Pleuritis por la noche: lo que debe saber
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La pleuritis es la inflamación de la pleura, una membrana que recubre los pulmones y la parte interior del pecho. Cuando se inflama, puede causar un dolor agudo en el pecho que empeora al respirar, toser o moverse. Por la noche, al acostarse, el dolor puede ser más intenso, lo que dificulta el descanso.
Datos clave
- El dolor de la pleuritis suele empeorar al respirar hondo, toser o estornudar.
- A menudo es causada por infecciones virales o bacterianas, como un resfriado o una neumonía.
- Acostarse sobre el lado afectado puede aumentar el dolor, por lo que muchas personas prefieren dormir semisentadas.
Es una afección relativamente común, especialmente como complicación de infecciones respiratorias. Cualquier persona puede padecerla, pero es más frecuente en quienes tienen enfermedades pulmonares o del sistema inmunitario.
Afecta a personas de todas las edades, pero es más común en adultos jóvenes y en personas con infecciones respiratorias, enfermedades autoinmunes (como lupus), lesiones en el pecho o que han tenido una cirugía torácica.
Síntomas
- Dolor en el pecho repentino, intenso y que no se alivia con reposo.
- Dificultad severa para respirar o sensación de ahogo.
- Toser sangre o esputo con sangre.
- Sentirse mareado o desmayarse.
- ⚠Fiebre superior a 38 °C que no baja con medidas generales.
- ⚠Dolor que impide dormir o realizar actividades diarias.
- ⚠Empeoramiento de la falta de aire o del dolor a pesar del reposo.
Síntomas comunes
- Dolor agudo y punzante en el pecho que empeora al respirar profundo, toser o estornudar.
- El dolor puede extenderse al hombro o la espalda.
- Sensación de falta de aire (disnea).
- Fiebre y escalofríos si hay infección.
- Por la noche, el dolor suele ser más fuerte al acostarse sobre el lado afectado.
Síntomas en niños
- Fiebre alta e irritabilidad.
- Dificultad para acostarse o quejarse de dolor en el pecho al respirar.
- Pueden presentar respiración rápida o superficial.
Síntomas en adultos mayores
- El dolor puede ser menos intenso, pero sí presentan falta de aire o confusión.
- Pueden tener fiebre baja o ausencia de fiebre.
- Mayor riesgo de complicaciones como derrame pleural.
Causas
Causas principales
- Infecciones virales (gripe, resfriado común, COVID-19).
- Infecciones bacterianas (neumonía, tuberculosis).
- Enfermedades autoinmunes como lupus o artritis reumatoide.
- Lesiones en el pecho (golpes, fracturas de costillas).
- Coágulos de sangre en los pulmones (embolia pulmonar).
- Cáncer que afecta los pulmones o la pleura (poco frecuente).
Factores de riesgo
- Haber tenido una infección respiratoria reciente.
- Fumar o exposición al humo del tabaco.
- Tener un sistema inmunitario debilitado (por ejemplo, por VIH o medicamentos).
- Enfermedad pulmonar crónica (como EPOC o asma).
- Cirugía o procedimiento en el pecho.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tiene dolor en el pecho que empeora al respirar y no desaparece.
- Si presenta fiebre alta o dificultad para respirar.
- Si el dolor le impide dormir o realizar sus actividades normales.
Programe una cita de rutina si:
- Si ha tenido síntomas persistentes durante más de una semana y no ha consultado.
- Para seguimiento después del diagnóstico y tratamiento inicial.
Diagnóstico
El médico escuchará sus pulmones con un estetoscopio. Un sonido característico llamado 'roce pleural' puede indicar inflamación. También le preguntará sobre sus síntomas y su historial médico.
Pruebas que se pueden realizar
- Radiografía de tórax: para ver si hay líquido o signos de infección.
- Ecografía torácica: para detectar derrame pleural (acumulación de líquido).
- Análisis de sangre: para buscar signos de infección o inflamación.
- Tomografía computarizada (TC): si se necesita más detalle.
- Toracocentesis (en algunos casos): extraer una muestra del líquido pleural con una aguja para analizarlo.
Qué esperar en su cita
El médico le pedirá que respire normal y que tosa si es necesario durante la exploración. Las pruebas son indoloras excepto la toracocentesis, que puede causar molestias leves. Recibirá instrucciones claras antes de cualquier procedimiento.
Tratamiento
El tratamiento se enfoca en aliviar el dolor y tratar la causa subyacente. Por ejemplo, si es una infección bacteriana, se usarán antibióticos; si es viral, el cuerpo suele recuperarse solo con reposo.
Autocuidado en el hogar
- Descanse lo suficiente y evite actividades que empeoren el dolor.
- Duerma semisentado o sobre el lado que no duele para reducir la molestia.
- Aplique compresas tibias o frías en el pecho para aliviar el dolor.
- Tome líquidos abundantes si no hay contraindicación médica.
Tratamientos médicos
El médico puede recetar antiinflamatorios (como ibuprofeno) para reducir la inflamación y el dolor. Si hay infección bacteriana, se indicarán antibióticos. En casos con derrame pleural, puede ser necesario drenar el líquido mediante una aguja o un tubo. Si la causa es una enfermedad autoinmune, se usan medicamentos para controlar el sistema inmunitario.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Rara vez se necesita cirugía. Solo en casos complicados como un empiema (pus en la pleura) o cuando otros tratamientos no funcionan, se puede realizar una cirugía para drenar o retirar parte de la pleura.
Vivir con esta afección
Durante la recuperación, evite esfuerzos físicos intensos. Escuche a su cuerpo: si el dolor aumenta, haga una pausa. Con el tratamiento adecuado, la mayoría de las personas vuelven a su rutina en unas semanas.
Consejos de estilo de vida
- No fume ni se exponga al humo de tabaco.
- Evite cambios bruscos de temperatura que puedan irritar los pulmones.
- Use ropa cómoda que no presione el pecho.
Dieta y ejercicio
Mantenga una alimentación equilibrada para fortalecer el sistema inmunitario. Puede realizar caminatas suaves cuando el dolor lo permita, pero consulte a su médico antes de retomar el ejercicio intenso.
Salud mental y bienestar emocional
El dolor crónico o la dificultad para respirar pueden generar ansiedad o estrés. Hable con su médico o un profesional de salud mental si se siente abrumado. La mayoría de las personas se recuperan por completo, lo que ayuda a aliviar la preocupación.
Prevención
No siempre se puede prevenir, pero reducir el riesgo de infecciones respiratorias ayuda. Lávese las manos con frecuencia, evite el contacto con personas enfermas y mantenga su sistema inmunitario fuerte.
Vacunas
Las vacunas contra la influenza (gripe) y la neumonía (antineumocócica) pueden disminuir las probabilidades de contraer infecciones que causan pleuritis. Consulte a su médico sobre su calendario de vacunación.
Programas de detección
No existe una prueba de detección específica para la pleuritis. Las personas con factores de riesgo (como enfermedades autoinmunes) deben seguir los controles regulares con su médico.
Complicaciones
Si no se trata
- Derrame pleural (acumulación de líquido alrededor del pulmón).
- Empiema (infección con pus en el espacio pleural).
- Engrosamiento de la pleura (que puede dificultar la respiración).
- Insuficiencia respiratoria (en casos graves).
Pronóstico a largo plazo
Con tratamiento oportuno, la mayoría de las personas se recuperan sin problemas duraderos. La pleuritis causada por virus suele mejorar por sí sola en unos días o semanas. Incluso en casos más complejos, los tratamientos actuales son muy efectivos y la calidad de vida suele restablecerse por completo.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 30 de julio de 2026
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