Cuándo buscar atención por escalofríos
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
Los escalofríos son la sensación de frío intenso que hace que el cuerpo tiemble y se contraiga. No son una enfermedad en sí, sino una señal de que algo está pasando en el cuerpo, como una infección o una reacción a un medicamento. A menudo acompañan a la fiebre, pero no siempre.
Datos clave
- Los escalofríos son un síntoma, no una enfermedad.
- Pueden ser la forma en que el cuerpo combate una infección al elevar la temperatura.
- No siempre indican algo grave, pero si persisten o se acompañan de otros síntomas, se debe consultar a un profesional de la salud.
- En niños pequeños y adultos mayores, los escalofríos pueden ser una señal de una infección seria.
Sí, los escalofríos son muy comunes. Casi todas las personas los han sentido alguna vez, por ejemplo al inicio de una gripe o resfriado.
Afectan a personas de todas las edades, pero son más frecuentes en niños pequeños, adultos mayores y personas con el sistema inmunitario debilitado, ya que tienen más riesgo de infecciones que causan escalofríos.
Síntomas
- Escalofríos con dolor de cabeza intenso y rigidez en el cuello (dificultad para tocar el pecho con la barbilla) – podría ser meningitis.
- Escalofríos con dificultad para respirar o dolor en el pecho.
- Escalofríos con confusión repentina, desmayo o convulsiones.
- Escalofríos con sarpullido que no desaparece al presionarlo (posible infección grave).
- Escalofríos después de una herida o cirugía reciente (posible infección profunda).
- ⚠Escalofríos con fiebre alta (más de 39 °C) que no baja con medidas caseras.
- ⚠Escalofríos que duran más de 2 o 3 días sin mejoría.
- ⚠Escalofríos que aparecen junto con dolor abdominal intenso, vómitos repetidos o diarrea abundante.
- ⚠Si la persona tiene el sistema inmunitario debilitado (por ejemplo, por quimioterapia, VIH, medicamentos inmunosupresores).
- ⚠Escalofríos en un bebé menor de 3 meses con cualquier fiebre (consultar de inmediato).
Síntomas comunes
- Sensación intensa de frío
- Temblores o sacudidas del cuerpo (especialmente brazos y piernas)
- Piel que se siente fría al tacto
- Dientes que castañetean
- Piel de gallina
- A menudo acompañados de fiebre (temperatura corporal elevada)
Síntomas en niños
- Los mismos que en adultos, pero los niños pequeños pueden tener dificultad para describir el frío; se les ve temblorosos o irritables.
- Pueden tener fiebre más alta que los adultos.
- Pérdida de apetito o sueño excesivo.
- En bebés, si hay escalofríos con fiebre, llanto inconsolable o decaimiento, se debe buscar atención médica de inmediato.
Síntomas en adultos mayores
- Pueden tener menos fiebre que los adultos más jóvenes, por lo que los escalofríos pueden ser una señal más importante de infección.
- Pueden experimentar confusión o desorientación junto con los escalofríos.
- Mayor riesgo de deshidratación si hay fiebre y escalofríos.
- Si tienen enfermedades crónicas (como diabetes o problemas cardíacos), los escalofríos pueden indicar una complicación seria.
Causas
Causas principales
- Infecciones: resfriado común, gripe, neumonía, infección urinaria, faringitis estreptocócica, malaria (en zonas de riesgo).
- Exposición al frío extremo: hipotermia.
- Reacciones a medicamentos: algunos antibióticos, anestésicos o fármacos para la epilepsia pueden causar escalofríos como efecto secundario.
- Reacciones a vacunas: es normal tener escalofríos leves después de algunas vacunas (como la de la gripe).
- Trastornos inflamatorios crónicos: artritis reumatoide, lupus.
- Cáncer: especialmente ciertos tipos de leucemia o linfoma, aunque es una causa menos común.
Factores de riesgo
- Edad: niños pequeños y adultos mayores tienen más probabilidades de infecciones.
- Sistema inmunitario debilitado (por enfermedad o medicación).
- Enfermedades crónicas: diabetes, enfermedad renal, cáncer.
- Viajar a zonas donde haya enfermedades como malaria o dengue.
- Exposición al frío intenso sin ropa adecuada.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si los escalofríos van acompañados de los síntomas de emergencia mencionados antes (rigidez de cuello, dificultad para respirar, confusión, etc.).
- Si tiene fiebre muy alta (>39.5 °C) que no responde a medidas caseras.
- Si es un bebé menor de 3 meses con fiebre y escalofríos.
- Si tiene escalofríos después de una cirugía o herida profunda.
Programe una cita de rutina si:
- Si los escalofríos continúan más de 3 días sin causa clara.
- Si aparecen repetidamente sin fiebre evidente.
- Si está tomando un medicamento nuevo y los escalofríos comienzan poco después.
- Si tiene una enfermedad crónica y nota un cambio en sus escalofríos habituales.
Diagnóstico
El médico preguntará sobre sus síntomas, cuándo empezaron, si tiene fiebre, dolor u otros signos. Le tomará la temperatura y hará un examen físico (escuchar los pulmones, revisar la garganta, el abdomen, etc.).
