lung with fever
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Cuando hablamos de 'pulmón con fiebre', nos referimos a una infección en los pulmones que provoca fiebre. Esta infección inflama los alvéolos (los pequeños sacos de aire en los pulmones) o las vías respiratorias, dificultando la respiración. Es importante saber que no es un diagnóstico en sí mismo, sino un conjunto de síntomas que requieren evaluación médica.
Datos clave
- La fiebre es una señal de que el cuerpo está combatiendo la infección.
- Las infecciones pulmonares pueden afectar a cualquier persona, pero son más graves en niños pequeños, adultos mayores y personas con otras enfermedades.
- La mayoría de las infecciones pulmonares mejoran con reposo y tratamiento médico, pero algunas necesitan atención hospitalaria.
Sí, es muy común. Cada año, millones de personas en todo el mundo contraen infecciones respiratorias con fiebre, como neumonía o bronquitis aguda.
Puede afectar a cualquier persona, pero es más frecuente en niños menores de 5 años, adultos mayores de 65 años, personas con sistemas inmunitarios debilitados (por ejemplo, quienes tienen VIH, diabetes o están en tratamiento contra el cáncer) y fumadores.
Síntomas
- Dificultad severa para respirar (no puede hablar en frases completas)
- Labios, uñas o piel de color azulado (cianosis)
- Dolor intenso en el pecho que no cede
- Tos con sangre abundante
- Pérdida del conocimiento o desmayo
- Fiebre muy alta (más de 40°C) que no baja con medidas caseras
- En niños: convulsiones, respiración muy rápida o quejidos constantes
- ⚠Fiebre persistente por más de 3 días que no mejora
- ⚠Tos que empeora o que produce flema con sangre
- ⚠Dificultad leve para respirar que empeora con la actividad
- ⚠Dolor en el pecho al respirar profundamente
- ⚠Confusión o mareos leves
- ⚠No mejora después de 48 horas de tratamiento casero
Síntomas comunes
- Fiebre alta (generalmente más de 38°C)
- Escalofríos y temblores
- Tos, que puede ser seca o con flema (moco) de color amarillo, verde o con sangre
- Dificultad para respirar o sensación de falta de aire
- Dolor en el pecho al respirar profundamente o al toser
- Fatiga y debilidad
- Pérdida de apetito
Síntomas en niños
- Fiebre alta que puede provocar convulsiones por fiebre
- Respiración rápida o dificultosa (se le hunden las costillas al respirar)
- Aleteo nasal (las fosas nasales se abren y cierran más de lo normal)
- Quejidos al respirar
- Irritabilidad o llanto inconsolable
- Rechazo al alimento o a la lactancia
- Vómitos
Síntomas en adultos mayores
- Fiebre leve o incluso sin fiebre
- Confusión o desorientación repentina
- Pérdida de apetito y deshidratación
- Debilidad y caídas frecuentes
- Tos menos productiva que en jóvenes
- Respiración acelerada
- Dolor en el pecho menos evidente
Causas
Causas principales
- Bacterias: la más común es Streptococcus pneumoniae (neumococo), pero también otras como Haemophilus influenzae o Mycoplasma pneumoniae.
- Virus: como el de la gripe (influenza), el virus respiratorio sincitial (VRS), el SARS-CoV-2 (COVID-19) o el adenovirus.
- Hongos: menos frecuente, suele ocurrir en personas con el sistema inmunitario muy debilitado (por ejemplo, con VIH avanzado o tras un trasplante).
Factores de riesgo
- Edad: menores de 2 años y mayores de 65 años
- Tabaquismo o exposición al humo del tabaco
- Enfermedades crónicas: asma, EPOC, diabetes, enfermedades cardíacas o renales
- Sistema inmunitario debilitado (por VIH, quimioterapia, uso prolongado de corticoides)
- Hospitalización reciente, especialmente si ha estado en cuidados intensivos o con respirador
- Desnutrición o bajo peso
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Cualquier síntoma de la lista de emergencia (dificultad severa para respirar, cianosis, dolor intenso, etc.)
- Fiebre muy alta que no baja con medicamentos de venta libre
- Confusión o desmayo
Programe una cita de rutina si:
- Fiebre moderada que dura más de 2-3 días sin mejorar
- Tos que persiste más de una semana o que empeora
- Dolor en el pecho al respirar que no es intenso pero no se quita
- Fatiga que interfiere con sus actividades diarias
Diagnóstico
El médico le preguntará sobre sus síntomas, le escuchará los pulmones con un estetoscopio y, según lo que encuentre, podrá solicitar pruebas para confirmar el diagnóstico.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía de tórax: muestra si hay inflamación o líquido en los pulmones.
- Análisis de sangre: para medir los glóbulos blancos y detectar signos de infección.
- Cultivo de esputo: se analiza la flema para identificar el germen causante.
- Oximetría de pulso: se coloca un sensor en el dedo para medir el nivel de oxígeno en la sangre.
