de sangre (poco común).
- Infección en la zona anal (rara, pero posible si hay grietas).
- Estrangulamiento: una hemorroide interna prolapsada queda atrapada y no puede retornar, lo que requiere atención urgente.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las hemorroides mejoran con cambios en el estilo de vida y tratamientos mínimos. Incluso las hemorroides persistentes suelen responder bien a los procedimientos ambulatorios. La cirugía rara vez es necesaria. Con el cuidado adecuado, puede llevar una vida normal sin molestias. No dude en consultar a su médico para recibir el tratamiento más adecuado para usted.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
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