CT pulmonary angiogram
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Una angiografía pulmonar por tomografía computarizada (también llamada angio-TC de pulmón) es una prueba de imagen que permite ver las arterias de los pulmones. Se usa principalmente para detectar coágulos de sangre (émbolos) que puedan estar bloqueando el flujo sanguíneo, una condición llamada embolia pulmonar. La prueba utiliza una máquina especial de rayos X (tomógrafo) y un medio de contraste (un tinte que se inyecta en una vena) para obtener imágenes detalladas.
Datos clave
Sí, es una prueba común en los servicios de urgencias cuando se sospecha una embolia pulmonar. Cada año se realizan miles de estas pruebas en todo el mundo.
Se realiza en personas con síntomas que hacen sospechar una embolia pulmonar, como dolor en el pecho, dificultad para respirar o tos con sangre. También puede indicarse en pacientes con factores de riesgo como cirugías recientes, reposo prolongado o antecedentes de coágulos.
La angiografía pulmonar por TC es el estudio principal para diagnosticar una embolia pulmonar. Antes de realizarla, el médico suele hacer una evaluación clínica y pedir análisis de sangre (como el dímero D) para determinar si la prueba es necesaria.
Si la angiografía pulmonar confirma la presencia de un coágulo, el tratamiento se inicia lo antes posible para disolverlo y evitar que crezca o se formen nuevos coágulos. El tratamiento depende del tamaño y la ubicación del coágulo, así como de tu estado general de salud.
El pilar del tratamiento son los medicamentos anticoagulantes (también llamados 'diluyentes de la sangre'), que evitan que la sangre se coagule. Pueden administrarse en forma de inyecciones al principio y luego en pastillas. El tratamiento suele durar al menos 3 meses. En casos graves, se pueden usar fármacos trombolíticos para disolver el coágulo rápidamente, siempre bajo estricta supervisión médica. Nunca debes automedicarte.
Si te han diagnosticado una embolia pulmonar, tu vida diaria puede requerir algunos ajustes durante el tratamiento y después. Es importante tomar la medicación exactamente como te la receten, sin saltar dosis. Lleva siempre contigo una tarjeta o pulsera que indique que estás tomando anticoagulantes, por si tienes una emergencia.
Lleva una dieta equilibrada rica en frutas, verduras y granos enteros. Si tomas anticoagulantes, mantén constante tu consumo de alimentos ricos en vitamina K (como espinacas, brócoli o col rizada), ya que pueden interferir con el medicamento. El ejercicio moderado, como caminar o nadar, es beneficioso, pero evita deportes de contacto que puedan causar golpes o heridas. Consulta a tu médico antes de empezar una rutina nueva.
En muchos casos, sí se puede prevenir. La clave es evitar la formación de coágulos en las piernas. Si tienes factores de riesgo, tu médico puede recomendar medidas preventivas como medicamentos anticoagulantes antes de una cirugía, medias de compresión o ejercicios para las piernas durante viajes largos.
La mayoría de las personas con embolia pulmonar se recuperan completamente si reciben tratamiento a tiempo. Con la medicación adecuada, el coágulo se disuelve y el riesgo de nuevos eventos disminuye. Es importante seguir el tratamiento y los controles médicos para evitar complicaciones futuras.
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 14 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.
Te acostarás en una camilla que se desliza dentro del escáner (un anillo grande). Te colocarán una vía intravenosa en el brazo para inyectar el contraste. Durante la inyección puedes sentir calor o un sabor metálico en la boca; es normal. Debes quedarte muy quieto y contener la respiración unos segundos cuando te lo pidan. La prueba dura solo unos minutos. Después puedes retomar tus actividades, pero bebe agua para ayudar a eliminar el contraste.
En muy raras ocasiones, cuando el coágulo es enorme y pone en peligro la vida, se puede recurrir a una cirugía para extraerlo (embolectomía pulmonar) o a un procedimiento con un catéter. Esto solo se hace en centros especializados y cuando otros tratamientos no son posibles.
Enfrentar una embolia pulmonar puede generar ansiedad o miedo a que vuelva a ocurrir. Es normal sentirse preocupado. Habla con tu médico sobre estos sentimientos; ellos pueden ofrecerte apoyo o derivarte a un profesional de salud mental. Practicar técnicas de relajación, meditación o yoga puede ayudarte a manejar el estrés.