Angina de pecho: cómo manejar los episodios
Basado en guías clínicas internacionales
Resumen
La angina de pecho es una molestia o dolor en el pecho que ocurre cuando el corazón no recibe suficiente sangre rica en oxígeno. Normalmente es un síntoma de una enfermedad del corazón, como el estrechamiento de las arterias por acumulación de grasa.
Datos clave
- La angina no es un ataque al corazón, pero puede ser una señal de alerta de que existe riesgo de sufrir uno en el futuro.
- Los episodios de angina pueden ser estables (predecibles, aparecen con el esfuerzo) o inestables (repentinos y más peligrosos).
- Si los síntomas cambian o aparecen en reposo, se debe buscar ayuda médica de inmediato.
Sí, la angina es muy común. Se estima que millones de personas en todo el mundo viven con ella o con otras formas de enfermedad de las arterias del corazón.
Afecta principalmente a adultos, en especial a personas mayores de 50 años, y con mayor frecuencia a quienes tienen factores de riesgo como presión arterial alta, colesterol alto, diabetes, tabaquismo o antecedentes familiares de enfermedad cardíaca.
Síntomas
- Dolor en el pecho que dura más de unos minutos, o que desaparece y vuelve.
- Dolor intenso o presión en el pecho que ocurre en reposo y no se alivia, con o sin esfuerzo.
- Dolor que se extiende al brazo, la espalda, el cuello o la mandíbula, junto con dificultad para respirar, sudoración o mareo.
- Si tienes estos síntomas, llama rápidamente al número de emergencias de tu país (por ejemplo, 112 en España).
- ⚠Si ya te han diagnosticado angina y tus episodios se vuelven más frecuentes, duran más o aparecen con menos esfuerzo del habitual, necesitas atención médica el mismo día.
- ⚠Si el dolor no cede con el reposo o aparece con más facilidad, consulta al servicio de urgencias o a tu médico de inmediato.
Síntomas comunes
- Dolor, presión, pesadez u opresión en el pecho, que a menudo aparece con el ejercicio o el estrés.
- Molestia que se extiende a los hombros, los brazos, el cuello o la mandíbula.
- Falta de aire o dificultad para respirar.
- Sudoración fría.
- Mareo o debilidad.
Síntomas en niños
- La angina es muy rara en los niños. Si un niño siente dolor en el pecho, es importante que lo valore un médico para descartar otras causas.
Síntomas en adultos mayores
- En las personas mayores, la angina puede manifestarse con menos dolor típico de pecho y más como falta de aire, cansancio, náuseas, confusión o desorientación.
Causas
Causas principales
- Acumulación de grasa, colesterol y otras sustancias en las arterias del corazón (aterosclerosis), lo que las estrecha y reduce el flujo de sangre.
- Espasmo en las arterias coronarias, que las aprieta temporalmente y dificulta la circulación.
- Formación de coágulos de sangre que obstruyen parcialmente una arteria.
Factores de riesgo
- Presión arterial alta.
- Colesterol alto, sobre todo el colesterol LDL ('malo').
- Tabaquismo o exposición al humo del tabaco.
- Diabetes o resistencia a la insulina.
- Historia familiar de angina o infarto.
- Sobrepeso u obesidad.
- Vida sedentaria.
- Estrés emocional intenso o ansiedad.
Cuándo consultar a un médico
Consulte a un médico de inmediato si:
- Si tienes dolor en el pecho que no se alivia en reposo o que dura más de cinco minutos, llama a los servicios de emergencia de inmediato.
- Acude al servicio de urgencias si sospechas que puede ser un ataque al corazón. No esperes a que el dolor pase solo.
Programe una cita de rutina si:
- Si sientes dolor en el pecho de forma repetida, pide una cita con tu médico de cabecera o especialista para que te evalúe.
- Si ya sabes que tienes angina y notas que los episodios cambian en intensidad o frecuencia, consulta a tu médico.
Diagnóstico
El médico te preguntará en detalle sobre tus síntomas, tus hábitos y tus antecedentes familiares, y realizará una exploración física. Después, según lo que encuentre, puede sugerir pruebas para ver cómo funciona tu corazón y si hay obstrucciones.
Pruebas que se pueden realizar
- Electrocardiograma (ECG): registra la actividad eléctrica del corazón y puede mostrar signos de falta de sangre.
- Prueba de esfuerzo o ergometría: consiste en caminar o pedalear para observar cómo responde el corazón al ejercicio.
- Análisis de sangre: permiten detectar marcadores de daño cardíaco o factores de riesgo como colesterol o azúcar altos.
- Angiografía o cateterismo cardíaco: se introduce un tubo fino hasta las arterias del corazón para ver si hay estrechamientos.
Qué esperar en su cita
Durante el proceso de diagnóstico, es normal que te hagan muchas preguntas. La mayoría de las pruebas son sencillas, no duelen y se realizan sin quedarte ingresado. Tu médico te explicará cada paso y te dará los resultados con claridad.
Tratamiento
El tratamiento de la angina tiene dos objetivos: aliviar las molestias y prevenir un ataque al corazón. Para ello se combinan cambios en el estilo de vida, medicamentos y, en algunos casos, procedimientos para restaurar el flujo de sangre al corazón.