- En casos más complejos, tomografía computarizada (TAC) de tórax o análisis de líquido pleural.
Qué esperar en su cita
El examen suele ser rápido. Le tomarán una muestra de sangre (un pequeño pinchazo en el brazo) y quizás le hagan una radiografía de tórax (de pie o acostado). Puede que le pidan que tosa para obtener una muestra de flema. Le colocarán un sensor en el dedo para medir el oxígeno; no duele. Los resultados de algunas pruebas pueden estar listos en minutos, otros tardan días. Es posible que le receten tratamiento mientras espera los resultados.
Tratamiento
El tratamiento depende de la causa de la infección (bacteriana, viral o fúngica) y de la gravedad de los síntomas. El objetivo es eliminar la infección, aliviar los síntomas y evitar complicaciones.
Autocuidado en el hogar
- Reposo: el cuerpo necesita energía para combatir la infección.
- Beber abundante líquido: agua, caldos, infusiones para mantenerse hidratado y ayudar a fluidificar la flema.
- Usar un humidificador o tomar baños de vapor para aliviar la tos seca.
- Tomar medicamentos de venta libre para la fiebre y el dolor, siguiendo las instrucciones del farmacéutico o su médico.
- Elevar la cabecera de la cama para respirar mejor.
- Evitar fumar y el humo del tabaco.
Tratamientos médicos
Si la infección es bacteriana, el médico puede recetar antibióticos. Es importante tomarlos exactamente como se indiquen, incluso si se siente mejor. No comparta antibióticos ni los use sin receta. Si la infección es viral, los antibióticos no sirven; el tratamiento se centra en aliviar los síntomas (fiebre, tos, dolor). En casos graves, puede ser necesario el ingreso hospitalario para recibir oxígeno, líquidos por vía intravenosa y vigilancia constante. Si hay mucha dificultad para respirar, se puede usar un respirador (ventilación mecánica). Para infecciones por hongos, se usan medicamentos antimicóticos recetados por el médico.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía es muy poco frecuente. Solo se considera en complicaciones como un absceso pulmonar grande que no drena con antibióticos o si se acumula líquido infectado alrededor del pulmón (empiema) que necesita ser drenado mediante un tubo o cirugía.
Vivir con esta afección
Durante la recuperación, tómelo con calma. Descanse lo suficiente y vaya aumentando las actividades poco a poco. La fatiga puede durar varias semanas, incluso después de que desaparezca la fiebre. Escuche a su cuerpo y no se apresure.
Consejos de estilo de vida
- Deje de fumar y evite el humo de segunda mano. Esto es fundamental para la salud de sus pulmones.
- Lávese las manos con frecuencia para prevenir nuevas infecciones.
- Use mascarilla en espacios cerrados si tiene riesgo de contagiar a otros.
- Mantenga las habitaciones ventiladas y limpias.
Dieta y ejercicio
Una alimentación equilibrada, rica en frutas, verduras y proteínas, ayuda a fortalecer el sistema inmunitario. Cuando se sienta con energía, haga ejercicio ligero como caminar, pero no se exija demasiado. Consulte a su médico antes de retomar una rutina intensa.
Salud mental y bienestar emocional
Estar enfermo puede ser frustrante y generar ansiedad, especialmente si la recuperación es lenta. Es normal sentirse preocupado o irritable. Hable con su médico si se siente abrumado. Recuerde que recuperarse toma tiempo y está bien pedir ayuda.
Prevención
Muchas infecciones pulmonares se pueden prevenir con vacunas, buena higiene de manos, evitar el contacto con personas enfermas y no fumar.
Vacunas
Existen vacunas seguras y efectivas contra la neumonía (vacuna antineumocócica) y la gripe (vacuna anual). Consulte a su médico si usted o su familia son candidatos para recibirlas.
Programas de detección
No hay un cribado de rutina para infecciones pulmonares, pero si tiene factores de riesgo (como EPOC o antecedentes de neumonía), su médico puede recomendarle controles periódicos, como una radiografía de tórax o pruebas de función pulmonar.
Complicaciones
Si no se trata
- Derrame pleural: acumulación de líquido alrededor de los pulmones, que dificulta aún más la respiración.
- Absceso pulmonar: una cavidad con pus dentro del pulmón que requiere drenaje o cirugía.
- Sepsis: infección que se extiende a la sangre y puede causar fallo multiorgánico.
- Insuficiencia respiratoria: cuando los pulmones no pueden aportar suficiente oxígeno al cuerpo.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas se recuperan por completo con el tratamiento adecuado, aunque la recuperación puede ser lenta, especialmente en adultos mayores. Con atención médica temprana, incluso los casos graves suelen tener buen pronóstico. Es fundamental seguir las indicaciones del médico y acudir a las citas de seguimiento.
Encontrar apoyo
Los enlaces externos abren sitios web de terceros. Ruqelo no se hace responsable del contenido externo. Incluir una organización no implica respaldo.
Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Condiciones relacionadas
Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 27 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.