Pruebas que se pueden realizar
- Análisis de sangre: para buscar signos de infección (aumento de glóbulos blancos) o inflamación.
- Urocultivo o análisis de orina: si se sospecha infección urinaria.
- Cultivos de garganta o hisopado nasal: para detectar infecciones como faringitis estreptocócica o gripe.
- Radiografía de tórax: si hay tos o dificultad para respirar, para descartar neumonía.
- Pruebas específicas según la sospecha: como prueba de malaria si ha viajado a zonas de riesgo.
Qué esperar en su cita
El médico le explicará qué pruebas son necesarias según sus síntomas. Algunas son rápidas, como el análisis de orina; otras pueden tardar días (cultivos). Es posible que le recomiende ir a casa y regresar si los síntomas empeoran o no mejoran.
Tratamiento
El tratamiento para los escalofríos depende de la causa. No existe un tratamiento único, porque los escalofríos son solo un síntoma. Lo más importante es tratar la enfermedad de base, como una infección o una reacción a un medicamento. Siempre consulte a un profesional de la salud antes de iniciar cualquier tratamiento.
Autocuidado en el hogar
- Descanse lo suficiente y manténgase abrigado con mantas o ropa cálida.
- Beba abundantes líquidos (agua, caldos, infusiones) para evitar la deshidratación si tiene fiebre.
- Tome un baño tibio (no frío) para ayudar a bajar la fiebre si es necesario, pero no use agua helada.
- Evite el alcohol y la cafeína, que pueden empeorar la deshidratación.
- Mida la temperatura de forma regular y anote cualquier cambio.
Tratamientos médicos
Si la causa es una infección bacteriana, el médico puede recetar antibióticos (siempre bajo receta médica y siguiendo el tratamiento completo). Para infecciones virales como la gripe, el tratamiento suele ser de apoyo (reposo, líquidos). En casos de escalofríos por medicamentos, el médico puede ajustar o cambiar el fármaco. No se deben usar medicamentos para bajar la fiebre sin consultar al médico, especialmente en niños.
¿Cuándo se considera la cirugía?
La cirugía no es un tratamiento para los escalofríos en sí. Solo sería necesaria si los escalofríos se deben a una infección que requiere drenaje quirúrgico (por ejemplo, un absceso profundo) o a otras afecciones que se tratan con cirugía. Esto es poco común.
Vivir con esta afección
La mayoría de las personas se recuperan de los episodios de escalofríos en unos días. Mientras se sienta mal, priorice el descanso. Evite el esfuerzo físico y mantenga una buena hidratación. Si los escalofríos son por una enfermedad crónica, siga las indicaciones de su médico para controlar la enfermedad de fondo.
Consejos de estilo de vida
- Lávese las manos con frecuencia para prevenir infecciones.
- Evite el contacto cercano con personas enfermas.
- Manténgase al día con las vacunas recomendadas, como la de la gripe y la neumonía.
- Use ropa adecuada para el clima, especialmente en épocas frías.
Dieta y ejercicio
Durante un episodio de escalofríos, priorice una dieta ligera y fácil de digerir (sopas, caldos, frutas). El ejercicio intenso no es recomendable hasta que se sienta mejor. Una vez recuperado, la actividad física moderada puede fortalecer el sistema inmunitario.
Salud mental y bienestar emocional
Sentir escalofríos repetitivos o sin causa clara puede generar ansiedad o preocupación. Es normal sentirse inquieto. Hable con su médico sobre sus inquietudes; la mayoría de las causas son tratables. Si la ansiedad le impide dormir o realizar sus actividades diarias, busque apoyo profesional de salud mental.
Prevención
No siempre se pueden prevenir los escalofríos, pero se puede reducir el riesgo de las infecciones que los causan. Mantener buenos hábitos de higiene, una alimentación equilibrada y vacunarse según las recomendaciones ayuda a prevenir muchas infecciones.
Vacunas
Las vacunas contra la gripe, la neumonía, la COVID-19 y otras enfermedades infecciosas pueden prevenir las infecciones que a menudo provocan escalofríos. Consulte a su médico qué vacunas son adecuadas para usted según su edad y estado de salud.
Programas de detección
No hay una prueba de detección específica para los escalofríos. Sin embargo, hacerse chequeos médicos regulares puede ayudar a detectar y tratar a tiempo enfermedades crónicas o infecciones que podrían causar escalofríos recurrentes.
Complicaciones
Si no se trata
- Si los escalofríos son por una infección bacteriana no tratada, la infección puede propagarse y causar complicaciones graves como septicemia (infección en la sangre).
- La fiebre muy alta no controlada puede provocar deshidratación o, en casos raros, convulsiones febriles en niños.
- Si la causa es una enfermedad crónica no diagnosticada (como un trastorno autoinmune), puede empeorar sin tratamiento adecuado.
Pronóstico a largo plazo
La mayoría de las personas que experimentan escalofríos se recuperan por completo, especialmente si la causa es una infección leve. Con el tratamiento adecuado, incluso las infecciones más serias tienen buen pronóstico. Es importante buscar atención médica cuando sea necesario para evitar complicaciones. No pierda la esperanza: la medicina actual tiene muchas opciones para tratar las causas de los escalofríos.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
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