Autocuidado en el hogar
- Aprende a reconocer qué situaciones desencadenan tus episodios (esfuerzo físico, frío, emociones fuertes) y trata de evitarlas o manejarlas mejor.
- Descansa cuando aparezcan los síntomas y hasta que desaparezcan.
- Evita el humo del tabaco y el consumo de alcohol.
- Controla tu peso, tu presión arterial y tu colesterol siguiendo las indicaciones médicas.
Tratamientos médicos
Los medicamentos para la angina ayudan a relajar y ensanchar los vasos sanguíneos, a prevenir la formación de coágulos y a reducir el esfuerzo del corazón. Algunos se toman a diario para prevenir episodios y otros se utilizan solo en caso de dolor. El médico te indicará cuál es el adecuado para tu situación y cómo usarlo. No tomes ningún medicamento por tu cuenta.
¿Cuándo se considera la cirugía?
Cuando la angina es grave o no mejora con medicamentos, el médico puede recomendar procedimientos como la angioplastia, que consiste en abrir la arteria obstruida con un balón y colocar una malla (stent), o una cirugía de bypass coronario, que crea una vía alternativa para la sangre. Estas técnicas son seguras y muy especializadas.
Vivir con esta afección
Vivir con angina significa conocer tus límites y escuchar a tu cuerpo. Lleva un registro de tus síntomas y de las actividades que los provocan, y compártelo con tu médico. También es importante tomar los medicamentos tal como se te han recetado y acudir a las revisiones programadas.
Consejos de estilo de vida
- Realiza actividad física moderada de forma regular, pero siempre con el visto bueno de tu médico.
- Mantén un peso saludable.
- Reduce el estrés con técnicas de respiración, meditación o pasatiempos agradables.
- Duerme lo suficiente y evita las trasnochadas.
- Deja de fumar y evita el humo de otras personas.
Dieta y ejercicio
La dieta recomendada para la angina es baja en grasas saturadas, sal y azúcar, y rica en frutas, verduras, legumbres, pescado y cereales integrales. El aceite de oliva es una buena opción de grasa. En cuanto al ejercicio, caminar a paso ligero, montar en bicicleta o nadar durante 30 minutos casi todos los días suele ser beneficioso, pero consulta antes con tu médico cuál es la intensidad adecuada para ti.
Salud mental y bienestar emocional
Tener angina puede producir ansiedad, miedo o tristeza. Es completamente normal. Hablar de tus sentimientos con tu médico, tu familia o un profesional de salud mental te ayudará a sobrellevarlo. Cuidar tu salud emocional también cuida tu corazón.
Prevención
Sí, en gran medida. Llevar una vida saludable desde joven, controlar la presión arterial, el colesterol y la diabetes, no fumar y hacer ejercicio regularmente previene o retrasa la aparición de angina y otras enfermedades del corazón.
Vacunas
Las vacunas contra la gripe y la neumonía son especialmente recomendadas para las personas con enfermedad cardíaca, porque las infecciones respiratorias pueden aumentar el riesgo de complicaciones.
Programas de detección
Los chequeos periódicos de presión arterial, glucemia y perfil de lípidos son importantes para detectar a tiempo factores de riesgo y actuar antes de que aparezcan síntomas.
Complicaciones
Si no se trata
- Si la angina no se trata ni se controlan sus factores de riesgo, puede evolucionar a un ataque al corazón (infarto).
- Puede dañar el músculo cardíaco y reducir la capacidad del corazón para bombear sangre.
- El dolor puede hacerse más frecuente, más intenso y más difícil de controlar.
Pronóstico a largo plazo
Con el tratamiento adecuado, el seguimiento médico y un estilo de vida saludable, la mayoría de las personas con angina pueden llevar una vida plena y activa. La clave está en conocer los síntomas, tomar la medicación prescrita y acudir a las revisiones. Es normal tener preocupaciones, pero no estás solo: hay recursos y profesionales dispuestos a ayudarte.
Encontrar apoyo
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Verifica siempre la información con tu médico
Las guías de salud varían según el país y la región. La información de este artículo se basa en guías clínicas internacionales, pero puede no reflejar las guías, medicamentos o prácticas específicas de su país. Siempre discuta sus preocupaciones de salud con su médico o profesional de salud, y consulte las guías nacionales locales cuando estén disponibles.
Aviso importante Esta información es solo con fines educativos. No reemplaza el consejo, diagnóstico o tratamiento médico profesional. Siempre consulte a un proveedor de atención médica calificado sobre su situación específica. Si está experimentando una emergencia médica, llame a los servicios de emergencia locales de inmediato.
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Fuentes y orientación
Este artículo es educativo y se prepara con referencia a fuentes reconocidas de información sanitaria y orientación clínica cuando están disponibles. Los enlaces a fuentes específicas pueden variar según el tema.
Última actualización: 31 de julio de 2026
Nota educativa: Esta información es solo para educación y no es un diagnóstico.
Úsela para apoyar, no reemplazar, el consejo de un profesional de salud con licencia.
Si los síntomas son graves, empeoran o son urgentes, llame al número de emergencias local o busque atención de urgencia.